Aston Martin ha decidido ampliar su gama SUV con una versión que no busca ser la más radical, sino la más llevadera en el día a día. El DBX GT se coloca junto al DBX S y comparte con él la base mecánica, aunque cambia el enfoque hacia el lujo, el silencio y el confort.
La marca británica mantiene así dos personalidades dentro del mismo modelo: una más deportiva y otra más refinada. No se trata de un SUV lento ni descafeinado, porque conserva cifras de superdeportivo, pero su puesta a punto prioriza viajar con calma cuando el conductor no pisa a fondo.
Misma potencia, otra forma de entregarla

Bajo el capó sigue el conocido V8 biturbo de 4,0 litros. Entrega 727 CV y 900 Nm de par, asociado a una caja automática de nueve velocidades y a un sistema de tracción total. La aceleración de 0 a 100 km/h se completa en 3,3 segundos y la velocidad máxima se anuncia en 310 km/h.
La diferencia no está en las cifras, sino en cómo llegan al conductor. Aston Martin ha retocado la respuesta del acelerador y la gestión del cambio para que las reacciones sean más progresivas y suaves en tráfico urbano. El escape también tiene una configuración propia: en modo GT suena contenido, mientras que los modos Sport y Sport+ dejan salir con más fuerza al V8.
Un exterior menos agresivo, pero reconocible

El DBX GT se distingue por una parrilla de doble lama que se extiende hacia las tomas laterales. Los paragolpes, los faldones y el difusor van pintados en el color de la carrocería, y aparecen molduras metálicas en el lateral. Las llantas forjadas de 22 pulgadas vienen de serie, con opción de montar unas de 23 pulgadas.
En la zaga llaman la atención las cuatro salidas de escape con un diseño renovado, agrupadas por parejas. La intención es clara: el GT quiere pasar más desapercibido que el DBX S sin perder presencia. Eso sí, sigue siendo un SUV de gran tamaño, con 5,04 metros de largo, 1,99 metros de ancho y 1,68 metros de alto.
Interior: más mullido y más artesanal
El habitáculo es uno de los puntos donde más se nota el cambio. Los asientos delanteros y traseros se han rediseñado con nuevo acolchado y apoyos laterales revisados. En la segunda fila se dibujan dos plazas con formas individuales, aunque el coche mantiene cinco plazas. El techo panorámico de cristal llega de serie.
El acabado recurre a cuero semianilina, mandos metálicos anodizados y detalles de factura cuidada. La marca cifra el trabajo de cada asiento delantero en 691 metros de hilo, 3.297 perforaciones y más de cuatro horas y media de elaboración manual. Son datos que explican por dónde quiere justificar el GT su posición en la gama.
Silencio, suspensión y confort de marcha

Para reducir el ruido interior, Aston Martin ha añadido material insonorizante en puertas, pasos de rueda y maletero, además de cristales laterales traseros laminados acústicos. Según la marca, estas medidas mejoran un 13 % el llamado Índice de articulación, una referencia que mide la facilidad para mantener una conversación a bordo.
La suspensión neumática adaptativa recibe una calibración específica, con nuevas válvulas en los amortiguadores para filtrar mejor las irregularidades del asfalto. También se han revisado uniones entre transmisión, carrocería y subchasis trasero. El objetivo es que los baches y las juntas se noten menos, sin renunciar al control de la carrocería.
Prestaciones y datos técnicos

A pesar del giro hacia el confort, el DBX GT conserva recursos propios de un deportivo. Mantiene la suspensión neumática de tres cámaras, el sistema activo antibalanceo de 48 voltios y los frenos carbocerámicos, con discos de 420 milímetros delante y 390 milímetros detrás. El peso en vacío declarado es de 2.245 kilos y el reparto de masas queda en un 53 % delante y un 47 % detrás.
- Motor: V8 biturbo de 4,0 litros.
- Potencia y par: 727 CV y 900 Nm.
- Cambio y tracción: automático de nueve velocidades y tracción total.
- Prestaciones: 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y 310 km/h de velocidad máxima.
- Medidas y peso: 5,04 m de largo, 3,06 m de batalla y 2.245 kg.
- Frenos: carbocerámicos de 420 mm delante y 390 mm detrás.
Llegada al mercado y precios

Aston Martin prevé iniciar las primeras entregas en el cuarto trimestre de 2026. Por ahora no ha comunicado el precio oficial para España. En el mercado español se espera que llegue, pero la marca todavía no ha desvelado tarifas.
El DBX GT se plantea como una alternativa para quien quiere las prestaciones del DBX S sin convivir a diario con su carácter más extremo. Frente a rivales como el Ferrari Purosangue o el Lamborghini Urus, Aston Martin juega la carta del refinamiento y la personalización sobre una base mecánica ya conocida. La clave estará en si el cliente percibe diferencias suficientes entre el S y el GT como para elegir el segundo.

La nueva versión del SUV británico no busca batir récords, sino hacer más agradable cada trayecto sin renunciar a 727 CV y 900 Nm. Mantiene el V8 biturbo, el cambio automático de nueve marchas y la tracción total, pero añade más aislamiento, asientos revisados y una suspensión orientada al confort.
Llegará al mercado en el cuarto trimestre de 2026 y, de momento, Aston Martin no ha publicado su precio para España.
