Cómo conducir un coche con cambio automático

Aunque la gran mayoría de turismos comercializados en Europa siguen contando con caja de cambios manual, es cierto que cada vez son más los clientes que se decantan por las transmisiones automáticas. Y tiene bastante lógica, pues un coche automático siempre es más cómodo y sencillo de conducir.

Sin embargo, la novedad y el hecho de enfrentarnos a algo a lo que no estamos acostumbrados siempre nos asusta. Si siempre hemos conducido coches con cambio manual, es normal que tengamos algo de miedo a coger uno automático. No te preocupes, es muy fácil. En este artículo te vamos a dar las claves sobre cómo conducir un coche automático.

Diferencias principales entre coches automáticos y manuales

Lo primero que debemos reconocer son las diferencias principales entre un coche con cambio manual y otro automático en lo que se refiere a mandos de conducción. Fácil y sencillo. En lugar de tener tres pedales, tenemos dos, pues se suprime el pedal de embrague. Además, por norma general, el pedal de freno aumenta su superficie.

Por su parte, la palanca de cambios también cambia su diseño y, en algunas ocasiones, incluso su ubicación. En lugar de contar con la palanca tradicional, normalmente tenemos una palanca más voluminosa. Eso sí, esto ya queda en manos de los diseñadores de la compañía pues al ser un elemento que se utiliza mucho menos que en los coches manuales, no hace falta que sean tan ergonómicas.

Os invito a echar un vistazo a este otro artículo donde os cuento las principales ventajas de las cajas de cambio automáticas y porqué me sorprende tanto que compremos más coches automáticos en Europa.

Algunos modelos de Toyota (en la cabecera imagen del selector del cambio de un Toyota Prius), por ejemplo, han reducido notablemente su tamaño. En Mercedes es habitual que los automáticos tengan la palanca del cambio como un mando satélite del volante, el cual nos queda en la mano derecha, donde suelen ir los mandos del limpiaparabrisas. En el caso de Mercedes necesitamos un poco más de tiempo de adaptación por esta ubicación tan poco natural para los europeos. Otros coches como el Alfa Romeo 4C, en lugar de una palanca, cuentan con “teclas” en la consola central para seleccionar el funcionamiento de la transmisión.

Para qué sirve cada posición de la palanca de cambios

En las palancas selectoras del cambio automático, dependiendo de la marca, el modelo y la versión mecánica, nos podemos encontrar con distintas posiciones. Las más habituales son las siguientes:

  • P: La posición “P” significa “Parking”. La transmisión queda bloqueada y debemos seleccionar dicha posición de la palanca de cambios cuando estacionamos nuestro vehículo. Solo podemos activarla con el coche detenido, pisando el pedal de freno y también el botón de seguridad de la propia palanca. Aunque el coche no podrá desplazarse, es importante activar el freno de estacionamiento para que el trinquete de bloqueo de la transmisión no sufra. La mayoría de vehículos no nos dejarán arrancar el motor si no estamos con la caja de cambios en esta posición.
La función de la posición P es similar a dejar la primera velocidad engranada con el motor apagado en un coche manual.
  • R: Cuando activamos la posición “R” estamos seleccionando la marcha atrás. Igualmente, solo podemos pasar la palanca a “R” con el vehículo totalmente detenido, pisando el pedal de freno y el pulsador de seguridad de la palanca de cambios. Si soltamos el pedal de freno, el vehículo comenzará a desplazarse marcha atrás a baja velocidad, como si estuviéramos con la marcha atrás engranada y a medio embrague en un coche de transmisión manual.
  • N: La “N” significa “neutral”, es decir, punto muerto. La transmisión queda desacoplada del motor y, por tanto, aunque aceleremos, el vehículo no se desplazará pese a que el motor térmico sí subirá de vueltas. Normalmente, aunque depende de cada vehículo, para pasar de “R” a “N” tendremos que pisar el freno y el botón de seguridad de la palanca. Sin embargo, de “N” a “D”, y de “D” a “N”, no suele ser necesario utilizar este gatillo de la palanca.
  • D: La posición “D” es la que utilizamos para que el motor y la transmisión automática queden acopladas, es decir, para circular hacia delante en condiciones normales. Significa “drive”. Si soltamos el pedal de freno, el vehículo comenzará a desplazarse a baja velocidad, como si estuviéramos en primera y a medio embrague en un coche de transmisión manual.
  • S: Muchos coches automáticos, además de la posición “D”, también tienen la “S”. Significa “Sport”, y sirve para ofrecer un comportamiento más dinámico. La transmisión alarga más las marchas para ofrecer una respuesta más instantánea y potente a las demandas del acelerador. También reduce de marchas antes, buscando así mantener las revoluciones del motor más altas. Se puede pasar de “D” a “S” y viceversa sin necesidad de pulsar el freno o el botón de seguridad de la palanca.
  • 1, 2 y/o 3: Aunque son menos habituales, en algunos vehículos automáticos seguimos viendo los números “1”,”2” y/o “3”; sobre todo en coches más antiguos. Estas posiciones sirven para circular a baja y media velocidad, cuando no queremos que la transmisión suba muchas marchas reduciendo las rpm del motor. Su funcionamiento está orientado principalmente a la hora de circular por carreteras de montaña, donde no iremos a alta velocidad y nos interesa mantener un régimen de giro alto para tener más respuesta.
  • B: Tampoco está muy extendida, pero algunas marcas como Toyota, en sus modelos híbridos, sí cuenta con esta posición “B”. Se trata de un modo de la caja de cambios automática que ofrece una mayor retención cuando dejamos de acelerar, aliviando así el trabajo del sistema de frenos. En los híbridos de Toyota, además de evitar que el coche aumente notablemente su velocidad en pendientes descendentes, también ayuda a recuperar energía eléctrica para las baterías.
  • M: La posición “M” significa manual. Seremos nosotros quienes digamos a la transmisión en qué momento debe subir o reducir marchas desde la propia palanca selectora, generalmente con toques longitudinales sobre la misma, o desde las levas del volante. En cualquier caso, la electrónica siempre intentará proteger el motor en caso de que ordenemos, por ejemplo, bajar a segunda marcha mientras circulamos a una velocidad muy elevada. También, por norma general, justo antes de llegar a la zona roja del tacómetro subirá por sí sola a una velocidad superior.

Cómo utilizar las levas en un coche automático

Hoy en día, un alto porcentaje de coches automáticos ofrecen -algunos de serie y otros como opción- unas levas tras el volante para que el conductor pueda cambiar de marcha de forma secuencial sin separar la mano del volante, al estilo Fórmula 1.

Tanto si tenemos la palanca selectora del cambio automático en “D” o en “S”, como si la tenemos en “M”, podemos utilizarlas. Hay algunas que son pequeñas y giran solidarias al volante, mientras que otras son más grandes y fijas, quedando siempre en la misma posición aunque giremos la dirección. Simplemente, con la leva izquierda reducimos marchas y con la derecha subimos.

A mí, personalmente, me gustan más que sean fijas y de gran tamaño, aunque muchos prefieren las que giran con el volante aunque sean algo más pequeñas.

Consejos básicos a la hora de conducir por primera vez un coche automático

Lo primero y más importante de lo que debemos mentalizarnos es de que no tenemos pedal de embrague. Es por ello que siempre se recuerda que el pie izquierdo debe estar en todo momento en el reposapiés, es decir, no lo utilizaremos para absolutamente nada.

Si nos despistamos y buscamos el embrague durante la conducción, es más que probable que pisemos a fondo el pedal de freno, con lo que ello supone. Un brusco frenazo en seco que, además de asustarte a ti y a tus acompañantes, puede generar una grave situación de peligro. Créeme, no es nada agradable. Tu ritmo cardiaco se disparará, pues el coche quedará clavado sin que te lo esperes.

Si es tu primera vez con un coche automático, puedes caer en el error de pensar que, al tener solo dos pedales, utilizarás el derecho para acelerar y el izquierdo para frenar. No. Utiliza el pie derecho tanto para acelerar como para frenar. El motivo es sencillo: la sensibilidad que hemos ganado con el pie derecho -seamos zurdos o diestros- conduciendo coches manuales no es comparable con la del pie izquierdo. Así que, como te decía, olvídate de usar el pie izquierdo.

Lo mejor que puedes hacer antes de salir a carretera abierta (o a la jungla urbana) con un coche automático es practicar en lugar despejado; sin tráfico y sin peligros. Tras unos minutos verás que es muy sencillo y que no tiene ningún misterio, comprobando las reacciones del coche al acelerar y cómo inicia por sí solo y muy suavemente el desplazamiento tanto en posición “R” como en “D” al soltar el pedal de freno.

Por lo demás, no hay mucha diferencia respecto a un modelo con cambio manual. En los modelos actuales, las prestaciones de un mismo motor apenas cambian de una variante con caja manual a otra automática, como tampoco los consumos. Como comprobarás, un coche automático es mucho más práctico y cómodo, aunque también es cierto que, si te gusta conducir, puede que sea algo más aburrido.

Nunca olvides poner el freno de estacionamiento además de la posición “P” cuando aparques, ni tampoco busques el pedal de embrague o pienses en frenar con el pie izquierdo.

Cómo cuidar el cambio automático del coche

Como con cualquier sistema mecánico del coche, también hay que tener una serie de cuidados para no romper o crear desgastes prematuros en la caja de cambios automática. Una transmisión automática es cara y compleja de reparar, así que debes prestar atención a los siguientes consejos y, por supuesto, a las indicaciones del manual de mantenimiento del coche.

No cambiar de posición la palanca con el coche en movimiento

Como te comentaba antes, mientras explicaba las distintas posiciones y modos de funcionamiento que suelen ofrecer los cambios automáticos, para poner seleccionar las posiciones “P”, “R”, “N” y “D”, debemos estar con el coche totalmente parado y pisando el pedal de freno. De hacerlo en movimiento, la caja de cambios sufriría una sacudida muy agresiva que podría destrozarla.

Cuidar la posición P

Debemos tener mucho cuidado al poner y quitar la palanca de cambios de la posición “P”, de Parking. Como os decía antes, un trinquete bloquea la transmisión como si en un coche con cambio manual dejáramos la primera metida con el motor apagado. Al igual que, en el coche manual también ponemos el freno de estacionamiento, con el automático debemos hacerlo exactamente.

Lo ideal es que, cuando vamos a parar el vehículo, con el freno de pie pisado activemos el de estacionamiento y, posteriormente, pongamos la palanca en posición “P”. Ya podemos soltar el freno de pie. Al arrancar, cuando vamos a iniciar la marcha, hacemos lo mismo, pero a la inversa. Es decir, pisamos el freno, arrancamos el motor, ponemos el cambio en D, liberamos el freno de estacionamiento y a continuación iniciamos la marcha.

Nunca debemos dejar el coche descansar en posición “P” sin haber activado antes el freno de estacionamiento. Si lo hacemos podemos dañar ese bloqueo de la transmisión, pues todo este elemento soportaría todo el peso del vehículo. Hay que tenerlo aún más en cuenta si estamos en una pendiente.

Poner “N” en paradas largas o retenciones

Al detenernos en un semáforo no es necesario pasar de “D” a “N”, pues vamos a estar parados solo unos segundos. Sin embargo, si vamos a parar durante varios minutos con el motor en marcha o si, por ejemplo, estamos en una larga retención, conviene pasar la transmisión a punto muerto. Así evitaremos posibles recalentamientos, especialmente en las cajas de cambio de convertidor de par.

Evitar mantener el coche en una cuesta con el acelerador

Ojo con las cuestas. De igual modo que en un coche manual no se te ocurriría estar varios segundos manteniendo el vehículo parado jugando con el embrague y el acelerador en una pendiente (porque quemarías el embrague en un abrir y cerrar de ojos), tampoco lo hagas con una caja automática. Provocarás sobrecalentamientos internos de la caja y desgastes que puedes ahorrar simplemente manteniendo el coche parado con el pedal de freno, que para eso está.

Remolcar o empujar

Aunque pueda parecer una tontería, es más habitual de lo que creemos que un usuario rompa la caja de cambios automática de su coche por tratar de empujarlo o al remolcarlo. En un coche manual es tan sencillo como poner la palanca de cambios en posición “N”, pero esto no siempre es tan fácil en un modelo automático que se haya averiado o, simplemente, se haya quedado sin batería. Como hay varias formas dependiendo de los modelos, lee el manual del fabricante para conocer cómo poner punto muerto y remolcar tu coche.

Mantenimiento y cambios de aceite

Dependiendo del tipo de caja de cambios automática y de cada versión, algunas llevarán lubricación por aceite. Es de vital importancia para la caja realizar el mantenimiento estipulado por el fabricante, sin dejar que “caduque”. Un aceite pasado (bien sea por kilómetros o por tiempo) no lubricará de forma efectiva los componentes internos y, por ende, terminará creando desgastes fatales. Por ello, no escatimes a la hora de utilizar un buen aceite y respeta los plazos que se indican.

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Amante de todo lo que se mueva gracias a la energía de un motor y apoye en asfalto a través de neumáticos. Durante mi infancia buscaba, entre los coches estacionados, el velocímetro con la cifra de velocidad punta más alta. Por fortuna para mí, en aquellos tiempos no estaban de moda los cuadros digitales. Aprender, aprender y aprender.

4 comentarios

  1.   byron dijo

    Buenas tardes, es muy bueno y muy interesante y mas q todo importante esta inf. Ya q nos ayuda muchisimo a cuidar nuestro vehiculo automatico, yo m compre un sz. Automatico pero tengo mucha curiosidad sobre el manejo adecuado, y no entiendo pero mucho por q en un papel q viene pegado dice no utizar el neutro, y como es normal en un semaforo se ponria en neutro para que descanse, bueno yo quisiera saber todo lo referente a estas cajas y sus consejos m paresen excelentes..gracias

  2.   david dijo

    Hola, por que en una foto donde se ven los pedales y la palanca de cambio (Automaticos) por que se ven 3 pedales? si los automáticos solo tienen 2 pedales, acelerador y freno, a que corresponde ese tercer pedal en el automatico, según esa imagen? Gracias.

    1.    carlos dijo

      Buenas, David.
      Lo que ves a la izquierda y da la sensación de ser el pedal del embrague, es solo una plataforma donde apoyar el pie izquierdo con el fin de no desgastar el tapizado/moqueta del vehículo; es más sencillo sustituir esa chapa cuando esté desgastada que sustituir la moqueta del suelo, aparte que la chapa de aluminio aguantará muchísimo más que el tejido.
      Se pone con el fin de proteger la zona, ya que, en este tipo de vehículos, el pie izquierdo, al no tener ocupación durante toda la conducción, se mantiene constantemente apoyado ahí, por lo que el desgaste sobre la moqueta sería importante y el aspecto estético pasado cierto tiempo sería bastante malo.
      Saludos.

  3.   Jose dijo

    Quiero saber si cuando llego a un semáforo o en un fuerte atasco estar colocando frecuentemente la barra en posición neutro es recomendable o eso causa desgaste en la caja.
    Mil gracias por la respuesta

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