10 consejos básicos pero muy importantes para conducir con hielo y nieve

Consejos conducir hielo y nieve

El temporal Filomena ha dejado bloqueados a miles de personas y vehículos. La nieve y el hielo abundan en las calles y carreteras de muchas provincias de nuestro país. Sin duda, lo mejor que podemos hacer es evitar al máximo coger el coche para ahorrarnos situaciones peligrosas. Os dejamos una lista de consejos sencillos para preparar un trayecto antes de subir al coche y, después, para conducir con hielo y nieve.

Si por unas razones u otras tenemos que conducir en estas situaciones, debemos tener la máxima prudencia posible. Y es que la nieve lleva ya varios días asentada en nuestras ciudades, habiéndose formado enormes y numerosas placas de hielo que son todavía más peligrosas. Además, las bajísimas temperaturas no ayudan en absoluto.

Antes de emprender el viaje

Revisa tu ruta

Si no queda más remedio que coger el coche, lo mejor que puedes hacer es revisar tu ruta para ir del punto A al punto B. Es muy importante que evites todas las pendientes pronunciadas que puedas y zonas conflictivas al conducir con hielo o nieve.

Comprueba

No está demás que intentes informarte sobre el estado de las carreteras y calles. Puede que algunas vías estén totalmente despejadas o, por el contrario, llenas de nieve y hielo. Consulta llamando al Ayuntamiento, mira en los medios o en las redes sociales de la DGT, que en estos casos lo suelen actualizar frecuentemente.

Coge ropa de abrigo, alguna manta y agua

Si tienes que salir de la ciudad y realizar algunos kilómetros fuera de zonas urbanizadas, es muy aconsejable ir preparados para “lo peor”. Aunque lo lleves todo en una mochila aparte, no te olvides de bufanda, gorro, guantes, manta, agua y también algo de comida. Si te quedas atascado, no sabemos cuántos minutos u horas podrás estar atrapado. Por ello, mejor llevar el móvil con suficiente batería y, si puedes, con una batería externa.

¿Sabes poner las cadenas?

Poner las cadenas no es una operación sencilla, y menos cuando estás a temperaturas bajo cero, con humedad, en la carretera y con los dedos congelados. Más te vale llevar la lección bien aprendida y, por supuesto, comprobar que las cadenas son aptas para tu talla de neumáticos.

Depósito lleno y quita toda la nieve

Por último, antes de iniciar tu trayecto es importante tener el depósito con mucho combustible de sobra. Si está lleno, mejor que mejor. ¿Por qué? Por si tienes que pasar varias horas en el coche, ya que necesitarás tener el motor arrancado para la calefacción. Además, arranca el coche, pon la calefacción y el desempañado, y quita también la nieve y el hielo que pueda tener.

Bonus: Comparte tu ubicación en tiempo real

Una de las grandes ventajas de nuestros smartphones es que podemos compartir la ubicación exacta en tiempo real con quien nosotros queramos. Lo podemos hacer, por ejemplo, con WhatsApp. Pasa tu localización a algún familiar o amigo, para que sepan en todo momento tu posición si te quedas bloqueado en carretera.

Conduciendo con hielo y nieve

Anticipación

Consejos conducción nieve

Durante la conducción, sea cual sea el tipo de condiciones, la anticipación es lo más importante. Siempre hay que anticiparse a la circulación, a posibles situaciones complicadas. Con hielo y nieve, las reacciones de nuestro coche son muchísimo más lentas, por lo que debemos controlar nuestro entorno mucho más.

Reduce la velocidad e incrementa la distancia de seguridad

La distancia de frenado se multiplica de una forma enorme al conducir con hielo o nieve. Los neumáticos tienen muy poca adherencia, especialmente si son neumáticos de verano. Es por ello que necesitamos muchos más metros para detenernos. Por tanto, tenemos que adecuar la velocidad, que será muy inferior a la de unas condiciones climatológicas buenas. Lógicamente, hay que aumentar de forma considerable la distancia de seguridad para evitar choques por alcance.

Suavidad

Como la adherencia es tan baja tenemos mucha menos capacidad de frenado, pero también de guiado. Es decir, le cuesta mucho más dirigirse por donde nosotros le indicamos con el volante. Debemos de acelerar, frenar y girar con mucha suavidad, evitando así sobrecargar los neumáticos y cambios de pesos que descompensen la estabilidad del vehículo.

¡Placa de hielo!

Hielo coche derrape

En estas condiciones hay que tener especial cuidado con las placas de hielo. Todos los coches relativamente modernos llevan termómetro exterior, así que si vemos que la temperatura es muy baja mejor será tomárnoslo con mucha calma; especialmente en las zonas umbría. En caso de entrar en una placa de hielo debemos dejar de acelerar (o pisar el acelerador menos de un 10 %), no tocar el freno y, en la medida de lo posible, intentar atravesar la placa con el vehículo recto.

Aparca

Cuando llegamos a nuestro punto de destino, lo más recomendable es aparcar en un garaje. De no ser posible, es más que aconsejable dejar el coche en una zona llana, lejos de árboles y con fácil entrada y salida; aunque tengamos que recorrer unos metros andando. De este modo será más fácil poder salir de nuevo con el vehículo si vuelve a nevar con intensidad. Y recuerda, evita las pendientes pronunciadas al conducir con hielo y/o nieve.

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