Prueba SsangYong XLV, amplio y económico

Prueba SsangYong XLV

SsangYong, de origen surcoreano y perteneciente en la actualidad al fabricante Mahindra&Mahindra, tiene el objetivo de colocarse en el mercado europeo como una alternativa entre los vehículos económicos, con productos que ofrecen mucho respecto a su precio en comparación con otras marcas. Actualmente SsangYong cuenta con una gama de seis modelos, con los conocidos, desde hace años, Rexton, Rodius y Korando; aunque en los últimos meses han lanzado dos nuevos productos con mucho protagonismo, el SsangYong Tivoli y el SsangYong XLV. También ofrecen un pick-up, el Actyon Sports Pick Up.

Esta semana, en Actualidad Motor, nos hemos puesto a los mandos del SsangYong XLV en su nivel de acabado más alto, el Limited, asociado al propulsor diésel 1.6 de 115 CV. Nuestra unidad se asocia al cambio manual de seis velocidades, habiendo como opción una transmisión automática con el mismo número de marchas. Al menos de momento, no es posible asociar al XLV con un sistema de tracción 4×4, enviando su potencia exclusivamente al eje delantero. Acompáñanos.

Puede que las formas del SsangYong XLV te sean familiares. Probablemente sea porque ya hayas leído nuestra prueba del SsangYong Tivoli, con el que comparte prácticamente todo el diseño frontal y buena parte de elementos del interior así como las motorizaciones. Ambos han sido desarrollados sobre la misma plataforma, siendo por ello que tengan tanto en común. En su parte trasera es más similar al Rodius.

El Tivoli estirado

Prueba SsangYong XLV

Pese a tener un enfoque destinado al mercado europeo, su diseño no comparte características con la mayoría de vehículos que vemos por las carreteras. Se nota su origen asiático, algo que no tiene por qué ser un punto negativo, ya que muchos podéis estar cansados de que la mayoría de coches se parezcan tanto entre sí. Su imagen frontal es bastante robusta; pero no nos engañemos, no es un coche apto para abandonar el asfalto más allá de caminos en buen estado. Su altura libre es de 16,7 cm.

Aquí delante sus líneas son muy rectas y marcadas, no dejando lugar para curvas suaves. El frontal está presidido por dos grandes y angulosos faros halógenos que incorporan iluminación diurna de LED en su parte superior. Entre ambos aparece el escudo de la marca, el cual luce con orgullo. La zona baja del paragolpes crea una especie de forma de hueso o llave plana con dos tonalidades, siendo estrecha en la zona central y más abierta en los extremos, donde alberga las luces de antinieblas.

Prueba SsangYong XLV

En su vista lateral sigue siendo bastante parecido al Tivoli, aunque las similitudes desaparecen en el tres cuartos trasero. De este modo, podríamos decir que es un “Tivoli estirado”. El voladizo trasero es mayor, lo que le confiere, como veremos más adelante, un mayor espacio interior. Destacarán sus llantas de diseño cuidado, en acabado bitono y de 18 pulgadas, con neumáticos mixtos M+S en medida 205/60 R18, así como los acabados en negro del pilar posterior. Una curiosidad es que las manillas de las puertas se encuentren a diferentes alturas.

Vamos a la zona posterior del XLV. Parece que en esta zona los diseñadores de SsangYong no se han esmerado demasiado. Prácticamente la mitad de los pilotos de luces se encuentran en las aletas posteriores. El portón del maletero, de grandes dimensiones, recibe marcados nervios y en la zona central aparece el logo de la marca y el nombre del modelo pero, para mi gusto, podría estar un poco más elaborado. En la parte superior un spoiler pone un punto de deportividad.

Espacio ante todo

Prueba SsangYong XLV

Las dimensiones del SsangYong XLV son de 4,44 metros de largo, 1,8 metros de ancho y 1,6 metros de alto. La batalla es de 2,6 metros. Excepto la longitud, todas las cotas son idénticas al Tivoli. Sobre el papel, el espacio en las plazas delanteras es idéntico al de su hermano pequeño. Conductor y copiloto gozarán de un gran espacio, aunque se trate de personas de estatura generosa. Destaca su gran volumen y número en lo que a huecos portaobjetos se refiere, con capacidad para multitud de botellas de agua y muchos otros elementos.

En las plazas posteriores continúa presentando una habitabilidad digna de admirar. Al contar con una línea de techo tan horizontal, el espacio en altura es similar al de las plazas delanteras. La distancia de las rodillas a la fila de asientos delantera también es muy holgada, pudiendo viajar 4 adultos de 1,90 metros sin problema. Esta fila de asientos permite una leve regulación de la inclinación del respaldo.

Prueba SsangYong XLV

En cuanto a la anchura, más de lo mismo, aunque con un quinto ocupante el confort será claramente inferior para largos viajes. La plaza central es más estrecha, dura y elevada, con un respaldo que se abate dando lugar a un reposabrazos con dos portabotellas. El túnel de transmisión es mínimo, un punto muy a favor, pero echamos de menos una salida de aire.

Si hablamos del maletero, éste deja luces y sombras. Es bastante profundo y la marca informa de un volumen de 720 litros. Sin embargo, esta medida es hasta el techo, y no hasta el estor cubreequipajes. Con él estirado, el espacio de carga se reduce bastante por su altura, y los pasos de rueda restan capacidades por sus formas. En cualquier caso, habrá espacio suficiente para unas vacaciones en familia y cuatro maletas. Abatiendo los asientos traseros el volumen crece hasta los 1.440 litros.

Acabados y materiales correctos

Prueba SsangYong XLV

El interior del SsangYong XLV, calcado del Tivoli (y perdón por citarlo nuevamente) busca ofrecer una presencia cercana a modelos de mayor precio. Visualmente encontramos un salpicadero más conseguido de lo esperado. El cuadro de instrumentos es atractivo, mostrando la información de forma clara, aunque no nos termina de convencer que para movernos por las informaciones de su pequeña pantalla central tengamos que recurrir a un botón ubicado en la zona central, bajo la pantalla táctil, y no en el propio volante.

Dicho volante ofrece un tacto muy bien conseguido gracias a su tapizado en cuero, aunque el “negro piano” atrapará partículas de polvo. La localización de sus botones es sencilla y uno de ellos accionará la calefacción del mismo, algo que a los que “padecemos” de manos frías nos viene fenomenal. También encontraremos el acabado “negro piano” en la consola principal – y tampoco se librará del polvo – presidida en su zona alta por una pantalla táctil de 8 pulgadas que incluye navegador y ofrece un manejo correcto. Un pequeño fallo es que la incidencia del sol pueda dificultar notablemente su visión.

Prueba SsangYong XLV

Por lo general, encontramos plásticos duros, aunque de buena presencia visual. Sus ajustes tampoco serán los mejores del mercado, apareciendo algunos ruidos al presionar en las esquinas de determinadas piezas, al menos en nuestra unidad. Valorando el precio total en el que se mueve este SsangYong XLV, diremos que son bastante correctos, no queriendo decir que estemos ante un habitáculo o diseño pobre. Un añadido de agradecer es el techo solar con apertura, que se incorpora de serie en este acabado Limited.

D16T 4×2, 1.600 cc y 115 CV

Prueba SsangYong XLV

La gama mecánica del SsangYong XLV es bastante reducida, solo pudiendo escoger entre esta mecánica diésel 1.6 de 115 CV probada, y otra de gasolina atmosférica de idéntica cilindrada y 128 CV que solo se ofrece con cambio manual y que recibe la denominación G16. En cualquier caso, por el tipo de coche del que se trata, tampoco vemos necesario una gama de motores muy amplia.

El propulsor D16T, en nuestra unidad asociado al cambio manual de seis velocidades, no destacará por unas prestaciones deportivas. Los 115 CV se encuentran entre 3.400 y 4.000 rpm, mientras que su par máximo, de 300 Nm, aparece está disponible entre 1.500 y 2.500 rpm. Según los datos proporcionados por la firma surcoreana, su velocidad máxima es de 174 km/h, mientras que no hemos encontrado datos oficiales de su aceleración en el 0 a 100 km/h. El consumo mixto homologado es de 4,5 l/100 km.

Conduciendo a base de par

Prueba SsangYong XLV

Una vez realizado el repaso en estático, llega el momento de girar la llave y dar vida a este bloque diésel. Al arrancar en frío el D16T se muestra algo ruidoso, aunque bien aislado de vibraciones. Una vez toma temperatura el ruido a ralentí disminuye, haciéndose notar más que en otros vehículos durante fases de aceleración y a elevados regímenes.Antes hemos citado que su par máximo se encuentra entre 1.500 y 2.500 rpm; y es en esta zona donde se encuentra más cómodo. Subir la aguja más allá de las 3.500 rpm no tendrá mucho sentido. Es un motor muy lineal, dando la sensación de empujar igual a 2.000 que a 3.500 rpm.

Por otro lado, parece ser que la posición del pedal del acelerador no es del todo correspondida con la demanda de potencia que llega al motor; me explico: en el primer tramo del acelerador, la respuesta es buena, pero más allá de la mitad de su recorrido parece que la cartografía no responde linealmente con lo que hundimos el acelerador. De esta forma, normalmente conduciremos, como se suele decir, “a punta de gas”.

La transmisión, manual y de seis relaciones, ofrece unos desarrollos largos con el objetivo de reducir los consumos del SsangYong XLV 1.600 diésel. Consumos que, tras finalizar la prueba, han quedado según el cuadro de instrumentos en 6,2 l/100 km, aunque a ritmos constantes por autovía a 120 km/h es fácil rondar los 5,5 litros. El punto negativo de los largos desarrollos para reducir consumos es que en ocasiones, como pendientes pronunciadas y adelantamientos, es probable que tengamos que recurrir a ella y reducir alguna marcha.

En busca del confort

Prueba SsangYong XLV

El SsangYong XLV es un vehículo familiar, aunque con cierta estética “tirando” a SUV, por lo que no podemos buscar unas prestaciones deportivas con él. Se encontrará “en su salsa” a ritmos tranquilos y a velocidades legales, cumpliendo con su función satisfactoriamente tanto en autovías como en núcleo urbano. Donde menos cómodo se siente es en puertos de montaña. En estas vías, si llevamos algo de prisa aparecerán marcadas inclinaciones de la carrocería; aunque a un ritmo normal la inclinación será muy contenida. En general, es una suspensión blanda, orientada totalmente al confort, y que filtra bien las irregularidades. Por tanto, una configuración ideal para este vehículo.

Por otro lado, aunque el asiento del conductor permite una amplia regulación, he tenido que forzar levemente mi posición habitual a la hora de conducir, ya que el volante ofrece regulación en altura pero no en profundidad, por lo que condiciona nuestra postura. Y ya que hablamos del volante, la dirección tiene mucha asistencia, pudiendo variar levemente su dureza en tres modos distintos mediante un botón. Ésta ha demostrado ser poco directa e informativa, pero muy cómoda a la hora de maniobrar.

La última pega que podemos sacar al SsangYong XLV probado son sus neumáticos, por lo que no es un punto negativo al propio coche. Al salir del concesionario viene con unas gomas de la marca Kumho del tipo M+S en medidas 215/45 R18. Estos neumáticos, que mejoran las capacidades fuera del asfalto, empeoran las capacidades del XLV (y de cualquier otro coche) cuando circula en asfalto. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de sus propietarios casi nunca saldrán a pistas y caminos embarrados con un coche como éste, no tiene mucho sentido montarlos. La solución es, cuando toque cambiarlos, mejor decantarse por unas gomas 100 % de asfalto.

Conclusiones

Prueba SsangYong XLV

Durante esta semana el SsangYong XLV, con motor D16T y acabado Limited, nos ha demostrado que se encuentra entre las mejores opciones para aquellos clientes que busquen un coche espacioso, cómodo y de precio económico. No por ello es un coche “pobre” de equipamiento, y es que el acabado Limited viene con todo lo que cualquier conductor necesita e incluso más. Tampoco se ve como un coche económico desde el exterior, aunque es cierto que tiene unas líneas de diseño poco habituales en Europa. El espacio del maletero será suficiente para la gran mayoría.

Vamos a ir despidiendo nuestra prueba. Ya hemos comentado que las opciones son muy contenidas, pero no hemos echado en falta más potencia salvo en contadas ocasiones. El par motor es suficiente para mover con soltura al XLV y, sin duda, ésta será la mecánica más comercializada en este modelo. La variante de gasolina, que arranca desde los 16.650 euros, al no contar con turbo, nos hará recurrir bastante más al cambio de marchas; pese a ello, será una buena opción si no recorremos una gran cantidad de kilómetros a lo largo del año. También recordamos que SsangYong ofrece una garantía de 5 años o 100.000 kilómetros en todos sus vehículos.

Equipamiento SsangYong XLV

Prueba SsangYong XLV

Line

  • Climatizador manual
  • Indicador de cambio de marcha
  • Control de velocidad
  • Alarma
  • Sistema Start&Stop
  • Dirección flex steer
  • Ordenador de abordo
  • Red portaequipajes
  • Tomas de corriente de 12 Voltios
  • Reposabrazos delantero con guantera
  • Reposabrazos trasero con  portabebidas
  • Cierre de seguridad para niños
  • Llantas en 16 pulgadas
  • Luces diurnas de LED
  • Cristales oscurecidos
  • Sistema activo antivuelco (Arp)
  • Isofix
  • Ayuda al arranque en pendiente
  • Sistema de ayuda al aparcamiento

Premium

  • Climatizador bizona
  • Sistema de audio con pantalla de 8”, doble USB y Bluetooth
  • Cámara de visión trasera
  • Tapicería en cuero microperforado
  • Spoiler trasero
  • Faros antiniebla delanteros
  • Cristales oscurecidos
  • Rieles de techo

Limited

  • Sistema de audio con pantalla de 8”, navegador, doble USB y Bluetooth
  • Volante calefactable
  • Volante y pomo en cuero
  • Sensor de luces y lluvia
  • Asientos delanteros calefactables
  • Retrovisores exteriores con intermitentes led y luz de cortesía integrados
  • Llantas de 18 pulgadas
  • Techo solar eléctrico

Precios SsangYong XLV sin descuento

Prueba SsangYong XLV

Motor Cambio Acabado Precio
Motor Cambio Acabado Precio
G16 128 CV Manual 6V Line 18.900 €
G16 128 CV Manual 6V Premium 20.500 €
D16T 115 CV Manual 6V Premium 22.000 €
D16T 115 CV Manual 6V Limited 24.000 €
D16T 115 CV Automático 6V Premium 24.000 €
D16T 115 CV Automático 6V Limited 26.000 €

Opinión del editor

SsangYong XLV D16T 115 CV
  • Valoración del editor

  • Puntuación 3.5 estrellas
18.900 a 26.000

    • SsangYong XLV D16T 115 CV
    • Reseña de:
    • Publicado el:
    • Última modificación: 19 de Diciembre de 2016
    • Diseño exterior
      Editor: 70%
    • Diseño habitáculo
      Editor: 70%
    • Plazas delanteras
      Editor: 90%
    • Plazas traseras
      Editor: 85%
    • Maletero
      Editor: 75%
    • Mecánica
      Editor: 75%
    • Consumos
      Editor: 75%
    • Confort
      Editor: 85%
    • Precio
      Editor: 90%

    Resumen: Probamos el SsangYong XLV con su mecánica diésel de 115 CV. Un monovolumen económico con cierto aire SUV que puede ser una gran opción si nuestro presupuesto es contenido. Habitabilidad y economía son sus principales cartas.

    Pros

    • Precio económico
    • Gran amplitud general
    • Comodidad

    Contras

    • Acabados interiores mejorables
    • Neumáticos M+S
    • Diseño exterior trasero poco apetecible

    Galería de imágenes del SsangYong XLV

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