Prueba Audi Q8 50 TDI 286 CV quattro tiptronic

Durante el pasado mes de junio Audi desvelaba oficialmente su nuevo y lujoso SUV, el nuevo Audi Q8. Siguiendo así con la tradición de nombrar con la letra Q a sus modelos todo camino, el Q8 se posiciona como el “punto más alto” en la gama SUV de la firma alemana. Prácticamente podríamos decir que es el hermano SUV del Audi A8.

El recién llegado Audi Q8 abre una nueva dimensión dentro de la compañía alemana. Comparte plataforma con otros modelos como el Q7, el nuevo Volkswagen Touareg o el mismísimo Lamborghini Urus. Y digo que abre una nueva dimensión porque llega como un modelo SUV con ciertos aires de coupé, pero sin perder una pizca de comodidad, algo visto en otras marcas, pero no en Audi… hasta ahora.

Nos hemos desplazado hasta la ciudad de Alicante, donde se ha desarrollado la presentación nacional de este coche, para conocer de primera mano todos detalles del nuevo modelo y, por supuesto, conducirlo durante varias decenas de kilómetros. Ya te adelanto que el Audi Q8 no ha decepcionado, aunque le hemos sacado algunos detalles a mejorar. Te lo cuento todo en las siguientes líneas.

El primer SUV coupé de la marca. Así se viste

El diseño exterior del Audi Q8 transmite robustez en su parte frontal, pero mantiene la elegancia y el cuidado por los detalles que tan acostumbrados estamos a ver en la casa alemana. La parrilla singleframe continúa tomando el protagonismo, pero ahora se ve acompañada por un grueso contorno y forma octogonal en lugar de hexagonal. También hay cambios como el diseño más fino de sus faros (similares a los del A7 Sportback) y una mayor agresividad en la parte baja. Como en todo SUV, no faltan unas marcadas protecciones inferiores.

La imagen de marca en materia de diseño está cambiando notablemente en la firma de Ingoldstad. Y debemos acostumbrarnos, porque los nuevos Audi A1 y Q3, que ya han sido presentados y llegarán en apenas un par de meses a los concesionarios, tienen un frontal y una trasera muy similar.

Por su parte, la vista lateral nos deja ver un estilo coupé que no ha querido marcarse excesivamente para, como veremos más adelante, no comprometer la habitabilidad interior. La superficie acristalada es inferior que en el Q7 y las puertas no tienen marco superior para las ventanillas, logrando así ese “aire” más dinámico. Me gustan las marcadas líneas de tensión y los contornos de los pasos de rueda que no tienen porqué ir en color negro. Las llantas van desde las 19 hasta las 22 pulgadas. La parte final de la carrocería cae suavemente acompañando por un pequeño alerón y una luneta inclinada.

La zona trasera también está muy trabajada. Fijaos en lo bien que se ha logrado la integración de los pilotos en el portón comunicándose entre sí por una fina línea de iluminación y una moldura, ayudando de esta manera a obtener una imagen más horizontal y generando una mayor sensación de anchura. Por último, el paragolpes, en su parte baja, ofrece una mezcla entre difusor y protección inferior, simulando una salida de escape a cada lado.

Las dimensiones exteriores de la carrocería del Audi Q8 son 4.986 mm de largo, 1.995 mm de ancho y 1.705 mm de alto, con una batalla de 2.994 mm. Según la ficha técnica, el peso en vacío es de 2.145 kilos.

Interior de A7 y A8

También se nota la herencia de los nuevos Audi A7 Sportback y A8 en el diseño del habitáculo. Como veis en las imágenes, la disposición de mandos y el diseño del salpicadero es prácticamente idéntico, aunque en el A8 las molduras superiores son algo diferentes y permiten ocultar las salidas de ventilación cuando el climatizador está apagado.

Tenemos tres pantallas. Una de ellas es el cuadro de instrumentos totalmente digital y multiconfigurable que se gestiona desde el propio volante. En la zona central del salpicadero aparece la pantalla táctil principal de 10,1 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento y algunos ajustes del vehículo. Más abajo, y también en posición central, aparece una tercera pantalla con la que ajustamos el climatizador y que sirve para la introducción de caracteres de forma táctil. Para reducir el tiempo que desviamos la vista de la carretera tiene un feedback háptico, aunque considero que como los mandos físicos de toda la vida no hay nada.

Por lo demás, la calidad general que desprende este Audi Q8 es muy elevada en prácticamente todos los aspectos y detalles del interior, como el tacto de los mandos o los tapizados de las puertas y asientos. Eso sí, aunque el acabado “piano black” es de mejor calidad que en otros modelos, lo cierto es que también atrapa polvo y huellas con facilidad. ¿Cuándo se darán cuenta las marcas de esto?

Habitabilidad y maletero

Antes de nada, debéis saber que, aunque el Audi Q7 está disponible con un habitáculo homologado para hasta siete personas, en el caso del protagonista de estas líneas no es así y solo podrán viajar cinco personas. Las plazas delanteras son muy grandes y los reglajes eléctricos permiten que personas de gran envergadura puedan viajar de forma muy cómoda. Vamos con las plazas posteriores.

Un detalle que no me ha gustado es que es muy fácil mancharse los pantalones con el estribo de la carrocería al entrar o salir del vehículo, más especialmente en las plazas posteriores

Aunque todos los pasajeros sean muy altos, los acompañantes que viajan en la segunda fila tienen espacio más que de sobra para las piernas gracias a los 3 metros de batalla. Por espacio para la cabeza tampoco hay problemas para personas de hasta 2 metros de altura, siendo algo más reducida esta cota que en el Q7 pero, igualmente, más que suficiente para estaturas “normales”. La plaza central, por su parte, es poco aprovechable por sus formas y dureza, integrando en el respaldo de la misma un reposabrazos.

En cualquier caso, si fuéramos un poco apretados, la banqueta trasera se puede deslizar longitudinalmente para ganar unos centímetros extra robándoselos, eso sí, al maletero. También se puede ajustar el respaldo en inclinación, pero solo en dos posiciones.

Y por último en este apartado, el maletero. El Audi Q8 tiene un maletero que va desde los 605 hasta los 680 litros, dependiendo de la posición de los asientos en las plazas posteriores. Tenemos argollas, redes y ganchos para sujetar nuestra carga. Además, en los modelos con suspensión neumática, pulsando un botón bajamos la carrocería para facilitarnos la carga y descarga de bultos pesados. Si abatimos los asientos traseros nos vamos hasta los 1.755 litros.

Solo una versión mecánica, aunque se irá ampliando

Pese a que está prevista la llegada de varias motorizaciones, por el momento el Audi Q8 solo está disponible en versión 50 TDI. El motor es el conocido V6 3.0 TDI con sistema microhíbrido de 48 voltios que desarrolla 286 CV (entre 3.500 y 4.000 rpm) y 600 Nm (entre 2.250 y 3.000 rpm). Se combina con el cambio automático Tiptronic de 8 velocidades y la tracción integral Quattro, contando con diferencial central autoblocante.

Por su condición de Mild Hybrid, aunque el Audi Q8 sea un vehículo grande y pesado, recibe la etiqueta ECO de la DGT, por lo cual tiene importantes beneficios en grandes ciudades como Madrid o Barcelona

Respecto a las prestaciones, el lujoso SUV de Audi es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 245 km/h, que es bastante elevada para un coche de estas dimensiones. Por otro lado, tarda 6,3 segundos en completar una aceleración de 0 a 100 km/h. Dependiendo de los neumáticos utilizados, el consumo homologado va desde los 6,6 hasta los 6,8 l/100 km (consumo homologado en WLTP pero transformado a NEDC para ser más fácil su comparación).

Un punto positivo es que el coche puede funcionar en modo “a vela” apagando también el motor térmico durante 40 segundos. Con esto se consigue reducir la deceleración propia de la retención del motor y, además, ahorrar algunas gotas de combustible por estar apagado y no funcionar al ralentí. Por otro lado, el sistema start-stop puede funcionar desde 0 hasta 22 km/h.

En unos meses llegarán al mercado las versiones 45 TDI y 55 TFSI, diésel y gasolina con 231 y 340 CV respectivamente. Esperamos que la motorización más demandada en nuestro país sea la 45 TDI, que igualmente es un 3.0 V6 con sistema micro híbrido.

Comportamiento

Y ahora llega el punto más interesante, a mi juicio, de todo producto. Antes de empezar a desglosar su comportamiento, quería destacar que, aunque el Audi Q8 hereda muchos sistemas y tecnologías del A8, utiliza la plataforma del Q7. Este detalle es importante.

Salimos de la estación de tren de Alicante y, en los primeros metros toca cambiar el chip y concienciarnos de que vamos con un auténtico tanque. Es un coche de 5 metros de largo y 2 de ancho, por lo que los espacios reducidos no son su mejor hábitat y debemos tener cuidado. Ya no solo me refiero a un parking, sino también a la circulación por carriles estrechos de la ciudad.

De todos modos, la dirección a las cuatro ruedas ayuda notablemente en estas situaciones. Como en A8, A7 y A6, el tren trasero gira en sentido opuesto al delantero cuando rodamos a baja velocidad para así reducir el radio de giro, mientras que a alta velocidad funciona de forma inversa, otorgando una mayor estabilidad.

Salimos a la autopista con el modo de conducción “Auto” y el Audi Q8 rápidamente mete la octava velocidad. En estas vías rápidas demuestra un comportamiento muy aplomado y con una pisada formidable, pero también filtrando muy bien las imperfecciones, baches y juntas que podamos encontrar. Esto puede parecer sencillo, pero hay que tener en cuenta que vamos calzados con llantas de 22 pulgadas y perfil bajo…

Un punto que no me ha terminado de gustar es el aislamiento acústico, pues si no llevamos el equipo de audio Bang & Olufsen activado, se notan ligeros ruidos aerodinámicos. No son graves, pero recordamos que estamos ante un coche caro y lujoso, que en esta unidad probada supera los 100.000 euros por sus opcionales. El ruido parece filtrarse por las ventanillas delanteras, a pesar de que los cristales son bastante gruesos.

El motor 3.0 TDI se deja notar más que en el A8 (y perdón por citar a la berlina de representación en tantas ocasiones), especialmente cuando demandamos potencia y la transmisión baja marchas para revolucionarlo. Ojo, pero sigue siendo muy silencioso. Por lo demás, el empuje es más que suficiente para mover las 2,2 toneladas de peso e incorporarnos a vías rápidas con solvencia.

Dejamos a un lado la autopista para meternos de lleno en carreteras de montaña dignas de un rally de asfalto. Audi ha querido demostrarnos que su nuevo SUV coupé, además de diseño y confort, también puede desenvolverse en tramos ratoneros con agilidad pese a su peso y tamaño. ¿Lo habrá conseguido? Modo de conducción Dynamic y al ataque.

Iniciamos el puerto de montaña tanteando su comportamiento y aumentando el ritmo progresivamente, pues el trazado es estrecho y nuestro Q8 es muy ancho, además de pesado. La dirección, aunque directa, no es informativa, mientras que el peso se deja notar cuando somos un poco bruscos, no por inclinaciones de carrocería, sino por las grandes inercias.

El propulsor sigue moviendo con alegría al Q8 incluso en zonas con importantes pendientes. Mientras tanto, la caja de cambios Tiptronic falla en algunas ocasiones cuando optamos por la posición “S”. Los saltos de marcha son rápidos, pero no parece entendernos siempre. En ocasiones, al soltar el gas tras acelerar fuerte en una recta, sube una marcha, por lo que la retención es inferior y pocos instantes después, cuando volvemos a acelerar, tiene que volver a la marcha anterior. Un detalle a pulir, aunque pocos clientes de esta versión conducirán a ritmo elevado en estas situaciones. Por lo demás, genial, siendo suave en maniobras lentas.

En cualquier caso, para este tipo de conducción es más aconsejable poner el cambio en posición manual y ser nosotros mismos quienes gestionemos el cambio jugando con las levas que tenemos tras el volante.

Durante esta presentación a la prensa también hemos tenido tiempo para rodar durante unos kilómetros fuera del asfalto. En este recorrido no había grandes complicaciones, siendo más bien una pista con zonas de piedra suelta. Aunque creo que ni el 10 % de los clientes de Q8 van estarán dispuestos a salir del asfalto, la breve prueba fuera del asfalto nos sirvió más bien para comprobar aislamientos y lo bien que es capaz de filtrar la suspensión neumática opcional.

Todo bajo control

La dotación tecnológica del Audi Q8 en materia de ayudas a la conducción es enorme. Tiene nada menos que 39 sistemas de asistencia a la conducción gracias a los más de 60 sensores ubicados por todo el vehículo para controlar qué ocurre cerca de nuestro coche en todo momento. Entre otros, un escáner laser, un radar de largo alcance, una cámara frontal, cuatro cámaras de entorno 360 grados, ocho radares de medio alcance, seis sensores ultrasónicos y otros seis detrás, etc. Todos los datos se fusionan y procesan en la centralita zFAS.

Podemos destacar, por ejemplo, el control de crucero adaptativo con función de guiado hasta 250 km/h, que hasta esa velocidad es capaz de mantener una distancia de seguridad con el vehículo que nos precede y corregir la trayectoria si nos vamos a salir del carril.

Conclusión

Antes de ponerme a los mandos del Audi Q8 tenía mis dudas de cómo se vería este modelo en vivo y en directo y, sobre todo, cómo sería su comportamiento. El Audi A8 me dejó un sabor de boca muy bueno cuando lo probé varios meses atrás y no tenía muchas esperanzas de que el Q8 pudiera acercarse tanto.

Si de la citada berlina de representación lo que más me llamó la atención al volante fue su increíble agilidad para un coche de sus dimensiones, en el Q8 me ha pasado algo muy similar. No llega a ser tan ágil, pero es sorprendente lo bien que va en curva teniendo un centro de gravedad alto y una gran envergadura. La configuración de las suspensiones, los modos de conducción y la ventaja de las ruedas traseras directrices son clave en este sentido.

Rivales del Audi Q8

Por concepto y por precio sus rivales más directos son el Mercedes-Benz GLE Coupé (estamos esperando que llegue la nueva generación basado en el GLE) y el BMW X6. El recién llegado a la categoría es el Audi. ¿Será capaz de robarles su parte del pastel? Mucho me temo que el nuevo SUV Coupé de la marca de Ingoldstadt va a poner nerviosos al Mercedes y al BMW.

Solo un acabado, pero varios paquetes y multitud de opcionales

El nuevo modelo de Audi no cuenta con una oferta de varios acabados, como sí ocurre con otros modelos. En este caso, y al menos de momento, está disponible con un solo nivel de acabado y, a partir de ahí, vamos añadiendo opcionales. Por otro lado, también nos ofrecen tres paquetes de equipamientos, que son paquete deportivo S line (9.680 euros), paquete Técnico (4.245 euros) y paquete Black Edition (1.035 euros). Cambian los equipamientos y la estética.

Precios Audi Q8

Por el momento, el Audi Q8 solo está disponible con una versión mecánica, la 50 TDI. Como citábamos anteriormente, siempre se combina con una caja de cambios Tiptronic de 8 velocidades y con el famoso sistema de tracción Quattro. Su precio, sin opciones, es de 84.800 euros.

Galería Audi Q8

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Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

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