Prueba Renault Megane E-Tech 100 % Eléctrico 220 CV y 60 kWh

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico

Renault acumula más de una década de experiencia en el mundo de los coches eléctricos, pues fue una de las primeras marcas generalistas europeas en irrumpir en este campo. Durante este tiempo, la marca del rombo ha vendido nada menos que 400.000 unidades, con más de 10.000 millones de kilómetros recorridos entre todos sus coches. Experiencia más que suficiente para ahora poner a la venta el nuevo Renault Megane E-Tech 100 % eléctrico.

Así, nos desplazamos hasta la provincia de Málaga para conocer de primera mano todos los detalles del nuevo Renault Megane eléctrico y, por supuesto, conducirlo. Antes de que te hagas la pregunta debemos recalcar que la nueva opción eléctrica convivirá con el Mégane de cuarta generación y sus motores de combustión interna.

Como no podía ser de otra forma, este nuevo Renault Megane E-Tech eléctrico toma la plataforma CMF-EV desarrollada por la famosa Alianza. El coche en sí llegará a las calles españolas durante el próximo mes de junio, disponible con dos niveles de batería y dos motorizaciones de distintas potencias, rindiendo hasta 220 CV y homologando autonomías de hasta 470 kilómetros.

Su exterior es el de un compacto con rasgos de crossover

En un primer momento, el nuevo Megane eléctrico parece un coche muy grande por su diseño exterior. Sin embargo, mide tan sólo 4,2 metros de longitud y 1,5 de altura, mientras que su anchura es de 1,77 y la distancia entre ejes mide 2,69 metros. El largo es similar al de un Renault Captur, por lo tanto es más corto que el Mégane de combustión.

El nombre del propio coche ha cambiado, eliminando la tilde. Hasta ahora lo conocíamos como Mégane, y ahora se denomina Megane.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico Iconic

Para esta toma de contacto nos hemos decantado por el acabado “Iconic”, la versión más completa de la gama. Como veis en las imágenes, juega con ese tono azul clarito y añade un apartado en tono dorado en la zona baja del frontal y de la retaguardia. Para generar un efecto crossover visual no faltan añadidos en las partes inferiores de los cuatro costados y en los pasos de rueda, en este caso en negro brillante.

Pero dejando a un lado esos detalles, el Renault Megane E-Tech eléctrico es reconocible como un modelo la marca, pues recoge muchos rasgos ya vistos en los últimos lanzamientos como los “apéndices” en las luces delanteras. Pese a ello, no se puede negar que tiene personalidad propia.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico toma de carga

Por ejemplo, fijaos en los enormes logos de la marca con el nuevo símbolo de la marca gala, en el estilo de los faros y pilotos de LED, en los múltiples nervios de tensión para dar mayor musculatura a la carrocería o en la altísima línea de cintura de los costados. Otros detalles a mencionar son las manillas de las puertas delanteras enrasadas o en las de las traseras, ocultas al más puro estilo Renault Clio.

Lógicamente todo estos detalles y las formas de la carrocería no son casuales. Juega entre el diseño rompedor y atractivo y la eficiencia aerodinámica, algo vital en todo coche eléctrico. Este modelo tiene un Cx de 0,29.

Interior minimalista, pero sensato y con buena amplitud delantera

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico salpicadero

No menos atractivo es en el habitáculo, donde se ha buscado ofrecer un interior con gran sensación de espacio en las plazas delanteras a golpe de minimalismo, aunque con sensatez. Pero vamos por partes, empezando con el volante de nuevo diseño ligeramente achatado, el cual utiliza botonería física para las funciones principales, además de un pulsador en el lado derecho con el que cambiamos los modos de conducción, el sistema Multi-Sense.

Tras el volante tenemos el cuadro de instrumentos digital de 12 pulgadas, con varios modos de visualización seleccionables desde el botón “View” del volante, diferentes informaciones y configuraciones, cambiando su tipografía en función del modo de conducción escogido en cada momento. La verdad es que se ve bien y no echamos en falta más información.

Ya en el centro del salpicadero y en posición vertical se ubica la pantalla principal de infoentretenimiento, con 12,3 pulgadas. A través de ella manejamos todos los ajustes generales del coche, informaciones, el teléfono, el audio y las aplicaciones. Su cristal tiene un tacto muy logrado y un detalle interesante es que el control de la climatización no está integrado, sino que se maneja desde los botones que tiene justo por debajo.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico pantallas

Pero hay que destacar especialmente que este infotainment viene con Google integrado, siendo Renault la primera marca generalista en recurrir a este sistema. Así, tenemos Google Maps con informaciones como el porcentaje de carga que tendremos al llegar a nuestro destino y un asistente de voz (Google Assistant) realmente efectivo y que nos entiende perfectamente. Obviamente, también podemos sincronizar nuestro teléfono con Apple CarPlay y Android Auto.

Por debajo de esta pantalla central y de los mandos del climatizador tenemos un hueco para colocar el móvil, con superficie de carga inalámbrica.

Sin materiales lujosos, pero muy bien terminado en todos los sentidos

En cuanto a calidades se refiere, el Renault Megane E-Tech cuenta con unas buenas terminaciones y ajustes, siendo bastante agradable visualmente por la impresión de desahogo que transmite, como por el tacto que presenta. Y eso que muchos de los materiales escogidos son rígidos, pero bien escogidos y tratados.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico interior

Los asientos utilizados por esta unidad de prueba también ofrecen un tacto muy agradable y un buen diseño, siendo cómodos, con ajustes y memoria eléctrica y también calefactados. Eso sí, en una conducción decidida no tienen un alto nivel de agarre lateral, priorizando el confort en el uso normal y relajado, que es para lo que está pensado este vehículo.

A generar ese buen aspecto interior también ayuda la iluminación interior ambiental multiconfigurable, que incorpora un modo de funcionamiento automático que varía la tonalidad de la misma en función de las horas del día, recurriendo a colores más fríos a primera hora y otros más cálidos a medida que se acerca la noche.

Las plazas traseras son mejorables, pero aprueban

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico plazas traseras

Como ya habéis visto, las puertas traseras llevan las manecillas de apertura “ocultas” junto al pilar. Una vez abiertas, el acceso es fácil, estando la banqueta a una altura muy natural, detalle que vendrá bien para personas mayores o con baja movilidad.

Dentro, el espacio para las piernas es correcto, al igual que para la cabeza. Creo que cuatro ocupantes de 1,80 metros de altura pueden viajar con suficiente holgura, sin aprietos. Claro que al llevar una ventanilla lateral relativamente pequeña, nos ocurre todo lo contrario que en las plazas delanteras, es decir, no tenemos tanta sensación de amplitud.

La parte menos buena es que al llevar la batería en el suelo, el piso está algo elevado y nuestras rodillas quedan ligeramente por encima de la cadera, mientras que tampoco tenemos mucho sitio para meter los pies por debajo del asiento delantero. Esto es algo común en los coches eléctricos.

Por otro lado, tenemos salidas de aire centrales sin ajuste de temperatura, un par de tomas USB tipo C, huecos en las puertas y bolsas tras los respaldos para dejar algún que otro objeto. Por pedir algo, un reposabrazos central no hubiera estado de más, aunque lo compensa con la ausencia total del túnel de transmisión.

Un maletero con poca profundidad pero mucha altura

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico maletero

Si nos vamos a la parte posterior del coche y abrimos el portón nos reciben 440 litros según la marca, aunque es un volumen con cierto “truco”, pues en la medición VDA, que es el método utilizado por la mayoría de fabricantes son 389 litros los que cubica este Renault Megane E-Tech eléctrico.

Pero más allá de cifras concretas, hay que fijarse en otros detalles. Por ejemplo, que la boca de carga es algo elevada y eso dificultará meter y sacar objetos grandes. También vemos que no tiene demasiada distancia hasta el respaldo de los asientos, pero sí mucha altura. Es decir, si vamos a cargar varias maletas tenemos que colocarlas en vertical o apilarlas. Por cierto, si tumbamos los asientos el espacio hasta el techo se incrementa hasta los 1.245 litros.

Debajo del piso tenemos un compartimento que vendrá muy bien para guardar los cables de recarga.

Baterías y motores disponibles en el Renault Megane E-Tech

Motor Renault Megane E-Tech Eléctrico 220 cv

Como decíamos al inicio de este artículo, el nuevo Renault Megane E-Tech 100 % eléctrico está disponible con dos motores y dos baterías. El motor menos potente es capaz de entregar 130 CV y 250 Nm de par, vinculándose en la mayoría de versiones a la batería pequeña, la de 40 kWh de capacidad.

Esta variante de acceso es capaz de hacer el 0 a 100 en 10 segundos y su velocidad máxima se limita a 150 km/h. El dato de consumo mixto homologado es de 15,8 kWh/100 km, logrando una autonomía de 300 kilómetros.

Por su parte, el motor más potente rinde 220 CV y 300 Nm, combinándose siempre con la batería superior, la de 60 kWh. Entre sus prestaciones encontramos un 0 a 100 en 7,4 segundos, una velocidad punta de 160 km/h (limitada) y un consumo mixto de 16,1 kWh/100 km, que dan como resultado una autonomía homologada de 450 kilómetros.

La versión con más autonomía es la que combina el motor pequeño y la batería grande, ofreciendo 470 kilómetros de alcance según los datos de homologación. Eso sí, Renault ha dicho que esta opción mecánica va a tener muy pocas comercializaciones en nuestro país.

Al volante del Renault Megane eléctrico más potente

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico

En esta primera prueba nos subimos al Renault Megane E-Tech de mayor capacidad mecánica. Tenemos 220 CV y 300 Nm de par, homologando una autonomía de hasta 450 kilómetros en esta versión con batería de 60 kW. Por cierto, el propulsor eléctrico siempre va en la parte delantera, al igual que la tracción.

Como en cualquier coche eléctrico, lo que más destaca a la hora de conducir es la suavidad de funcionamiento, el silencio y la linealidad de su entrega de energía. Aquí no hay ningún tipo de tirón, siendo muy cómodo y sencillo de manejar.

Además, podemos jugar entre distintos modos de conducción con el botón “Multi-Sense” del volante que avivan o suavizan la respuesta del coche, así como el peso de la dirección. Una dirección, que por cierto, destaca por ser muy directa. Por lo tanto, tenemos que girar muy poco el volante para trazar cualquier curva.

Su dirección es realmente directa

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico trasera

Esto es especialmente práctico en ciudad y en carreteras muy viradas. Eso sí, pese a que es muy rápida y también precisa, apenas transmite información a nuestras manos sobre el agarre de los neumáticos.

Siguiendo con el comportamiento dinámico del coche, cabe destacar que es un vehículo con un tarado de suspensión bastante cómodo a la hora de sobrepasar los baches, pero que no balancea cuando incrementamos el ritmo en curvas. Esto se debe a que las baterías van en el suelo del mismo y, por lo tanto, reducen mucho el centro de gravedad.

Podemos circular a ritmo elevado en carreteras de montaña, como así pudimos comprobar en esta presentación. Sin embargo, al menos durante esta prueba nos encontramos con un pequeño problema. Y es que el coche perdía tracción con relativa facilidad, especialmente al acelerar fuerte a la salida de curvas lentas.

Notamos pérdidas de tracción, pero no por el propio coche

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico conducción

Creo que la mayor parte de culpa es que el asfalto pulido de las carreteras del sur de la península no es precisamente el mejor para comprobar el agarre de un coche. De hecho, incluso el agarre lateral sin apenas acelerar estaba un poco comprometido, al igual que en frenadas fuertes. Ojo, por supuesto me refiero circulando a un ritmo bastante alegre, en una conducción deportiva. A velocidades normales no se percibía absolutamente nada de esto.

Si a lo anterior le sumamos el par motor de 300 Nm casi instantáneo en el tren delantero y unos neumáticos Goodyear EfficientGrip, ya te puedes imaginar que hacíamos trabajar bastante a las ayudas electrónicas para canalizar la energía del motor eléctrico al asfalto, especialmente si acelerábamos fuerte antes de poner el volante totalmente recto.

Por terminar de aclarar, estoy prácticamente seguro de que el principal motivo de esas pérdidas de tracción era el asfalto, y que ocurriría exactamente lo mismo con cualquier otro vehículo de características similares. Seguramente sobre un asfalto con una rugosidad aceptable, no hubiéramos percibido nada de esto.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico parte trasera

Dejando a un lado lo anteriormente comentado, el Renault Megane E-Tech tiene cuatro niveles de retención variables por el conductor, algo muy útil tanto para descender puertos de montaña como para el uso urbano. Se gestiona con las levas del volante y ayuda recuperar energía eléctrica a la batería, siendo más eficientes en nuestros trayectos si lo utilizamos correctamente.

Pocos kilómetros pudimos conducir por vías rápidas de 120 km/h, pero lo suficiente como para notar que es un coche bien aislado acústicamente, cómodo y con potencia más que de sobra para hacer frente a incorporaciones, adelantamientos u otros imprevistos durante la marcha.

Hablemos de asistentes y consumos en el Renault Megane eléctrico

A ello hay que añadir que el Renault Megane E-Tech cuenta con nada menos que 26 ADAS, entre los que podemos destacar especialmente el regulador adaptativo inteligente de velocidad según la cartografía, la frenada de emergencia marcha atrás y la salida segura de ocupantes al abrir la puerta, las principales novedades en la marca gala.

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico lateral

Por último en este apartado, hablemos del consumo. Ya sabéis que en las presentaciones los datos de consumo hay que cogerlos con pinzas, como se suele decir. Hemos cubierto 200 kilómetros con poca autovía, pero sí bastante carretera revirada con ritmos altos. El consumo reflejado por el ordenador ha sido de 16,7 kWh/100 km, consumiendo un 62 % de la carga de la batería.

Sólo un rival directo, y viene de Alemania

El objetivo claro del Renault Megane E-Tech 100 % eléctrico no es ni más ni menos que el Volkswagen ID.3. Hay más eléctricos en el mercado actualmente, pero el que por tamaño y enfoque más se le parece es el de Volkswagen.

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Dependerá de los gustos y preferencias de cada cliente decantarse por un modelo o por otro. El alemán se siente más espacioso en las plazas posteriores, pero el francés le sobrepasa claramente en detalles como la calidad y materiales escogidos en el interior, así como en el apartado tecnológico.

Precios Renault Megane E-Tech

Prueba Renault Megane E-Tech Eléctrico multi-sense

Motor Batería Acabado Precio
Motor Batería Acabado Precio
130 CV 40 kWh Equilibre 35.200 €
130 CV 60 kWh Evolution 41.200 €
130 CV 40 kWh Techno 38.200 €
220 CV 60 kWh Equilibre 40.200 €
220 CV 60 kWh Techno 43.200 €
220 CV 60 kWh Iconic 46.200 €

Galería Renault Megane E-Tech eléctrico


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