La situación de Seat S.A. tiene una doble cara. Por un lado, Martorell afronta un periodo de actividad intensa gracias a los eléctricos que se ensamblan en sus lÃneas y a la buena acogida del Cupra Raval. Por otro, la continuidad de la marca Seat sigue sin estar cerrada y depende de factores que la compañÃa no controla del todo, como la normativa europea sobre emisiones y la demanda real de coches de combustión.
Markus Haupt, consejero delegado de Seat S.A., ha puesto esa incertidumbre sobre la mesa durante el Salón del Automóvil de ParÃs. El directivo ha evitado anunciar una decisión definitiva y ha señalado que el grupo Volkswagen valora escenarios, entre ellos una posible desaparición de Seat como marca, aunque insiste en que ahora mismo no hay nada resuelto y que la empresa necesita tanto a Seat como a Cupra para sostener su negocio. La pelota, en buena medida, está en el tejado de Bruselas y de los compradores.
Bruselas y el cliente marcan el calendario
El marco regulatorio comunitario se ha convertido en la pieza que condiciona los planes industriales. Bruselas mantiene abierto el debate sobre una posible flexibilización de los objetivos de CO2 y el ritmo de transición hacia el coche eléctrico. Haupt ha advertido de que, incluso si se aprobara un nuevo periodo de margen para los motores de combustión, habrÃa que comprobar si los compradores de los mercados principales siguen interesados en ese tipo de vehÃculos.
En paralelo, la compañÃa no contempla desarrollar una gama 100% eléctrica bajo la enseña Seat. La estrategia eléctrica se canaliza a través de Cupra, mientras Seat ha renovado modelos como el Ibiza y el Arona, pero no tiene asignado ningún vehÃculo nuevo de cero>. Esa falta de producto futuro, unida al peso creciente de Cupra, explica que la marca histórica haya quedado en una posición delicada dentro del grupo.
Martorell espera una segunda plataforma eléctrica
La planta barcelonesa es otro de los puntos clave. Martorell ya produce modelos eléctricos en una de sus lÃneas, pero para asegurar carga de trabajo cuando decaiga la producción de coches de combustión necesita una segunda plataforma electrificada>. La decisión no se adoptará de forma inmediata: según Haupt, el grupo Volkswagen se tomará como mÃnimo dos años para resolverla y evaluará la competitividad de la factorÃa frente a otras alternativas.
La compañÃa prevé que Martorell funcione a buen ritmo en los próximos ejercicios. El Cupra Raval, principal apuesta eléctrica, acumula más de 51.000 pedidos y alrededor de 14.800 entregas, y la firma calcula que podrÃa superar las 100.000 unidades en 2027. Con esos mimbres, Seat S.A. espera acercarse a las 500.000 unidades producidas en Martorell, frente a las 470.347 del ejercicio anterior, y contempla que la lÃnea de los eléctricos llegue a los tres turnos.
Ventas: Cupra crece y Seat pierde terreno
Los datos comerciales dibujan una tendencia clara. Entre enero y septiembre, Seat S.A. entregó 433.400 vehÃculos, un 1,4% menos. Cupra sumó 250.600 unidades, con un avance del 2%, mientras Seat se quedó en 182.800 matriculaciones y cayó cerca de un 6%>. En el conjunto del grupo Volkswagen, las entregas mundiales también retrocedieron un 9%, un contexto que presiona a todas las marcas.
Dentro de la debilidad de Seat, el Ibiza mantiene un papel relevante: sigue siendo el modelo más vendido de la compañÃa en España y sus ventas han crecido en torno a un 10%, hasta unas 78.600 unidades. Haupt ha defendido que el producto y la marca continúan teniendo atractivo en mercados como España, Alemania y Austria, aunque ha reconocido que la falta de nuevos lanzamientos> limita su recorrido comercial.
Qué pasarÃa si Seat dejara de venderse
La compañÃa ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los propietarios. Si finalmente Seat dejara de comercializar coches, los clientes seguirÃan recibiendo servicio y asistencia durante 15 años, según ha garantizado el consejero delegado. Esa hipótesis, no obstante, no está decidida y forma parte de los análisis ligados a la reorganización global de Volkswagen.
Haupt también ha descartado que el Gobierno o la Generalitat vayan a entrar en el accionariado o en la gobernanza de Seat S.A. No hay sobre la mesa, ha dicho, ningún escenario que abra esa puerta. En cuanto a Cupra, la marca no lanzará modelos completamente nuevos antes de 2030 y su siguiente gran paso llegará con la plataforma SSP del grupo Volkswagen, ya en la próxima década.
El futuro de Seat queda, por tanto, en una encrucijada: Martorell tiene trabajo y proyectos eléctricos, pero la marca histórica sigue pendiente de una decisión industrial y regulatoria. Bruselas, la demanda de los clientes y la segunda plataforma de Martorell> serán los factores que determinen si Seat conserva un hueco propio o si Cupra termina asumiendo todo el protagonismo.