La Semana Europea de la Movilidad llega a su fin y, como es tradicional, el Día sin Coche ha sacado a la calle a miles de personas en toda España. Esta jornada, que busca reducir el uso del automóvil privado y dar protagonismo a los peatones y a los medios de transporte sostenibles, se ha convertido en un acontecimiento en el que los ayuntamientos preparan actividades especiales. La idea es clara: demostrar que las ciudades pueden ser más habitables sin tantos humos.
Bajo el lema ‘Movilidad para todas las personas’, la campaña europea ha animado a los consistorios a organizar eventos que fomenten la accesibilidad y la equidad. En ciudades como Santander, Vitoria-Gasteiz, Alicante, Valladolid, Málaga y Santa Cruz de Tenerife, se han sucedido las iniciativas. A continuación, repasamos las propuestas más destacadas, todas ellas con un denominador común: incentivar el transporte público y los desplazamientos activos.
Transporte público gratis y descuentos
Uno de los reclamos principales ha sido la gratuidad del transporte. En Santander, los autobuses del TUS funcionaron sin coste durante todo el día, aunque los viajeros debían validar su tarjeta para permitir el control de datos. Vitoria-Gasteiz hizo lo propio con Tuvisa, el tranvía y los autobuses comarcales Alavabus. El TRAM de Alicante también abrió sus puertas libre de peaje, y en Valladolid el bus urbano fue gratuito entre las 7 y las 23 horas. Además, Vitoria ofreció un 50% de descuento en las bicicletas municipales MugiBike y bonos de tres euros para taxis. Todo ello para que probar estas alternativas no cueste un extra.
Calles cortadas al tráfico y zonas libres de humos
No solo se trataba de premiar con transporte gratis, sino también de dar espacio a los que van a pie. En Valladolid, el casco histórico quedó vedado para los coches desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche, con excepciones para residentes, emergencias o vehículos eléctricos. Málaga cortó el Paseo del Parque entre las 8:30 y las 14:30, y el tráfico se desvió por calles aledañas. Santa Cruz de Tenerife peatonalizó la avenida Francisco La Roche durante varias horas. Estos cortes permiten que los viandantes y ciclistas se adueñen del asfalto y comprueben lo agradable que es una calle sin ruido ni contaminación.
Un sinfín de actividades para todos los públicos
Las peatonales se convirtieron en un festín de propuestas. Protección Civil de Málaga impartió talleres de RCP y uso de desfibriladores, además de organizar yincanas de reparación de bicicletas. La Policía Local mostró sus vehículos y realizó demostraciones de controles preventivos. En Santa Cruz de Tenerife hubo circuitos de bicicletas, minigolf, hockey y pickleball, y hasta los mayores pudieron dar vueltas en triciclo. También se expusieron guaguas modernas. En Málaga, la EMT exhibió autobuses históricos y actuales, y el Área de Deporte organizó una exhibición de patinaje artístico. No faltaron los talleres de sensibilización ambiental ni las rutas guiadas.
Educación y concienciación para el futuro
Más allá del entretenimiento, estas citas buscan educar. En Málaga, la DGT realizó un taller de simulación de los efectos de alcohol y fatiga en la conducción, destinado a los más jóvenes, y una ruta a pie para personas mayores con visita a estaciones de medición de la calidad del aire. En Santa Cruz de Tenerife se impartieron sesiones sobre el protocolo PAS (Proteger, Avisar y Socorrer) y prevención de accidentes en un centro escolar. Además, Santander repartió globos de la campaña y recordó la importancia de cada elección en los desplazamientos diarios para reducir la contaminación. El objetivo no es solo vivir un buen día, sino sembrar la conciencia para que las decisiones cotidianas sean más respetuosas con el entorno.
El Día sin Coche se convierte así en una pequeña muestra de lo que podría ser una ciudad más amable. La respuesta ciudadana ha sido masiva, y los ayuntamientos repiten la experiencia año tras año. Quizás dentro de unos años, no necesitemos una jornada especial para dejar el coche en casa; quizás, se convierta en una costumbre. Mientras tanto, celebramos que cada septiembre nos recuerde que otra forma de moverse no solo es posible, sino necesaria.