El Circuit de Barcelona-Catalunya incorporará a su calendario una prueba de la NTT IndyCar Series. La cita, que se denominará Gran Premio de Barcelona, quedó fijada para el 18 de julio de 2027, según la información confirmada por Fira Circuit y Penske Entertainment. El acuerdo ha contado con el respaldo de la Generalitat y tendrá continuidad durante varias temporadas, por lo que no se plantea como una visita aislada.
La operación llega después de meses de conversaciones y de un anuncio que se fue concretando en las últimas semanas. En la presentación oficial participaron Salvador Illa, Pau Relat, Mark Miles y Miquel Sàmper, entre otros responsables. La prueba será puntuable para el campeonato y supondrá la primera carrera de la IndyCar en España, además del regreso de la categoría a Europa tras su última aparición en 2007 bajo la estructura de Champ Car.
Una cita con recorrido internacional
La IndyCar no competía fuera de Norteamérica desde la carrera de São Paulo en 2013. Barcelona se convierte así en su puerta de entrada al mercado europeo, una decisión que encaja con la voluntad de la categoría de ampliar fronteras. El trazado catalán, con experiencia en grandes eventos, acogerá una prueba de monoplazas que repartirá puntos para pilotos y fabricantes, no una simple exhibición.
El contrato se ha cerrado entre Fira Circuit y Penske Entertainment, propietaria de la IndyCar, con la Generalitat como pieza clave en las negociaciones. Fira Circuit gestiona y explota el Circuit de Barcelona-Catalunya, una instalación que busca ampliar su oferta de grandes eventos. La organización espera que la cita tenga recorrido y se consolide en el calendario internacional.

El hueco que deja la Fórmula 1
La llegada de la IndyCar se explica también por el nuevo esquema de la Fórmula 1. En 2027 no habrá Gran Premio de Fórmula 1 en Montmeló, ya que el trazado entra en un sistema de alternancia con Spa-Francorchamps. El Circuit volverá a recibir al gran circo en 2028, 2030 y 2032, de modo que la prueba estadounidense cubre parte de ese hueco en un año sin la categoría reina.
Para el recinto catalán, la operación permite mantener actividad de primer nivel y reforzar su proyección internacional. La cita también se presenta como una oportunidad para atraer público europeo y estadounidense, con un impacto esperado en turismo, restauración y servicios. El Circuit llega a este anuncio después de un fin de semana del WEC que dejó buenas sensaciones y una asistencia notable.
Palou, el gran aliciente
El principal reclamo deportivo será Álex Palou. El piloto catalán suma cinco títulos de la IndyCar, cuatro de ellos consecutivos, y se ha convertido en una de las grandes figuras del campeonato. Su localidad natal, Sant Antoni de Vilamajor, está a unos 25 o 30 kilómetros del circuito, por lo que podrá competir en casa por primera vez dentro de esta competición.
Durante la presentación se rindió un homenaje a Palou, uno de los argumentos que explican el interés de la IndyCar por Barcelona. El piloto defendió su deseo de pelear por el triunfo con Chip Ganassi Racing y reconoció que correr en su tierra es difícil de explicar con palabras. Su presencia aporta un componente emocional y deportivo relevante para el público español.
Entradas y siguientes pasos
La organización todavía no ha abierto la venta de entradas. Los detalles sobre precios, localidades y fecha de comercialización se comunicarán más adelante, y los aficionados tendrán que estar atentos a los canales oficiales del Circuit. Por ahora no hay una fecha confirmada para la apertura de ventas.
La cita se plantea con vocación de continuidad. La IndyCar quiere consolidar su presencia en Europa y Barcelona busca una prueba con gancho para aficionados, equipos y patrocinadores. El 18 de julio de 2027 queda ya marcado como la primera fecha de una relación que, según lo anunciado, tendrá varias ediciones y permitirá ver a Palou en un escenario conocido para él.
La llegada de la IndyCar a Barcelona combina deporte, mercado y oportunidad. El Circuit gana una cita puntuable en un año sin Fórmula 1, la categoría estadounidense abre su calendario a Europa y Palou tendrá la ocasión de competir ante su público. La fecha ya está fijada y el acuerdo es plurianual, aunque todavía quedan por concretar aspectos prácticos como las entradas y otros detalles de la organización.