Prueba Mazda6 Wagon 2.0 Skyactiv-G 145 CV Zenith

Mazda sigue creándose un hueco entre las conocidas marcas premium, y lo mejor de todo es que lo está haciendo con paso firme. Su estrategia pasa por diseños muy cuidados y elegantes, buenas calidades interiores, coches cómodos pero a la vez dinámicos y una buena dotación de equipamiento a un precio bastante más ajustado que sus rivales de BMW, Audi o Mercedes. Los resultados saltan a la vista, con notables crecimientos comerciales año a año.

Hace solo unos meses que la marca de Hiroshima presentaba la actualización de su modelo para el segmento D, el Mazda6 2018. No se trata de un relevo generacional, sino de un restyling suave pero notable, variando ligeramente su estética, mejorando las calidades interiores, ajustando sus mecánicas y ofreciendo una mayor dotación tecnológica. Nosotros lo acabamos de probar en carrocería Wagon, con el acabado Zenith y con el motor 2.0 Skyactiv-G de gasolina de 145 CV. ¿Subes con nosotros?

No quisiera empezar la prueba de este modelo sin informaros muy brevemente del claro crecimiento de la marca en los últimos años. Mientras que en 2013 Mazda matriculó unas 5.800 unidades, con una cuota del 0,8 % del mercado, en 2017 comercializaron algo más de 18.500, logrando un share del 1,5 %. Respecto al Mazda6, en 2013 se conformó con 1.100 unidades, incrementando notablemente sus ventas hasta acercarse a las 1.500 en 2017.

Aumentando su elegancia exterior

Ahora sí, vamos con la prueba del Mazda 6 Wagon, y empezamos hablando de sus cambios estéticos. Como decía antes, las variaciones no son grandes, pues mantiene las formas principales. Más bien se han encargado de pulir detalles para transmitir una imagen más elegante que lo aproximan aún más a los modelos premium rivales.

Pese a que hay que fijarse, el frontal cambia bastante y ahora transmite mayor sensación de anchura. El paragolpes cambia por completo, recibiendo una nueva parrilla más grande, profunda y con un nuevo tramado. Destaca el embellecedor cromado que aporta ese toque de elegancia al que me refería, custodiando los faros de Full LED y “sujetando” la gran parrilla por su parte inferior. Los antinieblas también desaparecen de la parte inferior, integrándose en el faro principal.

Dimensiones: El Mazda 6 Wagon mide 4.805 mm de largo, 1.840 de ancho y 1.480 mm de alto, con una batalla de 2.750 mm. Curiosamente, la carrocería Sedán es más larga (65 mm más) y también tiene una mayor distancia entre ejes (80 mm más). No sabemos cuál es la razón y, sinceramente, tampoco lo entendemos, pero así es.

En la vista lateral las únicas variaciones llegan de la mano de las llantas, pues se han actualizado sus diseños. En los acabados inferiores son de 17 pulgadas, mientras que en los altos son de 19. En nuestra unidad, con acabado Zenith, son de 19 pulgadas y acabadas en el tono “Bright Silver”. Me gustaría destacar que este modelo también actualiza su paleta de colores, introduciendo el nuevo tono Soul Red Crystal en sustitución del Soul Red. Para mí, este es el color más acertado para este modelo, y no el gris metalizado de nuestra unidad.

Si en el costado hay pocos cambios, en la retaguardia tampoco hay grandes novedades. Es más, el diseño se mantiene inalterado porque, según Mazda, tuvo una gran acogida entre los clientes. Eso sí, la pintura de la carrocería llega ahora hasta la parte inferior del paragolpes, cosa que antes no ocurría. Como apunte, reconozco que me gustan mucho la ubicación y el tamaño de las dos salidas de escape, algo poco habitual hoy en día pues muchos fabricantes las ocultan o las simulan. Pasemos al interior.

Más calidad, mejores acabados y nuevo equipamiento

Ya en el habitáculo, el nuevo Mazda6 nos recibe con un interior renovado. Tenemos más superficies acolchadas y, en las que ya lo estaban, se nota un mejor tacto y calidad de los materiales. Nuestra unidad, que incluye el paquete de equipamiento “Pack White” (1.900 euros) luce muy acogedora. Este paquete añade tapizados en color blanco, asientos delanteros con reglajes eléctricos y memoria para el del conductor, además de calefacción y ventilación para las banquetas, sin olvidarnos de un Head-Up Display que proyecta las informaciones sobre el parabrisas.

Prácticamente todo, aquí dentro, presenta un tacto muy agradable, transmitiendo mucha sensación de calidad. El cuadro de instrumentos ahora utiliza una pequeña pantalla digital en el centro, y aunque su personalización es muy reducida, tiene una buena visibilidad. Dicha pantalla se combina con relojes tradicionales a los lados.

Presidiendo el salpicadero tenemos otra pantalla, esta vez dedicada al sistema de infoentretenimiento y navegación. Respecto a la versión predecesora, incrementa su tamaño pasando de las 6 a las 7 pulgadas. Tiene manejo táctil, pero solo en parado, manejándose mediante un joystick en el túnel central al que nos adaptamos en pocos minutos. En dicha pantalla también se proyecta las imágenes recogidas por las cámaras exteriores, incluyendo una vista cenital, aunque es cierto que su calidad es bastante mejorable.

En el túnel central, más hacia atrás del joystick antes citado, tenemos un par de huecos portabotellas que se pueden ocultar. Esto ha obligado a Mazda a retrasar el reposabrazos demasiado, tanto es así que, a no ser que seas muy alto y conduzcas en una posición retrasada, no puedes apoyar el codo de forma natural. Y ya que hemos hablado de huecos portaobjetos, debo mencionar que hay bastantes, pero no estaría demás que los de las puertas delanteras fueran un poco más grandes.

Habitabilidad y maletero

Respecto a la habitabilidad en las plazas delanteras, como es habitual en prácticamente todos los coches del segmento C para arriba, personas altas y corpulentas no tendrán problemas de espacio ni de confort. Los asientos permiten buenos reglajes y el volante también es regulable en altura y profundidad, aunque un poquito más de ajuste telescópico no hubiera venido mal en mi caso -por mi posición habitual de conducción, me gusta sacar bastante el volante-.

Pasamos a las plazas traseras, donde la calidad apenas se ve reducida en los materiales para los guarnecidos y tapizados. Dos adultos altos pueden viajar perfectamente sin problemas de espacio aunque los ocupantes de las plazas delanteras también sean altos, pues el espacio para las rodillas y la cabeza es bueno. Eso sí, la plaza central es muy poco aprovechable tanto por el túnel de transmisión como por la estrechez y dureza del asiento y del respaldo.

Aquí detrás tenemos salidas de aire en posición central, aunque no podemos regular la temperatura (no cuenta con climatizador trizona), algo que en otros modelos de la competencia sí es posible. Por otro lado, el respaldo de la plaza central se abate y se convierte en reposabrazos, pero no deja una trampilla que conecte con el maletero para, por ejemplo, poder cargar unos esquís.

Y hablando del maletero, abrimos el portón y nos reciben 522 litros, 480 si fuera la carrocería Sedán. No es de los más grandes en comparación con otras berlinas del segmento D en carrocería familiar, pero lo cierto es que nos ha sido suficiente, que no sobrado, para un viaje de cuatro adultos con una maleta y una pequeña mochila cada uno. En la parte alta, además de un estor, tenemos una rejilla que permite separar la carga con el habitáculo por la parte superior por si viajamos cargados “hasta los topes”, evitando así que los objetos puedan pasar al habitáculo en caso de frenazo.

Gama mecánica

La oferta mecánica del Mazda6 está compuesta por dos motores de gasolina, de 2.0 y 2.5 litros con 145 y 194 CV respectivamente, y un motor diésel de 2.2 litros que ose oferta en versiones de 150 y 184 CV. Todos ellos se pueden asociar a un cambio manual de seis marchas o a una transmisión automática de igual número de relaciones a excepción del gasolina más potente, que solo viene con caja automática. El más potente de los diésel puede ser de tracción delantera o total. No hay versiones híbridas.

La unidad probada utiliza el motor menos potente de la gama, el 2.0 Skyactiv-G de 145 CV. Como sabéis, Mazda no recurre a la sobrealimentación en sus mecánicas de gasolina, utilizando altas relaciones de compresión (más propias de motores diésel que de gasolina) para mejorar el rendimiento.

Motor 2.0 Skyactiv-G 145 CV

Este propulsor 2.0 Skyactiv-G, como todos los demás, utiliza inyección directa, 16 válvulas y distribución por cadena. Entre sus datos homologados encontramos un rendimiento de 145 CV a 6.000 vueltas y un par máximo de 213 Nm a 4.000. En la carrocería familiar puede alcanzar una velocidad máxima de 206 km/h y tarda 10 segundos en cubrir el 0 a 100. Mientras tanto, su consumo mixto declarado es de 6,3 litros a los 100 y, como leeréis más abajo, se ajusta bastante a la realidad.

Impresiones al volante

Vista la teoría, llega el momento de pasar a la práctica. El Mazda 6 Wagon es, como el modelo Sedán, un perfecto aliado para cubrir largas distancias. Durante la semana de pruebas he recorrido unos 1.400 kilómetros con él, principalmente por vías rápidas, pero también por carreteras secundarias y ciudad. Vaya, que he podido probarlo bien a fondo.

Esta berlina muestra un comportamiento prácticamente intachable de su parte ciclo, del motor os hablaré unos párrafos más abajo. En autovía filtra a la perfección las irregularidades que podamos encontrar, como asfaltos mal conservados o juntas de puentes, y eso que nuestra unidad monta llantas de 19 pulgadas, demostrando una buena pisada. El confort es encomiable, y es que la marca de Hiroshima a recalibrado su suspensión (McPherson delante y multibrazo detrás), además de sustituir los asientos anteriores por unos más cómodos.

También se encuentra bien aislado del exterior, habiendo mejorado y aumentado los materiales aislantes para crear un habitáculo más silencioso. Es de esos coches en los que, para percibir los ruidos de rodadura y aerodinámica, hay que buscarlos, y eso es una genial noticia.

Mientras tanto, en carreteras reviradas, el tacto de la dirección es tan agradable como preciso, dando bastante confianza al conductor. Una confianza que se debe, en buena parte, a que la suspensión no permite notables inclinaciones de la carrocería a no ser que vayamos muy al límite.

Si el terreno está algo roto y bacheado, la suspensión “se traga” todo sin problemas, no perdiendo la línea en ningún momento. Si hacemos un poco “el bruto”, el límite de adherencia llega de forma progresiva y suave, sin ser nada drástico y sin que haga ningún extraño. Ejemplar.

Y ahora os voy a hablar de su motor. Como citaba anteriormente, este 2.0 de 145 CV es atmosférico, por lo que su comportamiento dista mucho de los motores de gasolina con sobrealimentación a los que tan rápido nos hemos acostumbrado. La respuesta en la parte baja y media del tacómetro es pobre, aunque mucho más suave que en los motores turbo.

No es que el coche “no corra” pero, si quieres que lo haga, hay que jugar con el cambio y estar pendiente de no caer por debajo de las 4.000 vueltas, que es cuando ofrece su máximo par. Entiendo que a ciertas personas, especialmente a las acostumbradas a motores diésel o gasolina con turbo, este comportamiento pueda no agradarles demasiado.

Es habitual, cuando circulamos por autovía cargados y afrontamos una cuesta pronunciada, tener que reducir a quinta, a cuarta y en algunas ocasiones casi es necesario meter tercera. Aunque repito, cuatro personas y el maletero cargado a más no poder. Sin carga la cosa cambia, pero la sexta sigue siendo claramente una marcha de desahogo. A su favor tiene que el sonido de escape a altos regímenes, sin llegar a ser deportivo, resulta agradable.

Aunque pueda parecer contraproducente en un coche con motor de gasolina atmosférico, relativamente grande y que pesa unos 1.400 kilos, los consumos de este modelo son envidiables y cercanos a los de muchos modelos similares de motor diésel.

Tanto es así que, en el viaje de unos 1.000 kilómetros entre ida y vuelta a ritmo normal, muy cargados y con el aire acondicionado intentando refrigerar un habitáculo mientras que en el exterior la temperatura rondaba los 40 grados, el consumo ha estado siempre por debajo de los 7 litros, finalizando con una media de 6,7 l/100 km. El segundo parcial, al finalizar nuestra prueba total sumando 1.400 kilómetros, ha registrado una media de 6,8. Para mí, teniendo en cuenta las condiciones, el dato es excelente.

Conclusiones

Sacar conclusiones del Mazda6 Wagon es bastante sencillo. Es cierto que es más caro que muchos modelos similares de compañías generalistas a igualdad de equipamiento, pero es que ya no podemos considerar a Mazda como una marca generalista. Los rivales directos del Mazda6 son coches como el Volkswagen Passat, el Audi A4, el Mercedes Clase C, el BMW Serie 3 o el Jaguar XE.

A nivel de calidades solo puede envidiar realmente a Audi y BMW, que están un paso por encima, pero pelea de tú a tú con los demás y en algunos aspectos incluso los supera. Si hablamos de la relación precio y equipamiento, el nipón gana por goleada. Nuestra unidad, en acabado Zenith y con el extra de la pintura exterior y el paquete “Pack White”, tiene un precio de unos 35.500 euros.

Nuestra unidad viene prácticamente “full equipe” en cuanto a equipamiento pero es unos 1.000 euros más barato que un BMW Serie 3 Touring y un A4 Avant de acceso, y unos 7.000 euros más económico que el Clase C Estate más barato. Y además, a favor del Mazda, el equipamiento es bastante superior -justo aquí debajo te dejo los equipamientos de cada nivel de acabado, así como los precios de las distintas versiones-. En comparación con un Volkswagen Passat Variant 1.5 TSI Evo de 150 CV y acabado Sport, que es la variante que más se asemeja, el alemán tiene un precio de 35.340 euros sin opcionales.

Equipamientos Mazda6

Evolution

  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Faros LED con antiniebla integrados
  • Luces traseras de LED
  • Cristales posteriores oscurecidos
  • Raíles de techo
  • Volante y palanca de cambios de cuero
  • Control de crucero adaptativo y limitador
  • Sensor de luces y lluvia
  • Control de ángulo muerto
  • Detecto de tráfico trasero
  • Aviso y corrección en dirección de salida de carril
  • Frenada de emergencia automática en ciudad con reconocimiento de peatones
  • Reconocimiento de señales de tráfico
  • Luces largas automáticas
  • Sensores de aparcamiento delanteros y traseros
  • Freno de estacionamiento eléctrico
  • Retrovisores con plegado eléctrico y calefacción
  • Climatizador bizona
  • Apple CarPlay y Android Auto

Evolution Tech (añade)

  • Luces diurnas de tipo LED
  • Luces delanteras adaptativas
  • Sistema de asistencia ala frenada en ciudad trasero
  • Cámara de visión 360 grados
  • Detector de fatiga
  • Radio digital terrestre (DAB)

Zenith (añade)

  • Llantas de aleación de 19 pulgadas “Bright Silver”
  • Faros Smart Full LED Adaptativos
  • Pantalla digital TFT de 7 pulgadas
  • Alarma antirrobo
  • Sistema de acceso inteligente sin llave
  • Limpiaparabrisas delantero calefactable
  • Equipo de sonido Bose con 11 altavoces

Precios Mazda6

Los precios para las versiones Sedán y Wagon del Mazda 6 son idénticos.
Motor Cambio Tracción Acabado Precio
Motor Cambio Tracción Acabado Precio
2.0 Skyactiv-G 145 CV Manual 6v Delantera Evolution 30.375 €
2.0 Skyactiv-G 145 CV Manual 6v Delantera Evolution Tech 31.675 €
2.0 Skyactiv-G 145 CV Manual 6v Delantera Zenith 33.275 €
2.0 Skyactiv-G 145 CV Automático 6v Delantera Evolution 32.375 €
2.0 Skyactiv-G 145 CV Automático 6v Delantera Evolution Tech 33.675 €
2.0 Skyactiv-G 145 CV Automático 6v Delantera Zenith 35.275 €
2.5 Skyactiv-G 194 CV Automático 6v Delantera Zenith (Black SKY) 39.675 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Manual 6v Delantera Evolution 32.625 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Manual 6v Delantera Evolution Tech 33.925 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Manual 6v Delantera Zenith 35.525 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Automático 6v Delantera Evolution 34.625 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Automático 6v Delantera Evolution Tech 35.925 €
2.2 Skyactiv-D 150 CV Automático 6v Delantera Zenith 37.525 €
2.2 Skyactiv-D 184 CV Manual 6v Delantera Zenith (Black SKY) 39.175 €
2.2 Skyactiv-D 184 CV Automático 6v Delantera Zenith (Black SKY) 41.175 €
2.2 Skyactiv-D 184 CV Automático 6v A las 4 ruedas Zenith (Black SKY) 43.825 €

Opinión del editor

Mazda6 Wagon 2.0 Skyactiv-G 145 CV
  • Valoración del editor
  • Puntuación 4.5 estrellas
30.375 a 43.825
  • 80%

  • Mazda6 Wagon 2.0 Skyactiv-G 145 CV
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación: 13 de noviembre de 2018
  • Diseño exterior
    Editor: 90%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 90%
  • Plazas delanteras
    Editor: 85%
  • Plazas traseras
    Editor: 75%
  • Maletero
    Editor: 70%
  • Mecánica
    Editor: 75%
  • Consumos
    Editor: 85%
  • Confort
    Editor: 90%
  • Precio
    Editor: 80%

Pros

  • Diseño exterior elegante y atemporal
  • Calidades interiores y confort
  • Dinámica de conducción y consumos

Contras

  • Falta de empuje a bajas y medias rpm por su condición de atmosférico
  • Cámara de visión exterior bastante mejorable
  • Nula practicidad del reposabrazos delantero

Galería Mazda6

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Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

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