Rallye Gazelles&Men 2018: así vivimos este rally a la antigua

Rally gazelles & men 2018 starting grid

Entre el curso de conducción en arena, el curso de navegación con brújula y las verificaciones técnico-administrativas fueron pasando los días a ritmo frenético. Casi sin darnos cuenta nos vimos en la linea de salida con el depósito lleno, medio coche en repuestos, veinte litros de agua potable, comida para seis días y muchas ganas de comenzar el verdadero desafío. En total fueron apenas dos semanas desde que cruzamos el estrecho hasta que volvimos, incluyendo los preparativos en África, la competición en sí y el camino de vuelta… pero la realidad es que parecieron dos meses. Aquí va un resumen de como discurrieron nuestras etapas.

Rally gazelles and Men 2018 starting day

Etapa 1, ¡podemos hacerlo!

Tic – tac – tic –tac… aún no ha amanecido cuando una voz nos despierta diciendo “Buenos días, son las cinco de la mañana”. Por deseo expreso de la organizadora del rally, los despertadores están completamente prohibidos en el campamento base y ella en persona se encarga de despertar uno por uno a todos los participantes. Según ella, el año pasado se perdieron muchas horas de sueño debido a despertadores que sonaban antes de lo necesario.

Tras un breve aseo nos disponemos junto al resto de participantes a recibir el que sería nuestro primer “briefing” del rally, donde básicamente el director deportivo trata de recalcar puntos clave para la etapa en curso y algunas normas de seguridad. En este caso nos recuerda la absoluta prohibición de pisar los escasos cultivos que seguramente nos encontrásemos en la zona sur de Nejjack y mantenernos alejados (muy alejados) de los puestos militares de la vecina Argelia.

rally gazelles and men leg

La primera etapa comenzaba cargadita de emociones ya que a escaso medio kilómetro de la salida ya nos encontramos una zona de densas dunas bastante puñeteras. Se trataba de dunas de pequeña altura (alrededor de 5 metros de alto) pero con superficie muy cambiante y arena muy suelta en la zona de sotavento, precisamente por donde nos veíamos obligados a atacarlas. Tras bajar la presión de los BFGoodrich KM3 , Irene y yo sorteamos esta primera zona con bastante acierto consiguiendo salir al otro lado de los primeros, no sin perder algo de orientación en el camino. Desgraciadamente uno de los participantes quedó desclasificado al volcar su Jeep Gran Cherokee en este primer lance.

Rally Gazelles & Men 2018 calculando ruta

Tras un breve recálculo de recorrido mi compañera Irene nos guió hasta la primera baliza sin mayores consecuencias. Encontrar esta primera baliza relativamente donde esperábamos encontrarla fue toda una inyección de moral que nos acompañaría el resto del día. Y así fuimos completando todos los checkpoints de la jornada a un ritmo estupendo hasta que vadeando un “oued” (lecho de río seco) dejamos el coche completamente empanzado en un “herbe à chameaux” (básicamente un mazacote de arena y tierra donde crecen altas hierbas de tal manera que se convierten en grandes obstáculos).

Nos armamos de guantes, palas y planchas de desatasco pero aun así nos costó muchísimo tiempo sacar el coche de allí. Habíamos aprendido dos valiosas lecciones: la primera que cualquier de estos matojos son una gran trampa potencial y…  la segunda que el diferencial autoblocante del puente trasero de nuestro Toyota estaba completamente muerto, funcionando como un diferencial libre, algo que deberíamos recordar el resto de la carrera.

Rally gazelles & men 2018 herbe a chameux

Con mucho tiempo perdido y el sol comenzando a ocultarse nos vimos obligados a aumentar el ritmo, eligiendo en ocasiones tramos más sencillos de mayor penalización kilométrica con el objetivo claro de llegar al campamento antes de que cayese la noche puesto que sin referencias visuales es prácticamente imposible orientarse.

Finalmente alcanzamos el campamento con más suerte que acierto en plena oscuridad a las 19:21 horas en una impresionante décima posición, todo un lujazo teniendo en cuenta que es la primera vez que participamos en una competición de este estilo.

La euforia y la celebración de la llegada nos duró escasos minutos ya que el encargado de firmar la entrada a meta nos avisa de que disponemos de una hora exacta para rellenar el depósito, realizar la revisión mecánica del coche y descargar el material para pasar la noche en el campamento. Así nos gusta, sin stress… tan solo han sido 113 km de tensión constante.

Rally Gazelles & Men 2018 at nigth

Etapa 2, el desastre

“Buenos días, son las cinco de la mañana…” con nuestro particular buen humor nos levantamos a esta hora tan intempestiva para asistir al briefing de participantes. Descubro múltiples agujetas y dolores por todo el cuerpo, no sé si debido a la sesión intensiva de excavación tras empanzar nuestro Toyota o a las doce horas de conducción del día anterior. Irene está parecida, así que supongo que será cosa de la pala.

Hoy cambiábamos de terreno de juego, desplazándonos a la parte norte de Erfoud y Er-Rachidia. La ruta de hoy es larga (unos 170 km),  parece mentira como puede cambiar tanto el terreno, pasando de grandes explanadas de arena y tierra suelta a escarpadas laderas de grandes y amenazantes piedras afiladas. El briefing de hoy se centró en extremar las precauciones con las “choux-fleurs” (una planta con aspecto de coliflor hueca donde la arena se adhiere por su parte interna, otorgando a dicha planta la dureza de una piedra de tal forma que si la pisas a gran velocidad destrozas el coche) y en evitar el cauce de un oued, muy cargadito de agua debido a las intensas lluvias.

Rally-gazelles-men-2018-aereal-photo

Comenzamos la etapa con una nueva sorpresa…también hay dunas en mitad de este mar de rocas, y evidentemente la organización ha puesto el checkpoint justo al otro lado para  caldear el ambiente desde el primer momento. Bajamos las presiones a 1 Bar escaso buscando maximizar la tracción y conseguimos llegar al punto de control sin más que unos sudores y alguna taquicardia. El día pintaba bien e incluso ¡¡conseguimos ser los primeros en alcanzar el cuarto checkpoint!!

Por desgracia la alegría pronto se vio truncada por un error de novatos: nos equivocamos al interpretar las coordenadas del siguiente checkpoint y nos fuimos a buscar un punto de control inexistente allá donde Cristo perdió las sandalias. Tras esta cura de humildad y los ánimos más calmados retomamos la ruta y comenzamos a recuperar algo del tiempo perdido a costa de forzar el coche más de la cuenta y comprobar las rutas menos de la cuenta.

Las prisas fueron nuestro segundo y más grave error ya que por segunda vez interpretamos mal las coordenadas y acabamos totalmente fuera de ruta en una escarpada montaña. Para amenizar más la fiesta se nos echó encima una tormenta de arena que limitaba la visibilidad a escasos metros, situación que duró hasta que ya estaba prácticamente anocheciendo. Con este panorama, todavía nos quedaban varias decenas de kilómetros campo a través para llegar al siguiente checkpoint y casi no había luz, pero dado que “casi pillaba de paso” para volver al campamento nos lanzamos a por él… sin conseguirlo.

Más tarde en el campamento nos comentaron que habíamos pasado a escasos 50 metros del checkpoint pero en plena oscuridad nos resultó imposible verlo. En este momento y dado que los checkpoints cerraban a las 19h (ya estábamos fuera de hora) con todo nuestro dolor comenzamos a calcular la ruta de regreso al campamento. Parecía una tarea relativamente fácil pero entre nosotros y la tienda de campaña discurría un peligroso “oued” con unos tres metros de agua que “casualmente” había sido mencionado en el briefing de la mañana.

Tras un par de tentativas de buscar un paso la organización (siempre vigilante vía GPS) decidió que por seguridad era hora de volver al redil, nos llamaron por radio para que desistiéramos de nuestra ruta y nos recondujeron a una carretera de vuelta al campamento. La realidad es que en ningún momento nos planteamos intentar cruzar el río en plena noche si no lo veíamos 100% claro, pero la organización actuó con excesiva precaución y gracias a eso no fuimos descalificados.

Los despistes nos costaron caros, ya que caímos a la posición 22 de la general con una cuantiosa penalización de 128 km. Para nuestra sorpresa, cuando llegamos pasadas las 21h de la noche, todavía quedaban varios coches desperdigados por el terreno de juego.

Rally gazelles & men 2018 checkpoint

Fue una jornada muy dura con momentos de angustia pero que nos permitió vivir “la esencia” de este rally: sobreponerse a las adversidades tomando decisiones en equipo, manteniendo siempre una actitud que permita alcanzar el objetivo.

Etapa 3: toca jugar en la arena

“Bonjour, il est cinq heures…” tras apenas 5 horas de sueño nuestro despertador humano nos devuelve a la realidad. Nos levantamos con una asombrosa sensación de haber dormido estupendamente, quizá efecto placebo de recordar que ayer ya estábamos resignados a no lograr volver al campamento y dormir en mitad de la nada. El briefing de hoy resulta ser muy breve: básicamente saber que hay dos caminos a elegir para sortear las dunas de Erg Chebbi: el fácil y el difícil. Si eliges el fácil se te añadirá una penalización kilométrica para compensar la mayor sencillez. Si una vez elegido el difícil consideras que no puedes superarlo, se siente, ya no puedes cambiar al fácil: búscate la vida para volver.

Rally gazelles & men 2018 in sand

Miro a mi compañera con la pequeña esperanza de que por un instante se planteara elegir la ruta fácil y antes siquiera de abrir la boca ya me suelta “nosotros por la chunga, ¿no?”. Y tras esta conversación de 3 segundos, sin tener prácticamente ni idea de pilotar en arena nos vimos capaces de subir esas enormes dunas de más de 100 metros de alto sin perder en ningún momento el rumbo de los checkpoints.

Tanta confianza me abruma así que mientras esperamos turno en la linea de salida me voy mentalizando de que hoy toca darlo todo en la arena. La ruta de hoy son apenas 65 km frente a los 170 de ayer pero con el tiempo corriendo en nuestra contra puesto que la arena va perdiendo dureza a medida que avanza el día, siendo cada vez más y más difícil superar las dunas. De cualquier manera nos han avisado que la etapa de hoy resulta adictiva y estamos deseando comprobarlo.

Rally gazelles & men 2018 in sand 2

Llegamos a la primera gran duna y tras poner 0,7 bares en las ruedas traseras y 1 bar en las delanteras (maximizar la tracción atrás manteniendo algo más de presión delante para evitar desllantar) logramos superar aproximadamente el primer tercio del recorrido encontrando las balizas sin más problema que sacar las palas un par de veces. Pero… cada vez nos iba costando más superar las dunas, hasta el punto que en alguna ocasión nos llegamos a quedar atascados incluso en llano. Sin ningún miramiento la arena quería engullir las dos toneladas y media de nuestro Toyota a cada paso y eso que ya llevábamos los neumáticos al límite de lo conservador.

Rally Gazelles & Men 2018 dunas

Tras decenas de anécdotas, con más pena que gloria y bajo un sol infernal alcanzamos el checkpoint más alejado de la ruta de hoy. Ya “sólo” quedaba volver y para ello mi compañera Irene había trazado una elaborada ruta ideal por la que podríamos ganar algunas posiciones. Lástima que seguir dicha ruta significara cruzar las dunas más altas por el peor sitio a la peor hora del día… pero ¡quién dijo miedo!

Nos lanzamos a por el siguiente checkpoint con el pie a tabla para superar los tremendos desniveles de Erg Chebbi y tras escasos kilómetros empezamos a encontrarnos varios equipos tirados por el trayecto. Como era de esperar rápidamente nosotros también empezamos a tener problemas para salir de las “ollas” (lo llaman olla cuando te metes en un valle con grandes paredes a ambos lados y resulta tan difícil seguir adelante como volver por donde has venido) por lo que llegó el momento de reflexionar.

Rally gazelles & men 2018 in sand 3

Dado que la luz solar se iba consumiendo y todavía no habíamos llegado a lo más complicado, decidimos trazar una ruta alternativa que rodease las mayores dunas, dándonos un respiro a nosotros mismos y al coche. Tomar esta decisión nos produjo cierta sensación de haber tirado la toalla frente al mayor desafío, pero lo cierto es que finalmente llegamos a meta justo al anochecer, sin perder ningún checkpoint y en una satisfactoria 15º posición por lo que posiblemente fue la decisión acertada. Además, este pequeño rodeo nos llevó a encontrarnos con un curioso pueblo nómada a base de chabolas que aportaron una experiencia añadida.

En resumen, la visita a las grandes dunas de Merzouga es una experiencia agotadora pero fascinante totalmente recomendable.

rally-gazelles-Men-2018-searching-CAP

Etapa 4: comienza la maratón

La etapa maratón nos llevaría desde Nejjack hasta Oumjrane en un largo viaje de dos días de duración. Entre medias 13 balizas a encontrar, atravesando 267 km de inmensos campos desérticos, montañas, ríos e incluso algunas zonas pobladas. Durante el briefing nos recordaron la prohibición de dormir en el cauce del “oued” Rheris debido al riesgo de inundación y porque los “herbe à chameaux” de esta zona son el hogar favorito de escorpiones y otro tipo de animales poco amigables. También recomendaban no atravesar el otro oued debido a la gran dificultad de sus paredes escarpadas. La idea pintaba interesante… además la organización suministró unas botellas de champán para aquellos equipos que pudieran reencontrarse en el checkpoint 6 ó 7, lugares recomendados para pasar la noche por la belleza de los paisajes.

Rally gazelles & men 2018 mountains

La gran diversidad de zonas a atravesar propiciaron diversas anécdotas, algunas que recordaremos con humor y otras con menos alegría. Especialmente gracioso fue cuando intentando rodear un pueblo por la zona más corta empezaron a salir niños por todos lados y resultó ser que estábamos atravesando el patio de un colegio. Por suerte tanto niños como adultos fueron tremendamente colaboradores y nos ayudaron a continuar el trayecto, saliendo del colegio por la puerta peatonal (coche incluido, por supuesto). Como agradecimiento y recuerdo dejamos unos cuantos bolígrafos y rotuladores de colores que usábamos para trazar las rutas y alguna de las camisetas de la red WoMen Forward (nuestro patrocinador principal).

Uno de los peores momentos fue cuando tuvimos que elegir entre atravesar cierto oued que durante el briefing habían recomendado no atravesar o trazar una ruta alternativa con varios kilómetros de rodeo. Tras reflexionar un rato y bajo la atónita mirada de un pastor de cabras local, nos dispusimos a excavar una zona por la que bajar el coche y construir una pequeña pasarela con las planchas de rescate. Bajarlo no fue nada fácil pero… lo complicado fue subirlo por el otro lado ya que aquí además la gravedad juega en contra de nuestro Toyota. Finalmente la maniobra nos llevó aproximadamente 1 hora bien invertida que amortizamos en kilómetros respecto a otros competidores.

Rally gazelles & men 2018 women forward travelling

Tras este máster express en zapador nos vimos obligados a acelerar el paso porque una vez más el sol comenzaba a ocultarse, y tras un meteórico paso por la última zona de dunas y “herbe à chameaux” conseguimos validar al sexto checkpoint a las 18:59h, tan solo un minuto antes del cierre. Con esta última maniobra la organización nos felicitó por haber trazado un fin de ruta muy sencillo, directo y sin apenas penalización kilométrica. En este momento no podíamos saber el estado de la clasificación pero al ver que solo un puñado de coches había llegado al sexto checkpoint nos imaginamos que los otros equipos tampoco habrían encontrado un camino de rosas.

La noche “a la belle étoile” que dicen los franceses resultó fascinante. No nos mintieron cuando hablaban de la belleza de aquel paraje. Además, y gracias también al champán, aprovechamos para fraternizar más con el resto de participantes, los cuales a estas alturas de la competición cada vez los veías menos como contrincantes y más como compañeros de supervivencia. Buen ambiente y espíritu deportivo para una noche que de nuevo prometía ser corta.

Rally gazelles & men 2018 a la belle etoile

Al salir el sol comenzó el segundo día de la etapa maratón con larguísimos recorridos entre checkpoints con los que poco a poco nos fuimos acercando a los desérticos parajes del Sahara. Tuvimos la gran suerte de que había llovido recientemente y pudimos contemplar un paisaje poco habitual: un gran valle de arena (llamado “tobogán”) cubierto de diminutas plantitas verdes salpicado por algunas flores. El director deportivo aseguró que fuimos afortunados de poder contemplar este raro fenómeno, uno de los más bonitos de la zona.

Finalmente y sin necesidad de librar las batallas del día anterior alcanzamos el siguiente campamento con nuestra ya tradicional puntualidad al caer la noche. Resultado: decimoquinta posición y la satisfactoria sensación de que lo habíamos hecho lo mejor que sabíamos.

Rally gazelles & men 2018 arriving

Etapa 5: el emocionante final.

La última etapa del rally (149 km) nos devolvía de nuevo a escarpadas montañas, con algunas dunas entre medias y largos recorridos de casi 30 km en línea recta entre checkpoints. Comenzamos con buen pie, siguiendo una ruta distinta a la mayoría de los equipos y encontrando el primer checkpoint con facilidad cerca de un pueblo abandonado. Como anécdota, atravesamos una mina de cobre (no señalada en el mapa) ante una mezcla de risas y extrañeza por parte de los obreros. La etapa nos llevó a surcar zonas rocosas donde la caprichosa naturaleza dibujaba entramados patrones que incluso a veces parecían artificiales. Paisaje pintoresco del cual podemos asegurar que “de feo que es, resulta hasta bonito”. Lástima que la distancia y la bruma impidieran a nuestra cámara inmortalizar adecuadamente el paisaje.

El resto de checkpoints fueron cayendo sin especial dificultad (salvo un empanzamiento en un “herbe à chameaux” para no perder las agujetas ni el hábito con la pala), atravesando diversos parajes arenosos, ríos secos e incluso un kilométrico campo de rúcula verde que contrastaba con el árido paisaje. Tras alcanzar el último checkpoint solo nos quedaba llegar al campamento antes de las 18h (limitación impuesta por la organización). Por lo tanto teníamos dos horas y únicamente dos montañas y una explanada entre medias, por lo que casi alcanzábamos con la punta de los dedos la línea de meta del rally. Siempre atenta, mi compañera y naveganta observó que podríamos ganar algunas plazas si atravesábamos literalmente en línea recta a través de dos amenazantes desfiladeros cubiertos de arena y cortados en piedra.

Rally gazelles & men 2018 fullgas

Aunque en el plano parecía haber un paso, personalmente no me pareció la mejor opción pero tras unos minutos de debate nos lanzamos a probar suerte con el primer descenso, consiguiendo llegar abajo tras mucho trabajo y algo de tiempo perdido. El segundo cortado era en ascenso y resultó ser un reto mucho más complicado pues la arena hace rodar las piedras, las ruedas patinan y al enganchar bruscamente en roca afilada es fácil romper una transmisión.

La situación se iba torciendo: el tiempo pasaba, no conseguíamos llegar al otro lado y tras cada repecho aparecía uno nuevo aún peor que el anterior. Todo parecía indicar que íbamos a llegar fuera de tiempo al campamento (si es que llegábamos) pero un pequeño recálculo de última hora nos permitió enfilar una explanada de un par de kilómetros de arena suelta que nos permitió ganar algunos minutos y llegar al campamento pie a tabla con nuestra ya tradicional puntualidad española de último minuto. ¡¡Risas, emociones, abrazos y foto finish!! Total, una meritoria décima plaza lograda gracias a la peripecia de final de la etapa.

Rally Gazelles & Men 2018 foto finish WMF

Un desafío para tres

Esto no ha sido más que un resumen de las cientos de anécdtodas que vivimos. Una increíble experiencia de trabajo en equipo donde cada miembro dio siempre lo mejor de sí mismo para lograr el objetivo común. En esta competición fuimos tres en el equipo, todos igual de importantes e imprescindibles: navegante, conductor y coche. Nunca ninguno de los participantes impuso su criterio sin buscar un acuerdo, manteniendo siempre el buen humor y el espíritu de superación. Nos ayudamos a superar los momentos difíciles y celebramos juntos nuestras pequeñas victorias, como buen equipo. Y sobretodo supimos sacar partido de nuestra ventaja: ¡¡nuestras diferencias!! De hecho, fue nuestro eslogan durante todo el proyecto: “our differences are advantages!”

Rally Gazelles & Men 2018 welcome back

La importancia del apoyo

Para llegar a buen puerto es imprescindible, durante la competición, que navegante y conductor tengan confianza plena el uno en el otro. También es necesario confiar en las capacidades y fiabilidad del coche. Pero lógicamente todo esto no hubiera sido posible sin recibir antes, durante y después el apoyo de todas esas personas que creyeron en este proyecto desde el primer momento. Gracias al trabajo de la red WoMen Forward y el apoyo económico de nuestros patrocinadores, mi colega Irene y yo hemos podido aportar nuestro granito de arena a promover la diversidad en el mundo empresarial.

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