Carburador: qué es y qué función tiene en un motor

Carburador piezas internas

Los motores de gasolina de los coches no siempre se han alimentado de combustible mediante sistemas de inyección. Hasta los años 90 aproximadamente, la mayoría de vehículos convencionales utilizaban carburadores. A partir de esa fecha, las normativas de anticontaminación se endurecieron y en poco tiempo el sistema de alimentación por carburador quedó obsoleto. Fueron sustituidos por los inyectores.

Sin embargo, todavía podemos encontrarnos vehículos con carburadores, y no solo en coches antiguos. Las motos han seguido utilizando el sistema de carburador bastantes más años que los turismos. Es fácil encontrase con motocicletas de carburación relativamente recientes, más aún en scooters de baja cilindrada y ciclomotores. En este artículo vamos a repasar los principios básicos de funcionamiento de un carburador, sus partes y sus sistemas fundamentales, así como algunas dudas comunes.

El factor lambda, clave en la combustión

Pero antes de ello, es importante mencionar que en un motor de gasolina la mezcla de aire y combustible ideal es de 14,7 partes de aire por cada una de gasolina, es decir, una proporción 14,7:1. Esa relación es conocida como factor lambda y mezcla estequiométrica. Cuando se da el caso de esa proporción exacta hablamos de lambda = 1. Cuando tenemos menos de 14,7 partes de aire por cada una de gasolina tenemos una mezcla rica (lambda < 1). Por el contrario, si tenemos más aire de esa 14,7, tenemos una mezcla pobre (lambda > 1).

¿Por qué debe ser así? Básicamente es la proporción de mezcla que más rendimiento extrae del combustible y mejor se quema en los cilindros, logrando una combustión más homogénea. Además, como el quemado es más eficaz, las emisiones contaminantes que se expulsan por el sistema de escape son menores.

¿Qué es un carburador?

Y centrándonos en el objetivo de este artículo, tenemos que tener claro qué es un carburador. Un carburador es un dispositivo que se encarga de suministrar al motor la mezcla y cantidad de aire y combustible necesaria en cada momento. Dependiendo de los requerimientos del conductor con el acelerador y de la situación todo variará.

Hay muchos tipos de carburadores, pero el principio de funcionamiento es idéntico.

Básicamente, el sistema de alimentación de un motor de gasolina a carburación se compone de un filtro de aire, un colector de admisión, un carburador (con todos sus componentes y circuitos internos) y las válvulas de admisión que lo comunican con el interior de los cilindros. En los sistemas de carburación se “juega” mucho con los principios básicos de física y dinámica de fluidos.

Partes de un carburador

Hay carburadores más simples y otros más complejos. Los hay que tienen funciones “automatizadas” y otros que implican una actuación manual del conductor; por ejemplo, el starter, que se utiliza para el arranque en frío.

Todo carburador tiene varios circuitos y conductos internos, que son para canalizar la gasolina y enviarla a las cámaras de combustión. Hay tornillos para realizar diversos reglajes, al menos una mariposa y una cuba prácticamente llena de combustible en la que se ubica un flotador (también conocido como boya) para que se mantenga a nivel constante mediante una válvula de aguja.

A esto hay que añadir el surtidor de combustible que podemos encontrar en el estrechamiento del conducto principal. En el extremo del surtidor se ubica el difusor para que el combustible salga bien pulverizado, conocido también como chiclé o paso calibrado. Por supuesto, en el depósito hay una bomba de gasolina eléctrica, pero su función simplemente es llevar el combustible desde el depósito hasta el vano motor.

Funcionamiento de un carburador y efecto Venturi

El carburador funciona principalmente mediante el “efecto Venturi”. El efecto Venturi consiste en que un fluido que se encuentra en un conducto cerrado circula a una velocidad, pero si ese conducto tiene un estrechamiento, en ese punto el fluido incrementa su velocidad y produce un arrastre. Tanto es así que puede haber presión negativa (absorción), por lo que si en ese estrechamiento se conecta con otro conducto se puede aspirar otro fluido.

El efecto Venturi fue expresado por primera vez en 1797 por Giovanni Battista Venturi.

La corriente de aire llega desde el filtro de aire del motor y se introduce al carburador por su conducto de entrada. Primero pasa por una mariposa que en condiciones normales debe estar abierta y que se denomina estrangulador. Esta primera mariposa solo debe estar cerrada o parcialmente cerrada en el arranque en frío, pues en esa situación se necesita una mezcla muy rica y se consigue minimizando el caudal de aire en la admisión del carburador.

El estrangulador o starter para el arranque en frío puede accionarse de forma manual, aunque en los carburadores más logrados se hace de forma automática, generalmente con un bimetal que se curva y abre o cierra esa mariposa.

Más adelante se encuentra con el estrechamiento Venturi, punto donde se absorbe el combustible de la cuba mediante una canalización específica. La velocidad del aire y, por tanto, la depresión, dependerá de la posición de la mariposa inferior, que se controla desde el acelerador.

Cuando el conductor pisa mucho el acelerador, esa mariposa se encuentra muy abierta, por lo que la velocidad del aire en el carburador es alta y produce más absorción de gasolina; la cual llega finalmente mezclada con el aire a los cilindros. Si el conductor pisa poco el acelerador, la mariposa se abre poco y la velocidad del aire es inferior, por lo que hay menor depresión y se absorbe menos combustible.

Artículo relacionado:
Limpieza del carburador

Todo lo anterior es la teoría y el principio básico de funcionamiento. De esa forma un motor podría funcionar de forma correcta, pero tendría muchas carencias. Por ejemplo, no sería del todo eficiente a muy baja carga (pedal del acelerador muy poco pisado o a ralentí) o a muy alta carga (acelerador muy pisado).

También podrían ocurrir fallos en situaciones complicadas, como al realizar un adelantamiento al buscar rápidos cambios de revoluciones. Si circulamos con el pedal del acelerador pisado al 30 % y de golpe aceleramos al 100 % para adelantar, el cambio de carga instantáneo es muy grande.

Es por ello que los carburadores cuenten con otros sistemas internos y circuitos, como el circuito de baja que alimenta a los cilindros mediante el tornillo de ralentí, que permite al motor mantenerse encendido y con un régimen mínimo estable. Puede ser regulado fácilmente por el usuario por lo que se conoce como tornillo de CO o tornillo de ralentí. Eso sí, antes de hacer este ajuste debemos tener claro que el sistema de encendido está perfectamente ajustado.

Si apretamos el tornillo CO, empobrecemos ligeramente la mezcla y el ralentí baja. Si lo apretamos demasiado estamos estrangulando demasiado el conducto y puede que el motor llegue a pararse. Por el contrario, si aflojamos demasiado el tornillo de CO el ralentí se elevará, tal vez demasiado. Debemos buscar el equilibrio, con un ralentí estable y a un régimen normal.

También hay un circuito de intermedia para cargas parciales, así como un circuito de alta con distintos surtidores en función de la carga, pero siempre para cargas superiores al 50 o 60 %. En el caso del típico acelerón antes descrito a la hora de realizar un adelantamiento, tenemos un compensador que libera “un chorro” de gasolina para compensar el cambio brusco por la apertura de la mariposa y evita el empobrecimiento repentino de la mezcla. De hecho, este sistema se denomina bomba de aceleración. Sin él, en ese instante el motor se ahogaría por una mezcla muy pobre.

Tipos de carburadores

A lo largo de la historia del automóvil ha habido innumerables carburadores. Como todo, con el paso del tiempo se han ido mejorando y puliendo detalles para mejorar el rendimiento de los propulsores y su eficiencia. De hecho, incluso se han llegado a ver algunos carburadores con un pequeño control electrónico, aunque muy pronto fueron sustituidos por los sistemas de inyección.

En función de su colocación podemos recordar los carburadores verticales, verticales invertidos y horizontales. El más utilizado ha sido el carburador invertido, pues la corriente de aire llega desde la parte superior del carburador y arrastra más fácilmente el combustible hacia los cilindros. Además, permite una mejor mezcla del combustible y el aire.

Por otro lado, y dependiendo de para el tipo de motor que se vaya a utilizar, las prestaciones, el número de cilindros y la propia cilindrada, conocemos el carburador monocuerpo, doble carburador, simple de doble cuerpo, doble carburador de doble cuerpo o algunas otras combinaciones, aunque estas son las más conocidas y utilizadas en el automóvil.

Carburador Polini para ciclomotor

Pequeño carburador para motocicleta de baja cilindrada

¿Hay carburadores diésel?

Los motores diésel no utilizan ni han utilizado carburadores. Las mecánicas de gasóleo antiguas utilizaban una bomba inyectora, ya que el combustible necesita obligatoriamente inyectarse a presión en el motor; es por ello que los carburadores no sirven para los motores diésel. Anteriormente se utilizaban sistemas de inyección indirecta con precámara, pero los modelos actuales desde hace unos 15 años están recurriendo a la inyección directa. Seguro que te suenan los términos inyector-bomba y common-rail

Si quieres conocer más, te contamos detalladamente las características y ventajas de la inyección indirecta y directa, tanto en diésel como en gasolina. Por otro lado, también puedes conocer más en profundidad todo lo relativo sobre los sistemas de inyección.


Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.