
Lexus tiene muy claros sus principios. EN sus inicios la marca estaba orientada al mercado premium norteamericano, donde ha sido líder durante muchos años. Los motores de sus vehículos eran todos de gasolina y de grandes cilindradas, algo raro por Europa. No hace mucho, en 2006 llegó el Lexus GS 450h, el primer híbrido, y no tardó en llegar el LS también híbrido. A partir de ahí la marca fue entrando cada vez más en materia de híbridos, con excelentes resultados, hasta llegar al punto de que muchos modelos de su gama únicamente se venden con motorizaciones híbridas.
El diésel llegó a Lexus en 2005, con el por entonces nuevo IS, que ha sido renovado hace poco. La mecánica era un bloque de gasoil de 2.2 litros con inyección common-rail y turbo de geometría variable. Entregaba 177CV. En 2010 Lexus lanzó el IS 200d, con el mismo motor pero capado a 150CV. Desde entonces, y hasta ahora, ha sido el único Lexus diésel de la historia. Y es que con el lanzamiento de la nueva gama IS, que es diferente a la actual en casi todo, Lexus dice adiós a los motores diésel.



