Prueba Suzuki Swift Sport 1.4 Boosterjet 140 CV

El Suzuki Swift Sport estrena en estos días su tercera generación en el mercado español. Es cierto que mantiene buena parte del diseño del modelo anterior, pero que ese detalle no te engañe, pues mejora notablemente. Ya hemos podido ponernos a sus mandos en la presentación nacional, celebrada por los alrededores de Madrid, y las primeras impresiones han sido más que buenas.

La principal novedad de este deportivo japonés en formato urbano es la incorporación de un nuevo motor, dejando a un lado el anterior 1.6 atmosférico en favor de un 1.4 Boosterjet turboalimentado que desarrolla 140 CV. Pero hay más, mucho más, y te lo vamos a contar todo en las próximas líneas. Te subes con nosotros, ¿verdad?

Sin ser especialmente llamativo

El utilitario deportivo no ha querido tratar de llamar la atención al máximo, apostando por una estética muy similar a la del modelo convencional. Sin embargo, y aunque se trata de un pequeño lobo con piel de cordero, hay detalles que, si nos fijamos, dejan intuir que estamos ante un vehículo más prestacional. Esto podrá gustar más o menos dependiendo de las preferencias de cada uno, pero es cierto que parece más un ligero acabado deportivo que un coche con verdaderas aspiraciones dinámicas.

Estos detalles a los que me refería son, en el frontal, el paragolpes específico con un pequeño pero marcado labio a modo de splitter en la zona inferior -en símil fibra de carbono-, calandra hexagonal al estilo panal de abeja y unas formas más marcadas en los diferentes nervios de la defensa. De este modo, ofrece una mirada más agresiva que la del resto de la gama Swift, modelo que probamos hace ya unos meses (ver prueba).

La vista lateral probablemente sea la menos distintiva de este Suzuki Swift Sport, pues solo encontramos una clara diferenciación en las llantas, que son específicas con un tamaño de 17 pulgadas, y en las taloneras en el mismo acabado “fibra de carbono”. Girando un poco más alrededor del coche, podemos decir que la trasera es la parte que más carácter destila, con un marcado difusor y dos grandes salidas de escape, ubicando una a cada extremo.

Por dimensiones, nos encontramos con una carrocería que mantiene la longitud del modelo predecesor. Pese a ello, la nueva plataforma le ha permitido ampliar la batalla en 20 mm respecto a su predecesor y ensanchar las vías en 40 mm, mientras que la altura total es 15 mm inferior. Los datos concretos son 3,89 metros de longitud, 1,73 de ancho y 1,49 de alto, con una distancia entre ejes de 2,45 metros.

Un interior sencillo, pero bien resuelto

Aunque, como en el modelo normal, los plásticos interiores no son mullidos, el interior del Suzuki Swift Sport transmite una sensación de calidad buena, siempre teniendo en cuenta que estamos ante un coche muy pequeño. La firma nipona apuesta por el rojo en muchos detalles y elementos del habitáculo, un color que siempre transmite deportividad.

Este color aparece en parte del salpicadero, de los guarnecidos de las puertas, en la consola central, en algunas costuras y en el fondo de las esferas del cuadro de instrumentos. Por su parte, los tres pedales vienen en aluminio, lo que siempre es un claro signo deportivo. No nos olvidamos de sus asientos deportivos con reposacabezas integrados, que resultan ser cómodos y, a su vez, ofrecen una sujeción buena cuando aumentamos el ritmo en carreteras de curvas. Eso sí, creo que no serán acertados para personas muy corpulentas.

Eso sí, lo que no me ha terminado de convencer es la postura de conducción. Tenemos regulación de volante en altura y profundidad y varios ajustes del asiento, pero no he terminado de sentirme cómodo. Vamos un poco más altos de los que nos gustaría y los pedales quedan bastante más cerca que el volante, por lo que es una postura algo forzada. En cualquier caso, eso es un gusto personal; lo mejor es ir al concesionario y comprobarlo allí.

Respecto a la habitabilidad interior, no hemos apreciado ninguna variación en comparación con lo dicho en el Suzuki Swift GLX que probamos a principios de año. Al tener la carrocería unas formas bastante rectas, cuatro adultos de talla media pueden viajar de forma cómoda, con suficiente espacio para la cabeza y algo más justo para piernas, pero, en cualquier caso, más que suficiente teniendo en cuenta el tamaño exterior. Está homologado para cinco ocupantes, pero ya imaginarás que su plaza central es muy poco recomendable.

Si salimos y abrimos el maletero, nos recibe con una capacidad de carga de 265 litros. No es un volumen muy amplio, pero teniendo en cuenta el planteamiento del vehículo -es un coche urbano- no resulta un mal dato. Comparado con el modelo predecesor, en esta tercera generación ha crecido más de 50 litros.

Nuevo motor y nueva plataforma

Antes de ponernos al volante del nuevo Suzuki Swift Sport, es conveniente hacer un repaso ligero a las mejoras que ha experimentado tras esta completa renovación. Y es que, como os decía al inicio, hay muchos cambios más allá de lo que parece por su estética exterior.

El más importante es el nuevo sistema propulsor. Mientras que el modelo anterior utilizaba un motor atmosférico de 1.6 litros, que desarrollaba 136 CV y 160 Nm de par, con el nuevo se incorpora el bloque 1.4 Boosterjet. Pese a reducir su cilindrada, este tetracilíndrico de 16 válvulas e inyección directa se guarda un as en la manga. Efectivamente, un turbocompresor.

Ahora desarrolla 140 CV a 5.500 rpm y un par motor máximo de 230 Nm, estando disponible desde las 2.500 hasta las 3.500 vueltas. Entre sus prestaciones, nos encontramos con un 0 a 100 en 8,1 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h. Al contar con mucho más par a bajas y medias revoluciones, Suzuki ha podido alargar la relación de transmisión final, lo que también ayuda a obtener unos consumos más contenidos. Según datos de homologación, necesita 5,6 l/100 km.

La marca japonesa tenía claro desde el primer momento que el nuevo Suzuki Swift Sport no debía permitirse el lujo de perder uno de sus pilares principales, la ligereza. No solo han evitado dar un peso superior sobre la báscula, sino que además lo han reducido. Ahora pesa menos de una tonelada en orden de marcha, concretamente 975 kilos, por lo que ha ahorrado unos 80 kilos.

El nuevo utilitario deportivo utiliza la plataforma Heartect que, según la marca, mejora el comportamiento dinámico del coche, contribuye a minimizar su masa y, además, incrementa la rigidez. Por supuesto, también incrementa la seguridad de los ocupantes en caso de colisión, pues dispersa la energía generada en el impacto de una forma más eficaz respecto al modelo anterior.

Comportamiento Suzuki Swift Sport

Al volante, el Suzuki Swift Sport de tercera generación se percibe como un coche muy ágil, con respuesta más que suficiente y con una mejora notable en el aplomo a alta velocidad, que era uno de los principales puntos negativos de su predecesor. Ahora no le tiene miedo a rodar por autopista, transmitiendo confianza y sensación de seguridad. Eso sí, los ruidos aerodinámicos podrían ser algo mejorables.

Sin duda, su hábitat es la combinación de territorios urbanos con carreteras de curvas. En la presentación pudimos conducirlo por puerto de montaña, pero el tráfico y los miedos a recibir “una receta” por los constantes radares no nos permitieron rodar a ritmo alegre durante mucho tiempo.

Aun así, el pequeño Swift nos demostró sus dotes, con un motor que lo mueve con mucha alegría desde poco más de 2.000 vueltas y hasta las 5.500, unas suspensiones que, sin para nada resultar secas, contienen bien las inclinaciones aunque dejando tímidamente que estas aparezcan si el ritmo es muy elevado y una dirección que, a mi forma de ver, debería ser un pelo más directa.

Una de las cosas que más me ha gustado del Suzuki Swift Sport es que se puede circular a un ritmo muy tranquilo con total comodidad, me explico. Hay algunos deportivos -o versiones deportivas- que dan muy bien la talla cuando exigimos diversión, pero que luego son toscos, bruscos, ásperos o incómodos a un ritmo normal, al conducir por ciudad o al maniobrar, por ejemplo. Ese no es el caso del Swift Sport, que se comporta muy suave en todo momento.

Equipamiento Suzuki Swift Sport

El equipamiento de serie de este modelo incluye, entre otras cosas, cuadro de instrumentos con pantalla LCD de 4,2 pulgadas -que informa de algunos datos de rendimiento-, pantalla central táctil de 7 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto, Navegador, cámara de marcha atrás y un correcto equipamiento a nivel de seguridad y ayudas a la conducción que incorpora, entre otros, frenada de emergencia autónoma, aviso de salida de carril, detector de fatiga y control de crucero adaptativo.

Precio Suzuki Swift Sport

El Suzuki Swift Sport tiene un precio de 21.370 euros, aunque gracias a un descuento promocional de lanzamiento, actualmente está disponible por 19.370 euros. Sus rivales principales, aunque juegan con la ventaja de ser algo más grandes y potentes, son notablemente más caros. Llegará a los concesionarios en apenas 10 días y, de serie, cuenta con garantía de 5 años.

Galería Suzuki Swift Sport

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