Prueba Honda CR-V 1.5 VTEC Turbo, ahora con siete plazas

Aunque pocos, algunos SUV nacieron mucho antes de que el Nissan Qashqai de primera generación se convirtiera en todo un éxito en ventas, por mucho que desde Nissan se empeñen en convencernos de que fueron ellos los creadores de este tipo de coches. Uno de ellos es el Honda CR-V, que nacía en 1995 y del que, desde entonces, se han vendido 9,7 millones de unidades a nivel global repartidas entre las cuatro primeras generaciones.

El caso es que la firma automovilística nipona nos ha convocado a algunos medios especializados en Austria para darnos a conocer y probar la quinta generación de este Honda CR-V. Y es que el modelo para el segmento D-SUV de Honda llegará a los concesionarios españoles durante el mes de octubre con un nuevo motor de gasolina, evitando la mecánica diésel y, por primera vez, con espacio para 7 personas. Ah, y en 2019 llegará una variante híbrida.

En las siguientes líneas te voy a desglosar todas las novedades y características del Honda CR-V, pero a modo de resumen te digo que el SUV japonés es un producto que no destaca especialmente en ningún apartado, pero que cumple satisfactoriamente en todos ellos. Buenos equipamientos, un motor a la altura, buen rodar de marcha, cómodo, espacioso, gran maletero y calidades correctas, es decir, un producto lógico y razonable. ¿Empezamos?

Un diseño reconocible desde lejos

Sobre gustos no hay nada escrito, o igual sí. El caso es que empezamos esta prueba del Honda CR-V con su diseño exterior. No soy yo muy fan de la estética SUV que tan de moda está desde hace poco más de 10 años, pero es cierto que el Honda CR-V es un coche que no se parece a sus rivales a nivel visual. Tiene un diseño propio y diferente.

Hereda buena parte del diseño de su predecesor, especialmente en el frontal, donde los rasgos japoneses son claramente visibles. De la parte delanteras podemos destacar las formas angulosas, las ópticas afiladas de LED y unas molduras cromadas que custodian el logo de la marca a la vez que dan sensación de volumen, ubicándose dentro de la parrilla principal. Si os fijáis en el paragolpes, también se ha buscado robustez con grandes pliegues y formas superpuestas.

Las dimensiones del Honda CR-V son 4.600 mm de longitud, 2.117 mm de anchura incluyendo retrovisores, 1.679 de altura y 2.662 mm de batalla. La distancia al suelo es de 191 mm en las versiones de tracción delantera y de 201 en las de tracción a las cuatro ruedas.

Estamos ante un SUV, y esto parece obligar a los diseñadores a integrar protecciones plásticas oscuras en los bajos de la carrocería y en los pasos de rueda; elementos que no faltan en el CR-V. Eso sí, Honda no huye de la elegancia y añade una parte cromada en las protecciones laterales y en los marcos de las ventanillas de las puertas. Las llantas son de 17, 18 y 19 pulgadas, no habiendo montado anteriormente unas ruedas tan grandes el D-SUV de Honda.

Ya en la retaguardia nos encontramos con un diseño más diferente al del modelo predecesor. La trasera recuerda, al menos a mí, a los grandes vehículos japoneses comercializados en Estados Unidos. Tal vez no sea casualidad, pues el Honda CR-V es un modelo global y uno de sus mercados más importantes es el norteamericano. Lo digo por las formas de sus pilotos, por el gran tamaño del portón y por la drástica caída que dibuja su silueta en la parte trasera. Abajo nos recibe una salida de escape a cada lado y, por supuesto, protecciones inferiores.

Mucho espacio en su interior para su tamaño exterior… ¡Y hasta siete plazas!

Diseño y calidades interiores

Dejando ya su exterior, pasamos al habitáculo. El interior del Honda CR-V nos recibe con un diseño muy optimizado para brindar un gran espacio, un orden lógico en la mayoría de sus mandos y un buen número de huecos portaobjetos, donde encontraremos hasta cuatro tomas USB y varias tomas de corriente de 12 voltios. El espacio de la consola central se puede configurar de tres formas diferentes para repartirlo de la forma que más nos interese.

En cuanto a calidades, el SUV de Honda ofrece un salpicadero muy sólido. No presenta un tacto especialmente mullido, salvo en la zona central, pero parecen ser materiales de calidad y, sin duda, los ajustes entre las distintas piezas que lo conforman son muy buenos, no apreciando crujidos al presionar en las partes más dadas a presentar algún “grillo”.

Particularmente me gustan las inserciones que simulan un acabado en madera, apareciendo (según versiones) en las puertas, salpicadero y consola central; pues dan un toque muy elegante al interior.

El cuadro de instrumentos es digital, con una pantalla central de 7 pulgadas que nos informa de la velocidad, cuentarrevoluciones e informaciones de viaje. Su visibilidad es más que correcta y, a los lados, aparecen los indicadores de temperatura del agua y nivel de combustible. El nivel de acabado Executive cuenta con Head-Up Display.

El volante es el mismo que ya hemos visto en otros modelos, como el Honda Civic, con un buen tacto y tal vez un pelo saturado de botones. La palanca de cambios, en las cajas manuales, se encuentra en una posición bastante alta, lo que puede generar ciertas dudas al inicio, pero resulta cómoda pues queda muy cerca del volante, y eso siempre es de agradecer. La pantalla táctil del salpicadero es a color y de siete pulgadas, pudiendo sincronizarse con nuestros smartphones gracias a Apple CarPlay y Android Auto.

Amplitud y confort

Ni que decir tiene que el espacio es muy amplio para que dos adultos de talla grande viajen de forma más que holgada delante, pero veamos detrás: hora de comprobar su espacio en las plazas traseras. Como os decía al inicio, el Honda CR-V por vez primera está disponible con siete plazas. La unidad de color gris que veis en las imágenes corresponde con una versión de cinco plazas, mientras que la marrón ofrece tres filas de asientos. En ambas variantes es común el gran acceso que permiten sus puertas traseras, pues abren 90 grados, lo que facilita la entrada y salida para personas mayores.

En las versiones de cinco plazas, la segunda fila de asientos no permite regulación en longitud de la banqueta, contando con solo dos posiciones el reglaje de inclinación del respaldo. A pesar de ello, tendremos espacio muy sobrado para personas altas tanto para las piernas como para la cabeza. La anchura, como es habitual, es más justa si viajamos cinco, pues un ocupante de la plaza central condicionará el confort. En cualquier caso, el túnel de transmisión apenas es apreciable.

Mientras tanto, las unidades del Honda CR-V con habitáculo homologado para siete personas sí cuentan con una amplia regulación en longitud de la segunda fila (15 cm). Desplazando la banqueta hasta la posición más adelantada, el espacio que queda para las piernas es mucho más comprometido, aunque yo, con mi 1,76 y el asiento delantero ajustado a mi gusto, no llego a rozar con las rodillas por un par de centímetros. Obviamente, el espacio en altura y en anchura se mantiene.

Para pasar a la tercera fila de asientos tenemos que utilizar dos tiradores que tumban el respaldo y liberan el asiento para pivotarlo hacia delante, dejando así un correcto acceso a las dos plazas posteriores que, aunque no es cómodo, sí es mejor que en la mayoría de coches con siete plazas.

Aunque con menor confort que en los asientos delanteros, la tercera fila es más útil y cómoda que en otros coches más grandes como, por ejemplo, un Toyota Land Cruiser.

Me he llevado una grata sorpresa al sentarme en la tercera fila. Como ya esperarás, estas butacas no son muy cómodas, pero sí mucho más de lo esperado en un SUV de apenas 4,6 metros de largo. Con la segunda fila en su posición más adelantada no llego a rozar con las rodillas en el respaldo delantero, las rodillas no me quedan excesivamente altas y aún quedan varios centímetros para que mi cabeza roce con el techo. El mayor “pero” es el espacio para colocar los pies, pero lo cierto es que dos niños viajarán relativamente bien aquí detrás.

Y por último, el maletero, que también varía su capacidad dependiendo de si estamos ante una versión de siete plazas o de cinco, pues la tercera fila resta capacidad aunque esté plegada. Con las siete plazas operativas, el maletero es de tan solo 150 litros, mientras que si la plegamos se quedan en 472. Las versiones de 5 plazas cuentan con 561 litros, que se puede ampliar hasta los 1.123 si tumbamos la segunda fila de asientos. Por tanto, con cinco plazas disponibles, la diferencia entre las versiones de dos y tres filas de asientos es de 89 litros.

Solo con un motor y tres opciones mecánicas

Llega el momento de hablar del sistema propulsor, algo que Honda se había reservado hasta esta presentación europea. El Honda CR-V aterrizará en el mercado con un solo motor disponible. Se trata del propulsor 1.5 VTEC Turbo de gasolina, no habiendo versiones diésel en su oferta, aunque en 2019 llegará un sistema propulsor híbrido.

Dependiendo de si escogemos la transmisión manual de seis velocidades o la automática CVT, con siete marchas simuladas, el motor 1.5 desarrollará unas prestaciones u otras. Asociado al cambio manual eroga 173 CV y 220 Nm de par, mientras que las unidades con cambio CVT entregan 193 CV y 243 Nm.

Las cinco opciones de configuración son las siguientes:

  • Habitáculo de cinco plazas, cambio manual de 6 velocidades y tracción delantera
  • Habitáculo de cinco plazas, cambio manual de 6 velocidades y tracción total
  • Habitáculo de cinco plazas, CVT y tracción total
  • Habitáculo de siete plazas, cambio manual de 6 velocidades y tracción total
  • Habitáculo de siete plazas, cambio CVT y tracción total

Según nos comenta la firma japonesa, el consumo mixto NEDC es de 6,3 l/100 km para las versiones manuales de tracción delantera y de 7,1 l/100 km para las cajas de cambio automáticas.

Comportamiento del Honda CR-V

Y ahora sí, vamos con el comportamiento dinámico de esta quinta generación del Honda CR-V. Las carreteras austriacas y los recorridos relativamente cortos no han permitido extraer unas conclusiones 100 % fiables, pero sí para hacerme una buena idea de lo que nos ofrece el D-SUV de Honda.

Empezando por el motor, el 1.5 VTEC Turbo se muestra muy progresivo y con suficiente par desde apenas 2.000 vueltas, y eso que cuenta con una transmisión (en el caso de la manual) de desarrollos largos para buscar consumos ajustados. Su sonoridad se deja notar cuando lo llevamos a la zona alta, algo totalmente normal, pero en regímenes normales apenas se percibe. Al haber sido trayectos breves, nos ahorramos hablar de consumos.

La caja de cambios automática CVT me ha gustado bastante más de lo esperado, y es que este tipo de cambios suelen ser muy suaves, pero elevan pronto el régimen de giro del motor y, por tanto, la sonoridad. En este caso, gracias al mayor par, la gestión electrónica no eleva las revoluciones a la mínima insinuación sobre el gas, por lo que se mantiene en la zona media del tacómetro y ofrece una respuesta mucho más gratificante al conductor. A baja velocidad, como es habitual, se muestra muy dulce.

Respecto al chasis, estas primeras impresiones también han sido buenas. Destaca especialmente por su confort, algo que se ha conseguido gracias a una suspensión que filtra muy bien los baches y también a unos neumáticos cuyo perfil es bastante amplio. Aunque no hemos podido examinarlo a fondo, en curvas a elevado ritmo, parece tener un buen guiado pero con algunas inclinaciones laterales. En cualquier caso, lo confirmaremos cuando podamos probarlo más detenidamente y en todo tipo de circunstancias.

Sistemas de seguridad: El Honda Sensing

Llegando ya al final de nuestra prueba durante la presentación, y no por ello es menos importante, os voy a hablar de la seguridad del Honda CR-V. Este SUV japonés trae de serie en todas las versiones el conjunto de sistemas de seguridad activa y ayudas a la conducción conocido como Honda Sensing.

El Honda Sensing está compuesto en este Honda CR-V por aviso de colisión frontal, frenada de emergencia automática, aviso de cambio involuntario de carril con corrección en la dirección, control de crucero adaptativo, reconocimiento de señales de tráfico, ajuste de la velocidad de crucero al límite de velocidad, sensor de presencia en ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado y cámara de marcha atrás con vista posterior cenital.

Resumen

Como decía, me hubiera gustado probarlo durante más kilómetros y en condiciones más variables. Me ha quedado claro que, a nivel dinámico, el confort es su prioridad. Y es que, al fin y al cabo, este tipo de coches no se adquieren para buscar carreteras de curvas donde divertirse a un ritmo alto, sino para desplazamientos diarios y algún que otro viaje al año con la familia.

Destacar su habitabilidad para un coche que queda entre los más pequeños por longitud del segmento D-SUV. Mientras que muchos de sus rivales no logran (o no les compensa) ofrecer una tercera fila de asientos, el Honda CR-V cumple satisfactoriamente con siete plazas que podrían ser utilizadas, en casos puntuales, por siete adultos con relativa comodidad; cosa que ni un Toyota Land Cruiser (que es bastante más largo, alto y ancho) consigue.

El Honda CR-V llegará al mercado español en el mes de octubre, y aunque aún no se conocen los precios de todas las versiones, la marca nos ha asegurado que en España partirá de los 29.900 euros ofreciendo cinco años de garantía sin límite de kilometraje. Honda España espera comercializar unas 12.000 unidades al año de esta nueva generación, mientras que actualmente suman unas 60.000 ventas desde su llegada a nuestro país en 1997.

Equipamientos del Honda CR-V

Comfort

  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Asientos calefactables
  • Retrovisores exteriores eléctricos y con calefacción
  • Climatizador automático
  • Sensores de luces
  • Luces largas automáticas
  • Manos libres bluetooth
  • Alarma
  • Llamada de emergencia automática
  • Agile Handling Assist
  • 8 altavoces

Elegance Navi (añade a Comfort)

  • Honda Connect con Navegador Garmin
  • Llantas de 18 pulgadas
  • Climatizador bizona
  • Sensores de aparcamiento delantero y trasero
  • Cámara de marcha atrás
  • Volante y pomo en piel
  • Sensor de lluvia
  • Retrovisores con plegado eléctrico

Lifestyle (añada a Elegance Navi)

  • Tapicería de piel
  • Acceso sin llaves
  • Avisador de ángulo muerto con sistema de alerta de tráfico cruzado
  • Cristales oscurecidos
  • Railes de techo
  • Antinieblas delanteros de LED
  • Parabrisas con función descongelación
  • Luces de giro activas
  • 9 altavoces

Executive (añade a Lifestyle)

  • Techo solar panorámico
  • Llantas de 19 pulgadas
  • Portón trasero eléctrico
  • Asiento conductor eléctrico y con memoria
  • Head up-display
  • Volante calefactado
  • Asientos traseros calefactados

Galería Honda CR-V

¿Cuánto vale tu coche?
¿Quieres saber cuánto vale tu coche? ¿Estás pensando en venderlo? Te tasamos tu coche gratis y si te interesa, también te lo compramos.
Tasar coche GRATISTasar y vender coche
Te puede interesar


Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.