Prueba Honda Jazz 1.5 i-MMD Elegance e:HEV 109 CV híbrido

Prueba Honda Jazz

Hace muy poco tiempo solo había un coche híbrido disponible en el segmento B del mercado español, el Toyota Yaris. Ahora, poco a poco se van sumando alternativas. Ya podemos escoger también el Renault Clio E-Tech o el nuevo Honda Jazz, que solo llega a España como modelo híbrido. Precisamente hemos sometido a examen a este último.

Las ventas del Honda Jazz en el mercado europeo no son muy elevadas, pero no por ello deja de ser un producto interesante. No es barato, pero es realmente eficiente y disfruta de una amplitud inaudita en el segmento B, pudiendo considerarse un monovolumen pequeño. Comenzamos la prueba de este híbrido Honda Jazz de 109 CV en acabado Elegance.

Si quieres una estética más “campera”, la firma nipona nos ofrece el Honda Jazz Crosstar, con detalles estéticos de crossover.

El estilo monovolumen urbano no está de moda, por desgracia

Creo que uno de los motivos por los que no vemos muchas unidades del Honda Jazz por la calle es que su diseño no casa con los gustos habituales de los clientes europeos. Se ve como un monovolumen pequeño con cierta apariencia tecnológica… Aquí, si no eres un SUV, tienes complicado triunfar.

Prueba Honda Jazz perfil delantero

Comenzando por el frontal, destaca el uso de unas entradas de aire muy pequeñas. Fijaos en la calandra superior, que prácticamente está cerrada en su totalidad, recordándonos a los modelos eléctricos por el uso del mismo color de la carrocería. A sus lados se ubican los faros principales, que tienen iluminación de LED. En general, las formas son redondeadas y este acabado no cuenta con luz de antiniebla frontal.

Si observamos el coche lateralmente se aprecia esa forma de monovolumen urbano. Desde el morro nace una línea ascendente, dejando un capó muy inclinado, y siguiendo esa misma línea aparecen los pilares delanteros para hacer el arco de techo y morir en la retaguardia de forma brusca.

Me ha llamado mucho la atención la estrechez de los pilares A y el cristal que queda entre dicho pilar y la puerta, lo que mejora notablemente la visión en ciudad. Menos me ha gustado el uso de llantas de 15 pulgadas con embellecedores (parecen llantas de aleación completas, pero no lo son); aunque siendo un coche tan enfocado a la funcionalidad, se le puede perdonar.

Prueba Honda Jazz trasera

Menos misterio tiene la parte trasera, donde lo que más destaca son los pilotos que combinan tecnología LED con las tradicionales bombillas. En el portón se puede leer la inscripción del modelo y también las siglas “e:HEV”, que a modo de resumen viene a indicarnos que es híbrido. Por cierto, los logos de Honda llevan un fondo azul combinado con el cromado y el negro habitual.

Longitud Anchura Altura Batalla
Longitud Anchura Altura Batalla
4.044 mm 1.694 mm 1.526 mm 2.517 mm

El interior del Honda Jazz se resume en inteligente

Prueba Honda Jazz salpicadero

Uno de los principales puntos fuertes de este coche es su espacio interior, pero de ello os hablaré un pelín más adelante. Veamos primero su diseño, que también es peculiar. Lo primero que me llamo la atención al subir por primera vez en el Honda Jazz es su volante. Solo tiene dos radios, y eso no es lo común. Sin embargo, menos acertado es solo tengamos regulación en altura y no en profundidad.

Detrás de este volante se ubica un cuadro de instrumentos digital. No es una pantalla enorme, pero sorprendentemente se ve muy bien. Como no tenemos que preocuparnos por las revoluciones, la velocidad se proyecta en grande. Las informaciones son configurables, pero estaría mejor si se pudiéramos tener más a la vez para evitar tener que navegar tanto por los menús. A los lados de la pantalla tenemos el nivel de carga de la batería y el nivel de combustible.

Pantalla táctil de 9″ con Apple CarPlay inalámbrico

En el centro del salpicadero nos recibe una pantalla táctil central de 9 pulgadas interesante. Y digo interesante porque estamos acostumbrados a que los sistemas de infoentretenimiento de marcas japonesas no estén muy bien resueltos. No es el caso, ya que ahora sí podemos afirmar que tiene una buena fluidez, rapidez y caracteres modernos. Además, cuenta con Android Auto y Apple CarPlay, incluso con conexión inalámbrica.

Prueba Honda Jazz pantalla

La única pega de esta pantalla central es que su visión es dificultada por el sol cuando incide de forma directa sobre ella. Algo similar ocurre con la parte superior del salpicadero porque refleja mucho la luz solar y obligándonos prácticamente a conducir con gafas de sol en las horas centrales del día.

Por lo demás, destaca que el climatizador automático es muy sencillo de manejar, como debe de ser. También debemos mencionar la cantidad de huecos para dejar objetos, con dos guanteras cerradas en el salpicadero (lado del acompañante), una superficie en la consola central, huecos en las puertas, dos posavasos en los extremos del salpicadero y otros dos en la zona central, además de un cofre bajo el reposabrazos central.

Como es de esperar en un coche del segmento B, con apenas 4,04 metros de longitud, la gran mayoría de materiales son plásticos duros. Eso sí, los ajustes son buenos, no presentando “grillos” y la sensación es que soportarán bien el paso del tiempo, aunque lógicamente esto no lo podemos confirmar.

Muchísimo espacio en el habitáculo del Honda Jazz

Prueba Honda Jazz plazas traseras

Centrándonos ya en la habitabilidad en sí, me cuesta recordar algún otro modelo de tamaño similar con tanto espacio interior. Las plazas delanteras son amplias en todos los sentidos, destacando también una buena anchura. Por su parte, los asientos son suficientemente cómodos, aunque se echa en falta un poquito más de sujeción lateral para cuando afrontamos giros.

Eso sí, la postura de conducción no es similar a la de cualquier coche del segmento B. Nos recuerda más en ese sentido a una furgoneta o un comercial ligero, pues vamos en una posición recta y algo elevada, el volante está lejos de una posición vertical y la ausencia de ajuste en profundidad lo condiciona ligeramente. En cualquier caso, terminamos acostumbrándonos a los pocos minutos de iniciar la marcha.

Más sorprendentes aún son las plazas traseras, con un enorme espacio para las rodillas, pies y cabeza. Tenemos muchos centímetros para que nuestras rodillas rocen con el respaldo del asiento delantero, pudiendo casi cruzarnos de piernas. Aunque no hemos sacado el metro para medirlo, no debe haber mucha diferencia con un Volkswagen Passat o un Skoda Octavia, modelos que son unos 70 u 80 centímetros más largos.

Honda asientos Magic Seats

Por otro lado, no faltan los asientos Magic Seats en las plazas posteriores de este Honda Jazz. Se puede recoger la butaca pivotando hacia los respaldos y dejando una gran libertad para cargar objetos grandes en el habitáculo. Lógicamente, también se puede plegar los respaldos hacia delante como toda la vida en la gran mayoría de coches.

El maletero es más justito, pero suficiente para un coche urbano

Y respecto al maletero, aquí no hay tanto espacio como en el habitáculo. Es alto y con una boca de carga bajita, que siempre viene bien, pero no demasiado profundo. Las baterías van en esta zona y ello hace que tengamos un pequeño escalón al tumbar los asientos. El dato concreto de capacidad del maletero es de 304 litros, ampliable a 1.205 hasta el techo si se pliega la segunda fila.

Prueba Honda Jazz maletero

Un sistema híbrido con diferente funcionamiento a lo habitual

Quiero detenerme un poco más de lo normal en el apartado del motor, porque no es un híbrido no enchufable habitual por la forma en que deriva la energía a las ruedas. Esta tecnología es denominada como e:HEV por la marca y, aunque la base es similar a la de un híbrido de Toyota, por ejemplo, no funcionan exactamente igual.

Tres modos distintos

El conjunto cuenta con un motor de gasolina 1.5 i-VTEC, una batería de iones de litio de prácticamente 1 kWh y dos motores eléctricos compactos (uno generador y el otro impulsor). También tiene una transmisión fija con “unidad de control de potencia inteligente”. Dependiendo de las circunstancias, funciona de tres modos diferentes sin que el conductor tenga que intervenir en ninguno de ellos:

  1. Modo EV: la batería de iones de litio alimenta al motor impulsor eléctrico (las ruedas reciben la energía del sistema eléctrico).
  2. Modo Hybrid: el motor de gasolina suministra energía eléctrica al impulsor, pero no a las ruedas (ruedas movidas por el motor eléctrico).
  3. Modo Engine: el motor térmico se conecta a las ruedas por un embrague (el movimiento de las ruedas llega por el motor de gasolina).
Honda denomina a la parte de los motores eléctricos como i-MMD, de ahí el nombre comercial del coche.

Prueba Honda Jazz motor híbrido

En recorridos urbanos nos moveremos con los dos primeros modos, no enviando el motor de gasolina 1.5 litros el movimiento a las ruedas. Dice la marca que, de este modo, cuando el propulsor de gasolina arranca funciona en un rango de revoluciones más eficiente y estable.

Mientras, en vías rápidas se acopla el motor térmico. Según Honda, gracias a la trasmisión e-CVT (que no funciona como un cambio CVT tradicional) se logran una transferencia de par más suave y sólida.

La ficha técnica declara una potencia de 109 CV y 253 Nm de par motor, lo que le permite hacer el 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y llegar a los 175 km/h. Por su parte, el consumo de combustible mixto homologado se sitúa en 4,5 l/100 km según el ciclo WLTP, siendo de 4,8 litros en el acabado crossover denominado Crosstar.

Al volante del Honda Jazz i-MMD

Creado para la ciudad

Prueba Honda Jazz perfil

No cabe la menor duda de que el Honda Jazz es un coche pensado para la ciudad. Al volante vamos en una posición ligeramente elevada y la gran superficie acristalada permite controlar perfectamente todo lo que tenemos a nuestro alrededor. A esto hay que añadir la suavidad de funcionamiento del anteriormente explicado sistema híbrido, así como el silencio de marcha cuando el motor térmico está apagado.

Probablemente las dos únicas cosas que se le puedan recriminar al Honda Jazz e:HEV sean el tacto del pedal de freno (algo común en los coches híbridos) y el peso de la dirección. Me gustan las direcciones asistidas que son un poquito duras, pero en este caso y dado el planteamiento urbano del coche creo que debería ser algo más ligera. En cualquier caso, tampoco penséis que es una dirección resistida, ni mucho menos.

En el sentido opuesto, lo mejor de este coche a la hora de conducir es su comodidad. Los asientos son cómodos para entrar y salir del coche, y también tienen mucho acolchado para mejorar nuestro confort en los baches. Pero más interesante es la suspensión, con un tarado blando y sin rebotes al pasar por badenes, resaltos, alcantarillas y otras irregularidades. En ese sentido, creo que ningún otro modelo del segmento B está tan bien hecho.

Prueba Honda Jazz trasera

El motor híbrido responde bien y transmite mucho par desde el inicio cuando circulamos a bajas y medias velocidades, lo que nos ayuda a sortear el tráfico o a salir rápido de un cruce cuando vemos el hueco justo. Y todo ello, con mucha suavidad y sin percibir diferencia de respuesta entre los modos de funcionamiento del sistema.

¿Y en carretera y autopista?

Claro, que de un coche tan pensado para la ciudad no se puede esperar un comportamiento dinámico alegre en un tramo de curvas. La carrocería balancea si vamos un poco deprisa, el tacto del pedal de freno no permite modular a la perfección (aunque frena bien) y en aceleraciones a fondo el sonido del motor no es del todo agradable. Pero como digo, no es un coche pensado para ello y, por lo tanto, no se puede considerar un punto negativo.

Prueba Honda Jazz híbrido

Pese a todo, no es un coche que tema los viajes por autovía y autopista. He podido realizar un par de trayectos de alrededor de 200 kilómetros en total por estas vías rápidas a unos 120 kilómetros por hora. Son 109 CV y no se puede esperar mucho ni poco de una mecánica así, pero la verdad es que recupera bien y no se siente mal a la velocidad máxima permitida en las vías españolas.

Pese a sus formas exteriores, no es un coche ruidoso ni poco aplomado, aunque lógicamente no es una berlina grande. Solo debemos tener en cuenta que, al ser un modelo alto, las rachas de viento nos hacen tener que corregir la trayectoria, algo normal en estas carrocerías.

Consumos de risa

Nuevamente toca elogiar al nuevo Honda Jazz híbrido, esta vez en el apartado de consumos. Durante nuestra prueba, la media reflejada por el ordenador de viaje ha sido de 4,7 litros. ¡Sí, solo 2 décimas más del homologado!, y practicando una conducción totalmente normal.

Prueba Honda Jazz delantera

En ciudad, circunvalaciones y vías de 80 o 90 km/h estaremos siempre alrededor de los 4,2 l/100 km, mientras que en autopista se eleva un poquito. A 120 km/h estabilizados hemos tenido un registro de 5,6 litros. Sin duda, unos datos muy, muy positivos, especialmente en ciudad, donde pasará la mayor parte del tiempo.

Conclusiones

El Honda Jazz híbrido es un coche que me ha llamado la atención especialmente por su gran amplitud pese a la poca longitud total. También es muy destacable el confort de marcha en ciudad y los bajísimos consumos de combustible que es capaz de lograr sin buscar una conducción muy eficiente.

Su parte menos buena es que el diseño y el formato de monovolumen urbano no casa demasiado con los gustos europeos, pero en practicidad no tiene rival. Claro, que también hay que tener en cuenta que no es un coche barato. Según el configurador parte de los 22.150 euros en el nivel de equipamiento de acceso, lo que podría echar para atrás a muchos posibles compradores. Pero es lo que tiene… la tecnología tiene un precio.

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Prueba Honda Jazz 1.5 i-MMD

Pese a todo, hay que reconocer el gran conjunto de sistemas de seguridad activa y asistentes, con el equipo Honda Sensing de serie. También destaca el airbag central en las plazas delanteras como seguridad pasiva, que evita que las cabezas de los ocupantes choquen en caso de impacto reduciendo así las posibilidades de lesiones graves.

Si buscas un utilitario con etiqueta Eco y para ti es importante la amplitud interior, considero que sí es una alternativa más lógica que los Renault Clio y Toyota Yaris en sus versiones híbridas.

Equipamientos Honda Jazz

Prueba Honda Jazz faro LED

Comfort

  • Airbag central frontal
  • Aviso de colisión frontal
  • Limitador de velocidad
  • Alerta de salida de carril
  • Ayuda al mantenimiento en el carril
  • Función de seguimiento a baja velocidad
  • Reconocimiento de señales de tráfico
  • Modo ECON
  • Freno de estacionamiento eléctrico
  • Climatizador automático
  • Retrovisores exteriores térmicos y con plegado eléctrico
  • Asientos delanteros calefactables
  • Honda Magic Seats
  • Bluetooth
  • Radio digital y pantalla central de 5 pulgadas
  • 4 altavoces
  • Luces automáticas (incluyendo largas automáticas)
  • Ruedas de 15 pulgadas

Elegance (añade a Comfort)

  • Tapicería mixta
  • Sensores de aparcamiento delanteros y traseros
  • Pantalla táctil de 9 pulgadas con Apple CarPlay (inalámbrico) y Android Auto

Executive (añade a Elegance)

  • Sensor de ángulo muerto
  • Alerta de tráfico cruzado trasero
  • Apertura y arranque sin llave
  • Volante y pomo del cambio en piel
  • Cámara de marcha atrás
  • Navegador Garmin
  • Llantas de 16 pulgadas

Crosstar

  • Altura elevada
  • Protecciones en los bajos y detalles específicos
  • Tapicería textil repelente al agua
  • 8 altavoces
  • Techo bitono opcional

Precios Honda Jazz

Prueba Honda Jazz cuadro instrumentos

Precios según el configurador de la marca:

Motor Cambio Acabado Precio
Motor Cambio Acabado Precio
Híbrido 1.5 e:HEV 109 CV e-CVT Comfort 22.150 €
Híbrido 1.5 e:HEV 109 CV e-CVT Elegance 23.350 €
Híbrido 1.5 e:HEV 109 CV e-CVT Executive 25.050 €
Híbrido 1.5 e:HEV 109 CV e-CVT Crosstar 26.650 €

Opinión del editor

Honda Jazz i-MMD
  • Valoración del editor
  • Puntuación 4 estrellas
22.150 a 26.650
  • 80%

  • Honda Jazz i-MMD
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación:
  • Diseño exterior
    Editor: 50%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 75%
  • Plazas delanteras
    Editor: 85%
  • Plazas traseras
    Editor: 95%
  • Maletero
    Editor: 70%
  • Mecánica
    Editor: 75%
  • Consumos
    Editor: 85%
  • Confort
    Editor: 85%
  • Precio
    Editor: 60%

Pros

  • Amplitud del habitáculo sin igual
  • Consumos muy contenidos
  • Comodidad para el uso urbano

Contras

  • Diseño poco atractivo para el mercado
  • Precio elevado
  • Posición al volante mejorable

Galería Honda Jazz


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