La Zona Franca de Barcelona esconde un rincón que es puro oro para los amantes de los coches. Se trata de la mítica Nave A-122 de Seat Históricos, el lugar donde el pasado de nuestra industria automovilística se mantiene más vivo que nunca tras su reciente ampliación. No es un garaje cualquiera, sino el sitio donde nació la marca hace ya más de siete décadas y donde hoy se custodia una herencia que ha definido la movilidad de millones de familias españolas, permitiendo que Seat celebre sus 75 años de historia con orgullo.
Tras un exhaustivo trabajo de reorganización, este santuario del motor ha pasado de mostrar 184 vehículos a lucir con orgullo un total de 241 unidades expuestas. Aunque el fondo total de la colección alcanza los 400 ejemplares, la incorporación de 57 nuevos coches permite ahora trazar un recorrido mucho más completo por la evolución tecnológica del país, desde los humildes utilitarios que llenaron nuestras carreteras hasta los prototipos más futuristas de la era eléctrica.
Joyas que han vuelto a la luz…

Entre las nuevas incorporaciones, hay una que brilla con luz propia por su elegancia y escasez. Hablamos del exclusivo 1400 Sport Serra, una auténtica pieza de artesanía de la que apenas se fabricaron 20 unidades de la mano del carrocero Pedro Serra. Isidre López, el alma máter de esta colección, lo define como una de las cumbres de la muestra, un coche que representa una España que empezaba a mirar al exterior con ambición y estilo.
Pero no todo es lujo clásico en estas paredes. La ampliación ha permitido sacar a escena modelos que parecen sacados de una película de espías industriales, como el sorprendente Seat Exeo ST V8. Este proyecto, que se mantuvo en secreto durante años, equipaba un motor de ocho cilindros y tracción total, demostrando que los ingenieros de Martorell tenían capacidad de sobra para crear máquinas de altísimas prestaciones, aunque finalmente no llegaran a la cadena de montaje.
Un museo que se mueve y respira…

Lo que nos deja con la boca abierta a quien tiene la suerte de cruzar estas puertas es que aquí no hay coches estáticos acumulando polvo. La filosofía de la casa es que los vehículos deben mantenerse vivos y en perfecto estado de funcionamiento. Por eso, no es raro ver cómo un 124 que ganó rallies en los setenta o el famoso Toledo Marathon que cruzó desiertos, arrancan a la primera para participar en eventos históricos o exhibiciones por toda Europa.
Esta envidiable puesta a punto es fruto del trabajo de un equipo de artesanos y mecánicos que se dejan la piel recuperando materiales descatalogados y piezas originales. Mantener esta flota operativa es una forma de reivindicar la calidad de la ingeniería nacional, demostrando que estos coches son capaces de aguantar travesías por la península o raids por Marruecos con la misma fiabilidad que cuando salieron de fábrica hace cuarenta o cincuenta años.
Desde el 600 hasta la revolución eléctrica de Cupra…

La colección no se olvida de los hitos que cambiaron nuestra forma de vivir, como el Seat 600 de última serie, que fue el responsable definitivo de que las familias españolas pudieran irse de vacaciones juntas. También hay espacio para la innovación que se adelantó a su tiempo, como el prototipo Altea Twin Drive, un laboratorio con ruedas que ya en 2009 experimentaba con la tecnología híbrida enchufable mucho antes de que se pusiera de moda.
- Seat 131 Diplomatic: El máximo exponente del lujo ejecutivo de los ochenta, con detalles de confort que eran impensables para la época.
- Ibiza del Sol: Una edición limitada que marcó tendencia con su estilo veraniego y su techo de cristal practicable, recordando la historia del Seat Ibiza.
- Cupra Leon e-Racer: El primer turismo de carreras totalmente eléctrico del mundo, que ha cosechado éxitos internacionales recientemente.
Este rincón industrial en Barcelona se ha consolidado como un pulmón de nostalgia y tecnología donde conviven los coches de policía, las unidades de asistencia y los campeones del mundo de rallies. Es una pena que, por ahora, este despliegue de memoria sentimental sobre ruedas no esté abierto al público de forma generalizada, limitándose a eventos especiales. Aun así, saber que estas joyas están tan bien cuidadas es un alivio para cualquiera que sienta orgullo por el patrimonio industrial de nuestra tierra.
Fuente – Seat
Imágenes | Seat