Corremos las 24 Horas Híbridas de Toyota con el Toyota CH-R en el circuito de Ascari

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Un año más hemos tenido la oportunidad de disfrutar de un evento de esos que no se olvidan fácilmente, las 24 Horas Híbridas de Toyota. El año pasado se celebró en el circuito de Albacete y también participamos, mientras que en esta ocasión el lugar escogido por la marca para disputar las 24 Horas Híbridas de Toyota fue el circuito de Ascari, en los alrededores de Ronda, Málaga. Seis equipos y seis pilotos en cada uno de ellos. Cinco personas de cada equipo nos dedicábamos al periodismo del motor, mientras que el integrante restante era un fan de la marca.

En esta edición los seis equipos corríamos con el Toyota C-HR, el crossover de la firma nipona, mientras que en la edición anterior se utilizaban varios vehículos híbridos. El objetivo de la competición no era otro que acabar la carrera en primera posición, pudiendo utilizar únicamente 125 litros de combustible. Como podrás imaginar, debíamos ser rápidos, pero a la vez teníamos que administrar bien la gasolina. Una carrera de estrategia.

Normativa propia de las 24 Horas de Le Mans

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

El año pasado hubo bastante follón con las estrategias y las formas de puntuar. Este año la marca no quiso complicarse y redacto una serie de normas y sanciones bastante más lograda, contando con cuatro páginas que debíamos conocer al pie de la letra si no queríamos penalizar. Las principales eran:

  • 125 litros de gasolina para cada equipo.
  • Arrancábamos con el depósito lleno y nos prestaban tres bidones con 27,3 litros cada uno.
  • Los neumáticos debían ser sustituidos si presentaban desgastes notables o si el dibujo era inferior a 1,6 mm.
  • En el pitlane no podíamos rebasar los 30 km/h.
  • Solo podía realizarse una operación en cada parada: cambiar de conductor, repostar combustible o cambiar neumáticos.
  • Tanto la operación de repostaje como el cambio de neumáticos tenían que realizarse por únicamente dos integrantes. El conductor debía apagar el vehículo, las luces y bajarse del coche.
  • Cada conductor debía conducir al menos 3 horas y debían pasar como mínimo 120 minutos desde que se bajaba hasta que volvía a subirse al Toyota C-HR.
  • El mismo conductor ni podía conducir más de una hora seguida.
  • Durante toda la prueba las luces debían estar conectadas (excepto en cambios de neumáticos y repostajes).
  • El tiempo máximo para recorrer los 4 kilómetros del circuito de Ascari (no realizábamos el trazado completo) era de 4 minutos y 30 segunos.
  • Los coches estaban completamente de serie, exceptuando los neumáticos Bridgestone facilitados por la empresa de neumáticos, y no podían realizarse modificaciones. Tampoco podían cerrarse los espejos retrovisores exteriores para variar la aerodinámica.

Dependiendo de cada infracción, las sanciones serían mayores o menores. Al final de la carrera los organizadores repasarían las sanciones y restarían vueltas al total recorrido. Por ejemplo, exceder la velocidad máxima del pitlane (30 km/h) estaba sancionado como mínimo con 5 vueltas.

¡A competir!

Tras el briefing nos reunimos por equipos y empezamos a hablar de estrategias y sobre el arranque de la competición. Éramos el equipo número 6, y eso significaba que saldríamos los últimos desde la recta de meta. Pensamos que lo mejor era, directamente, intentar ponernos en cabeza en la primera vuelta y tantear al resto de rivales. Continuamos compartiendo ideas, impresiones y técnicas durante la comida. Nos esperaban 24 horas muy duras por delante.

Se aproximan las 15:00 del día 17 de julio y los seis coches ya están preparados en la recta de meta. La salida se realizaría al más puro estilo Le Mans, corriendo hacia el coche. Últimos consejos y allá vamos. Como habíamos hablado, intentamos salir fuertes y adelantar posiciones en los primeros metros. Al finalizar la primera vuelta ya estábamos segundos y pocos metros después nos poníamos en cabeza.

Primeros minutos y empezamos nuestras conversaciones por Walkie Talkie. “Adrián, has marcado una vuelta de 3 minutos. Dime consumos cuando puedas”. “Ahora mismo el ordenador marca 6 l/100 km”. “Vale, continúa así y en unos minutos empezamos a echar números. ¡Disfruta!”.

La organización había comentado durante el briefing que un tiempo medio óptimo era rodar en cerca de 3 minutos por vuelta. Los consumos no nos parecían demasiado elevados y el ritmo era, en teoría, el ideal. Pasaban las vueltas y cada vez nos distanciábamos más del resto de equipos, manteniendo esos 6 litros a los 100 de media. “Esto marcha bien”, comentábamos desde el box.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

A los 55 minutos realizamos el primer cambio de conductor. Nuestro compañero Adrián, de Autopista, se bajaba y sería yo quien le diese el relevo. Minutos antes, según me iba poniendo el sotocasco y el casco, las pulsaciones se iban elevando. “¿Por qué?” Me preguntaba; si no nos jugamos nada y ya he entrado en circuito en otras ocasiones. El caso es que nuestro Toyota C-HR de color negro y con el dorsal número 6 llegaba a pitlane y era mi turno.

El compañero se baja corriendo y yo subo. Cinturón de seguridad, palanca en posición D y arrancamos. Esa primera pasada por el pitlane se hizo eterna a 30 km/h, mientras que cada vez quedaban menos metros para incorporarme al trazado; un trazado que, por cierto, desconocía totalmente pero que me acabó encantando. Pasamos la zona de pitlane y ya podemos dar gas con tranquilidad.

Las primeras vueltas me encontraba nervioso, mucho, pero al haber conducido bastantes híbridos de Toyota ya me sabía “truquillos” para gastar poco y regenerar la batería del sistema híbrido. En la segunda vuelta ya estaba preguntando a mis compañeros de equipo (Adrián, Cristóbal, Mónica, Pedro y Fernando) sobre los tiempos por vuelta. “¡3 minutos exactos!”, me canta Cristóbal Rosaleny por el Walkie. Un suspiro y un plus de confianza, pues el consumo medio de mis dos primeras vueltas era de 6,2 l/100 km. A las pocas vueltas, ya conociéndome el trazado, pude ajustar a los 6 litros.

Pues así están las cosas en este momento. Somos el equipo 6. Vamos liderando, aunque hay que tener mucha paciencia, son muchas horas y no llevamos ni un cuarto de carrera 🏁! #24HorasHíbridas

Publicado por Actualidad Motor en Lunes, 17 de julio de 2017

Seguimos en cabeza y, antes de darme cuenta, desde el box me comunican que en un par de vueltas debemos realizar un nuevo cambio de conductor. “Pasa por meta una vez más y en la siguiente entra”. Segundos más tarde: “Box, box, box. Recuerda entrar por debajo de 30 km/h. Buen trabajo”. Una sonrisa se dibuja en mi cara, pues esas palabras motivan y tranquilizan mucho. Entro en pitlane tras unas 18 vueltas, me aproximo al lugar de cambio de conductores a paso de tortuga y frenazo para no perder ni una décima. Bajo corriendo y otro compañero me releva.

El calor aprieta en el circuito de Ascari durante estas 24 Horas Híbridas de Toyota. Una botella de agua y a seguir analizando nuestros tiempos y consumos mientras vigilamos qué tiempos están realizando nuestros rivales. Empezamos a echar cálculos sobre cuánto hemos gastado y si a este ritmo llegaríamos a final de carrera. Si los números no fallan, parece que vamos bastante bien e incluso podrían sobrarnos algunos litros para la última parte, aunque el resto de equipos deberían estar ahorrando más litros que nosotros y podrían empezar a recortar.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

El tercer piloto de nuestro equipo entró en pista y continúo con la misma dinámica. Un tiempo aproximado de unos 3 minutos por vuelta y consumos relativamente estabilizados en 6 litros. Todo marcha según lo previsto y continuamos en primera posición, aunque parece que algunos rivales empiezan a aumentar levemente el ritmo.

El problema llegó al bajarse el cuarto conductor, con poco más de 3 horas y media de carrera. Vimos que sus tiempos habían sido ligeramente superiores a los 3 minutos por vuelta que teníamos como objetivo en estos primeros turnos de conducción y que, además, el consumo había sido algo elevado. Es normal, no todos tenemos la misma experiencia ni somos tan finos. Unos somos algo mejores en esto y otros somos peores. Sin problemas.

Sin embargo, algo estaba fallando. El quinto conductor también tenía bastante experiencia y sus consumos no habían sido del todo buenos. Además, esperábamos que según fuera bajando la temperatura cada vez lograríamos mejores consumos y podríamos forzar algo más los neumáticos sin que la degradación fuera excesiva. Íbamos cambiando de conductor y nada nos cuadraba. Empezamos a rodar más despacio y los consumos, según el ordenador, eran bastante elevados.

Dudas e ideas por nuestras cabezas, pero siempre la misma pregunta: “¿qué estamos haciendo mal?”. Mientras tanto, el sol se iba poniendo en Ascari y los rivales nos empezaron a adelantar. Entre que ellos habían aumentado el ritmo y que nosotros lo habíamos disminuido notablemente, pronto nos vimos en última posición. Los números no salían por ningún lado y los primeros 47 litros se estaban acabando ya en noche cerrada.

Llegó el momento de nuestro primer repostaje en las 24 Horas Híbridas de Toyota. Éramos el segundo equipo en hacerlo y la autonomía que marcaba el cuadro era de unos 4 kilómetros. Nuestras esperanzas iban cayendo, pues si íbamos los últimos en pista y además parábamos muy pronto a repostar (en comparación con el resto), algo estábamos haciendo mal. Cargamos los 27,3 litros y a seguir rodando.

Pasaban las horas y los datos seguían sin cuadrar por ningún lado. Éramos los últimos en número de vueltas (sí, ya nos habían doblado y en varias ocasiones), uno de los coches que registraba las vueltas más lentas y los cálculos decían que iríamos muy justos para completar las 24 horas.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Horas y horas, vueltas y vueltas, cambios de conductores y nada, seguíamos sin ser efectivos. “¿Qué leches está pasando? Algo hemos calculado mal. Volvemos a calcular todo concienzudamente por enésima vez y las cuentas siguen sin salir. No puede ser, nuestro coche debe estar perdiendo combustible”; llegamos a pensar.

Gastamos el primer bidón de 27,3 litros a media noche y nos preparamos para el segundo repostaje. Entra el coche al pitlane, seguimos el procedimiento para no ser sancionados, dos compañeros se ocupan del repostaje. Cargamos el segundo bidón con pocos kilómetros de autonomía y a volver a pista. Las horas seguían pasando, manteníamos el ritmo lento y nos veíamos lejos de la cabeza, muy lejos.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

El sol empieza a aparecer por el final de recta, han pasado varias horas y volvemos a ver la luz de reserva encendida. Esperamos unas cuantas vueltas más y, con poco más de una decena de kilómetros de autonomía nuestro coche vuelve a entrar para cargar gasolina. “Estamos fastidiados” pienso, “nos quedan varias horas y tenemos muy pocos litros de gasolina. No vamos a llegar a final de carrera”, comento a algunos de mis compañeros.

Dos integrantes del equipo (Cristóbal Roselany y Pedro) se preparan para repostar. El coche entra al pit. Ponen la manguera, comienzan a bombear para cargar la gasolina y… sorpresa. Cuando aún quedaban unos litros en el bidón, la gasolina empieza a derramarse. ¡No entraba! Los organizadores nos dicen que no intentemos poner más gasolina y salimos pitando.

Sorprendidos, en el box, empezamos a hablar de lo sucedido y todo empieza a cuadrar. “Teníamos mucha gasolina en el depósito y el indicador de combustible nos decía que estábamos secos”, dice Pedro, el invitado como fan de Toyota. Este chico es mecánico de la marca con muchos años de experiencia. Además, es un “quemado”, como él mismo decía. “¡El medidor está averiado!”. Tras unos segundos de duda lo teníamos claro, Pedro tenía toda la razón.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Walkie Talkie al conductor y a pedir que “le de caña”. Nuevos cálculos en el box contando con que en ese momento teníamos alrededor de 47 litros en el coche. Los números, y todo lo sucedido, ahora sí cuadraban, pero nos era prácticamente imposible saber qué consumos estábamos haciendo y, por tanto, pronto volveríamos a estar en ascuas sobre cuánto combustible tenemos.

Mientras que en pista nuestro coche aumentaba el ritmo, desde el box nos poníamos en contacto con los organizadores para contarles lo sucedido. Lo entendieron aunque poco podían hacer aparte de devolvernos los litros que habían quedado en ese bidón..

Seguíamos rotando entre los conductores, completando las horas mínimas que teníamos que conducir cada uno por lo que pudiera pasar y aumentando el ritmo. Algunos de nuestros rivales parecían ir algo justos de combustible a pocas horas del final, por lo que tuvieron que aflojar.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Volvía a ser mi turno, el quinto, y ya apenas quedaban 4 horas de carrera. Las ruedas estaban bastante gastadas y, sabiendo que pronto nos tocaría cambiar neumáticos, decidido ir “a cuchillo” en las curvas. En este momento, en pista, había equipos rodando bastante rápidos y otros muy lentos. Nosotros, podríamos decir, íbamos bastante “ligeritos”.

Las ruedas no paraban de chillar en cada curva pero poco nos importaba; teníamos que frenar lo mínimo y coger la máxima velocidad gastando poco. Rodando, más o menos, en tiempos de 2:40 éramos el coche más rápido en pista aunque bastante lejos de cabeza. Veíamos posibilidades, teniendo prácticamente asegurado el pódium, pues habíamos escuchado que todos los equipos tenían sanciones y nosotros intuíamos que solo una (exceso de velocidad en el pitlane: sanción de 5 vueltas).

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Los cambios de pilotos se realizan rápido y en muy pocos segundos

Pido al equipo que me canten tiempos de cada vuelta que voy haciendo mientras yo informo de mis consumos. El ordenador marcaba 8 l/100 km en este turno, aunque cualquier se fiaba a esas alturas. Desde el box me dicen que continúe así. “¡Oído cocina!” Intentaba apurar algo más y bajar el tiempo sin aumentar el consumo, pero ya no podía dar más de mí mismo. Remontamos algunas posiciones, y aunque a algunas vueltas de la cabeza, veíamos posibilidades de estar muy arriba, pues las sanciones decidirían en qué posición acabaría cada equipo.

Cambio de piloto nuevamente. El compañero daría una vuelta y sustituiríamos los Bridgestone Turanza T001. Pedro, que como hemos dicho era mecánico, y yo realizaríamos la operación. En el siguiente vídeo podéis ver cómo lo hicimos. Pedro las cambia en un santiamén y me da la sensación de que solo le molesto… El caso es que en 4 minutos, en prácticamente la mitad que el resto de equipos, nuestro Toyota C-HR tenía los zapatos delanteros nuevos. Nos felicitamos y volvemos al box para ver tiempos.

Sabía que era mi última tanda y que no me volvería a subir al coche en estas 24 Horas Híbridas de Toyota disputadas en el circuito de Ascari. No me importaba, estaba feliz pues veía en las pantallas que estábamos cuartos, habiendo recuperado un gran número de vueltas al resto de rivales y que, aunque el primer puesto estaba muy lejos, con sanciones y las horas que nos quedaban era factible estar segundos al final de carrera.

Las 12:30, aproximadamente, del martes 18 de julio con 21 horas y media en carrera. El equipo que en ese momento iba tercero comenzó a apretar y nosotros quisimos ahorrar unos litros durante unas vueltas para apretar en la última parte, en el último turno, lo que también permitió al quinto acercarse. El ordenador del coche nos marcaba reserva desde hace varios minutos y la autonomía comenzaba a acercarse peligrosamente a 0 km a eso de las 14:00 horas, a falta de una hora para ver la bandera de cuadros.

A falta de poco más de dos horas no estamos cerca de la cabeza en vueltas, pero pensamos que realmente si lo estaremos…

Publicado por Actualidad Motor en Martes, 18 de julio de 2017

El último conductor debía volver a subirse al coche con una autonomía teórica de 0 km. Sería Pedro, pues también acumula experiencia en circuito y se le da de perlas tanto rodar al máximo como obtener consumos bajos. Nuestros perseguidores también hacían su último cambio de piloto y todo parecía indicar que, tras casi 24 horas de carrera, este puesto se iba a decidir peleando de tú a tú en pista. Y así fue.

Las primeras vueltas las hicimos a ritmo lento pues, al estar literalmente sin autonomía, no estaba la cosa para arriesgar. Quedar quintos, según mi forma de verlo, hubiera sido quedar últimos. Sabíamos que el equipo que iba en sexta posición acumulaba muchas sanciones, por lo que quedar “solo” delante de ellos era algo triste. De esto que nuestro inmediato perseguidor nos empezó a recortar unos 20 segundos por vuelta. Poco tardó en alcanzarnos.

Oímos que también estaban con autonomía cero, aunque a ellos ese dato les había aparecido unos 10 o 15 minutos después que a nosotros. Hablo con Pedro con el Walkie y le digo que tire, que de caña, que “si morimos tenemos que hacerlo con las botas puestas”. El otro coche nos adelanta en ese instante y nosotros rodamos detrás de él. Ritmos muy elevados durante un buen número de vueltas.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Desde el box (yo ya no podía separarme del muro de recta de meta) me piden los compañeros que, por favor, le comunique a Pedro que afloje, que mejor terminar a quedarnos sin gasolina. Pocos minutos después, a falta de unos 18 minutos para completar la carrera y tras una batalla de infarto, se lo comunico y reduce notablemente el ritmo. Ya más tranquilos hablamos por el Walkie y ambos entendemos que hay que hacer caso a la mayoría. “Rueda muy lento. Ahora el objetivo es llegar, no queremos abandonar por quedarnos sin gasolina”.

Apenas una vuelta y media después, a falta de 10 minutos para completar las 24 Horas Híbridas de Toyota y con 449 vueltas a los casi 3,9 km del trazado, grita por el Walkie: “¡El coche se para! ¡El coche se para! ¡Nos quedamos sin gasolina!”. Unos instantes después nuestro Toyota C-HR acababa en la puzolana, en zona segura. Sentimos pena, pero aun así estábamos orgullosos.

Hemos arriesgado bastante y, por un problema en nuestro coche, no estábamos seguros del combustible que teníamos. Por…

Publicado por Actualidad Motor en Martes, 18 de julio de 2017

Minutos más tarde el coche número 4 entraba en línea de meta con la tradicional bandera de cuadros ondeando. No sabíamos si realmente ellos eran los vencedores, pues serían las penalizaciones impuestas por la organización quienes decidirían realmente las posiciones.

Penalizaciones para cada equipo

  • Equipo 1: Penaliza con -23 vueltas por exceso de velocidad en pitlane
  • Equipo 2: Penaliza con -1 vuelta por retraso en cambio de piloto
  • Equipo 3: Penaliza con -5 vueltas por exceso de velocidad en pitlane y -2 vueltas por retraso en cambio de piloto
  • Equipo 4: Penaliza con -3 vueltas por retraso en cambio de piloto
  • Equipo 5: Penaliza con -21 vueltas por exceso de velocidad en pitlane
  • Equipo 6: Penaliza con -5 vueltas por exceso de velocidad en pitlane

Clasificación final de las 24 Horas Híbridas de Toyota

  • Primera posición: Equipo 4 con 454 vueltas
  • Segunda posición: Equipo 2 con 454 vueltas y una diferencia de 3,6 segundos
  • Tercera posición: Equipo 3 con 448 vueltas y una diferencia de 6 vueltas
  • Cuarta posición: Equipo 6 con 444 vueltas y una diferencia de 10 vueltas
  • Quinta posición: Equipo 5 con 436 vueltas y una diferencia de 18 vueltas
  • Sexta posición: Equipo 1 con 424 vueltas y una diferencia de 30 vueltas

Como veis, al ajustar las vueltas recorridas y las penalizaciones, la diferencia fue de apenas 3,6 segundos, un dato espectacular tras un día completo rodando en los casi 3,9 km de Ascari.

Experiencia

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Es difícil realizar un resumen de lo vivido en estas 24 Horas Híbridas de Toyota. Entre unas cosas y otras fueron casi dos días completos sin dormir, echando cálculos, conduciendo a ritmos elevados (no en rectas pero sí en curvas), pensando en estrategias, comiéndonos la cabeza por el fallo de nuestro coche. Al final, no pudimos pasar por la bandera de cuadros, pero nos retiramos con la cabeza bien alta, habiendo arriesgado sabiendo a lo que nos exponíamos.

Me quedo con la sana rivalidad entre equipos y con la ilusión de creernos pilotos de carreras, jefes de equipo y mecánicos de competición durante un día pero, sobre todo, con el compañerismo que se veía en los equipos, tanto en el nuestro como en el resto. La unión hace la fuerza y el apoyo entre unos y otros hacía que todos ganáramos confianza, motivación y concentración. Debo reconocer que es una experiencia que viviría habitualmente.

A tal punto llegó la concentración y las ganas por sacar lo mejor de nosotros mismos que muchos no fuimos a dormir y quienes lo hicieron durmieron muy pocas horas. Por otro lado, quitarnos el sombrero ante la organización del evento, que tampoco descansó y se mostraron amables y cercanos en todo momento a la vez que se tomaron la jornada tan en serio como nosotros. Alucinados también con los rendimientos de los Toyota C-HR, pues ningún sufrió ninguna avería en este uso tan intenso, y de los Bridgestone Turanza T001, que aguantaron muchas horas esfuerzos elevados.

Sin más, agradecer a todo mi equipo, Adrián, Cristóbal, Mónica, Pedro y Fernando, su implicación en dar lo mejor de sí mismo. Todos nos creímos pilotos pero, lo mejor de todo, que aunque a media noche nos vimos muy lejos, seguimos luchando por hacerlo lo mejor posible. Ojalá pudiéramos repetir pronto esta experiencia de las 24 Horas Híbridas de Toyota.

24 Horas Híbridas de Toyota en Ascari

Galería 24 Horas Híbridas de Toyota

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Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los... Ver perfil ›

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