
A diferencia de los pick-ups diésel tradicionales, el Shark recurre a la plataforma DMO, pensada para uso todoterreno. Combina dos motores eléctricos con un bloque de gasolina 1.5 turbo y ofrece hasta 90 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP, además de 436 CV y 650 Nm. La autonomía eléctrica es su principal argumento diferencial.
Qué ofrece el BYD Shark frente a Hilux y Ranger
La mecánica DMO suma un 1.5 turbo de cuatro cilindros y 150 CV a dos motores eléctricos, uno por eje: 231 CV delante y 204 CV detrás. La potencia conjunta declarada es de 436 CV y 650 Nm, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. La batería Blade LFP tiene 32,2 kWh y permite homologar hasta 90 km eléctricos y 675 km totales en ciclo WLTP.
El consumo ponderado se anuncia en 3,5 l/100 km, mientras que con la batería al mínimo la cifra sube a 9,6 l/100 km. La recarga admite 11 kW en alterna y 55 kW en continua, con un 30-80 % en 21 minutos y del 15 al 100 % en 3,2 horas en alterna.
Tecnología, remolque y capacidades fuera del asfalto
En el apartado tecnológico, el Shark incorpora instrumentación digital de 10,25 pulgadas, pantalla central de 15,6 pulgadas y proyección de datos en el parabrisas. También añade dos tomas V2L de 6 kW para alimentar herramientas u otros dispositivos eléctricos sin necesidad de arrancar el motor.
Fuera del asfalto utiliza chasis de largueros y travesaños, batería integrada en la estructura, tracción total y suspensión de dobles triángulos en ambos ejes. Incluye modos para arena, barro, nieve y grava, además de control de descenso. La caja anuncia 1.200 litros y la carrocería es de doble cabina, con 5,46 metros de largo.
Comparativa con el Ford Ranger PHEV
La comparación con el Ford Ranger PHEV deja un pulso interesante. El Shark declara 90 km eléctricos WLTP frente a los 43 km del Ranger, y también supera al Ford en ángulo de ataque, con 31 grados frente a los 28,9-30,2 grados. Sin embargo, el Ranger conserva ventajas para quien necesita trabajar: admite entre 940 y 993 kg de carga útil, frente a los 790 kg del BYD, y puede remolcar hasta 3.500 kg con freno, frente a los 2.500 kg del Shark.
El Ford también ofrece reductora y bloqueo del diferencial trasero, recursos relevantes en trialeras exigentes, y mantiene un mayor ángulo de salida. El Toyota Hilux, por su parte, se apoya en un diésel con asistencia microhíbrida de 48 voltios, por lo que el Shark juega otra carta tecnológica. El BYD anuncia 230 mm de altura libre sin carga, un dato que ayuda fuera del asfalto.
Precio y llegada a España
BYD prevé iniciar la comercialización en Reino Unido y extenderla después a otros mercados europeos. La marca no ha desvelado todavía la tarifa ni el calendario exacto para España, dos datos que resultarán decisivos para valorar su posición frente al Hilux y el Ranger. Por la estrategia comercial que BYD está siguiendo en Europa, todo apunta a que intentará moverse en una franja competitiva, pero sin precio oficial no conviene dar nada por hecho.
Con 436 CV, 650 Nm, hasta 90 km eléctricos y 675 km totales, el BYD Shark llega dispuesto a reordenar el segmento de las pick-ups. Frente al Ranger PHEV gana en autonomía eléctrica y ángulo de ataque, pero pierde en carga útil, remolque y recursos de todoterreno exigente. Su encaje final en España dependerá del precio y de la fecha de lanzamiento, que aún están por confirmar.



