En las carreteras españolas una parte muy relevante de los vehículos profesionales circula sin cumplir los requisitos mínimos de seguridad. Los datos más recientes apuntan a que casi un tercio de los camiones y furgonetas de mercancías no tiene la inspección técnica en vigor, una situación que preocupa tanto a la Dirección General de Tráfico (DGT) como al sector de las ITV.
Este problema no se queda solo en el plano administrativo. La falta de ITV y de seguro en vehículos industriales tiene un impacto directo en la seguridad vial, en la protección de las posibles víctimas de un siniestro y en la viabilidad económica de empresas y autónomos que dependen de su vehículo para trabajar.
Más de 1,59 millones de camiones y furgonetas sin ITV en vigor…

Según los recientes datos de la DGT, el sector del transporte profesional enfrenta un reto crítico de seguridad. Al cierre de 2025, el 32% de los camiones y casi el 29% de las furgonetas operaban sin tener la ITV vigente. Esta alarmante tasa de incumplimiento afecta a más de 1,59 millones de vehículos industriales en España. La situación es especialmente preocupante entre autónomos y pymes de logística y transporte, sectores donde el vehículo es la herramienta de trabajo fundamental para su facturación diaria.
La problemática se agrava significativamente al analizar la falta de cobertura legal obligatoria en las carreteras. Se estima que el 10,4% de los camiones y el 8,2% de las furgonetas circulan actualmente sin un seguro de coche o vehículo profesional en regla. Este absentismo normativo sitúa a los vehículos de mercancías como uno de los segmentos más conflictivos del parque automovilístico nacional, elevando los riesgos en la vía pública y generando una gran incertidumbre jurídica ante posibles incidentes de tráfico.
El escenario más peligroso ocurre cuando coinciden ambas infracciones, afectando a unos 438.000 vehículos que carecen simultáneamente de inspección y póliza. Un accidente de tráfico bajo estas condiciones implica severas sanciones económicas y penales para el titular, además de dificultar enormemente la indemnización a las víctimas. Es imperativo que las empresas refuercen el mantenimiento de vehículos para garantizar la seguridad vial y la viabilidad económica de sus operaciones, evitando así consecuencias legales irreparables para su actividad profesional.
La DGT refuerza el foco en los vehículos de trabajo…

Ante este escenario, la DGT ha puesto la lupa en los vehículos dedicados al transporte de mercancías, especialmente aquellos vinculados a actividades profesionales y al trabajo por cuenta propia. El organismo de tráfico pretende intensificar los controles específicos a camiones y furgonetas para reducir el volumen de vehículos que circulan fuera de la legalidad.
El planteamiento de Tráfico pasa por un doble objetivo: aumentar la detección de incumplimientos en materia de ITV y seguro, y al mismo tiempo impulsar la concienciación en el sector profesional sobre la importancia de mantener estos vehículos en buenas condiciones técnicas.
No se trata solo de evitar multas. Como recuerda el director gerente de AECA-ITV, Guillermo Magaz, un camión o una furgoneta en mal estado multiplica la probabilidad de siniestros viales con heridos y fallecidos, debido al gran tamaño y a la masa de este tipo de vehículos, lo que incrementa el daño potencial en caso de accidente.
Sanciones, inmovilizaciones y parones en la actividad…

Para los profesionales que viven de su vehículo, circular sin ITV al día tiene consecuencias mucho más amplias que la simple multa. Las sanciones económicas pueden ir de los 200 a los 500 euros, a lo que se suma el riesgo de inmovilización del vehículo si la situación se considera especialmente grave. Las multas por incumplimientos y equipo de seguridad son un ejemplo de cómo las sanciones pueden afectar a la operativa.
A esto se añade un efecto colateral clave: si un camión o una furgoneta queda parado por no cumplir las inspecciones o por un fallo técnico detectado en un control, la actividad del autónomo o de la empresa se detiene de forma inmediata. En sectores como el transporte, la mensajería, el reparto de última milla o los servicios de asistencia técnica, ese parón se traduce en pérdida directa de ingresos, posibles penalizaciones contractuales y clientes descontentos.
Además, la ITV no es un mero trámite burocrático: es la herramienta que verifica que el vehículo cumple los estándares mínimos de seguridad y emisiones. En un contexto en el que las ciudades endurecen las exigencias ambientales y se amplían las zonas de bajas emisiones, no superar la inspección puede suponer también restricciones adicionales para acceder a determinados núcleos urbanos.
Los vehículos comerciales, entre los que peor pasan la ITV…

Más allá del incumplimiento de plazos, el estado técnico de estos vehículos tampoco invita al optimismo. De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Industria y Turismo relativas a 2024, solo el 71% de los camiones pesados y el 74% de las furgonetas consiguen superar la ITV, registrando algunos de los peores resultados dentro del conjunto del parque automovilístico español.
Estos porcentajes ponen de manifiesto que no hay únicamente un problema de vehículos que no acuden a la inspección, sino también de mantenimiento deficiente en los que sí lo hacen. Muchos camiones y furgonetas presentan fallos técnicos relevantes que obligan a su rechazo en la estación de ITV, lo que evidencia carencias en el cuidado preventivo y en la renovación de flotas.
Para el sector de la posventa y los talleres, este contexto abre una doble lectura: por un lado, existe una clara oportunidad para ofrecer servicios de mantenimiento preventivo y gestión de flotas que ayuden a reducir rechazos en ITV; por otro, se constata un déficit en la cultura de mantenimiento que termina trasladando costes a fases posteriores del ciclo de vida del vehículo, cuando las averías son más caras y complejas.
Impacto en la seguridad vial y en la seguridad laboral…

AECA-ITV insiste en que el problema trasciende la sanción administrativa. En el ámbito del transporte profesional, el cumplimiento de las condiciones técnicas y administrativas resulta esencial para proteger tanto a los conductores como al resto de usuarios de la vía. La adecuada homologación de reformas es clave en este aspecto: homologar las modificaciones garantiza el cumplimiento técnico y legal.
Un vehículo industrial en mal estado no solo aumenta la probabilidad de fallo mecánico, sino que puede generar accidentes de especial gravedad debido al peso y las dimensiones del camión o la furgoneta. Esto supone un riesgo añadido desde el punto de vista de la seguridad laboral, ya que muchos conductores pasan buena parte de su jornada al volante.
El incumplimiento en ITV y seguro acaba teniendo también implicaciones para la sostenibilidad del sistema de transporte. Vehículos que contaminan más de lo permitido o que no cumplen los requisitos ambientales contribuyen a empeorar la calidad del aire, especialmente en las áreas urbanas donde la densidad de tráfico comercial es más alta.
Recomendaciones para reducir el incumplimiento…

La asociación AECA-ITV solicita incrementar los controles en carretera y fomentar una mayor concienciación entre autónomos y empresas de transporte. Es fundamental recordar que se puede adelantar la inspección técnica de vehículos hasta treinta días antes de su vencimiento sin perder la fecha de validez original. Esta medida busca reducir el alto índice de incumplimiento en furgonetas y camiones, asegurando que los profesionales realicen el mantenimiento preventivo necesario para operar con total seguridad y bajo la normativa vigente en todo el territorio nacional.
Planificar la cita con antelación evita las prisas de última hora y disminuye el riesgo de circular con la documentación caducada. Disponer de este margen permite corregir posibles defectos mecánicos antes de que deriven en averías costosas o en un resultado desfavorable. Mantener la seguridad vial es una prioridad absoluta para evitar siniestros derivados de fallos técnicos evitables. Además, cumplir con los plazos legales protege el medio ambiente y mejora la rentabilidad de cualquier flota de vehículos, optimizando el rendimiento de cada unidad de trabajo.
Estar al día con la inspección no solo previene sanciones económicas que oscilan entre los 200 y 500 euros, sino que garantiza que los vehículos circulen en condiciones óptimas. Las administraciones subrayan la importancia de una sólida cultura de seguridad para revertir las preocupantes cifras de absentismo en el sector del transporte. Al fortalecer la sensibilización y el control, se logra que las herramientas que sostienen la economía operen sin riesgos. Así, la ITV obligatoria se consolida como un pilar esencial para la protección de todos los usuarios.