Prueba Mercedes GLC 220 d AMG Line (con vídeo)

Prueba Mercedes GLC 2022

El Mercedes GLC es uno de los vehículos clave para la marca de la estrella, como así han demostrado los datos de ventas de los últimos años. Éste, junto a los GLA y Clase A, han sido los principales impulsores de Mercedes. Y tras ocho años de éxito, el modelo del segmento D-SUV recibe un relevo generacional que ya hemos podido conocer, ver y probar.

La firma alemana nos citaba para presentarnos en vivo y en directo esta segunda generación del Mercedes-Benz GLC. Tras una rueda de prensa con toda la información técnica del vehículo nos pondríamos a los mandos; primero por una bonita ruta por carretera y, posteriormente, por campo, en una finca cerrada, comprobando sus aptitudes fuera del asfalto.

Tú eliges la estética: elegante o deportivo, Avantgarde o AMG Line

Lo primero a mencionar es que el Mercedes GLC 2022 crece respecto al modelo anterior. Ahora mide 4,71 metros de largo, 1,89 de ancho (más espejos) y 1,64 de alto. La batalla crece hasta los 2,89 metros, unos 15 centímetros más que en la variante predecesora.

Visualmente se sigue sintiendo fácilmente reconocible como un coche de la marca de la estrella. Faltaría más, con ese enorme logo de la compañía presidiendo la calandra en cualquiera de los niveles de acabado. Pero también por el estilo de los faros delanteros o pilotos traseros.

En España podemos diferenciar dos terminaciones para este coche. Por un lado está el de acceso, que se denomina Avantgarde y que apuesta por unas líneas más elegantes y suaves. Mientras, el AMG Line aporta una presencia más deportiva mediante paragolpes específicos, una parrilla diamantada, detalles en negro brillante, llantas específicas y frenos sobredimensionados. Mercedes dice que la mayoría de las ventas irán a parar a AMG Line.

Prueba Mercedes GLC perfil trasero

Como no podía ser de otra forma, debo volver a mencionar lo horrorosas que me parecen las salidas de escape simuladas. ¿Alguien puede explicarme por qué las marcas siguen empeñándose en esconder el tubo de escape pero a la vez ponen unas salidas simuladas? Como dirían los Estopa, “Es superior a mí…”

Nuevo sistema MBUX 7.0 y más espacio en el interior del Mercedes GLC

Prueba Mercedes GLC interior

En el habitáculo nos encontramos con un estilo casi calcado al ya visto en recientes incorporaciones, como el Mercedes Clase C. La firma alemana deja a un lado la doble pantalla corrida. Mantienen el cuadro de instrumentos digital multipersonalizable de 12,3 pulgadas, mientras que el sistema multimedia MBUX 7.0 pasa a colocarse más bien en posición vertical en el centro del salpicadero, con una pantalla de 11,9 pulgadas.

Con ella manejamos las principales funciones del coche y un detalle que me gusta mucho es que tenemos un modo de visualización offroad donde aparecen informaciones importantes. Entre ellas, potencia y par motor, presión de los neumáticos, coordenadas y, lo más a tener en cuenta, grados de inclinación de la carrocería tanto transversales como longitudinales.

En nuestro caso probamos una unidad con el acabado AMG Line. La apariencia es sensacional, siendo muy atractivo visualmente miremos por donde miremos. A nivel de calidad no va nada mal, mucho mejor que el anterior GLC en cuanto a ruidos por malos ajustes.

Prueba Mercedes GLC plazas traseras

Sin embargo, es un Mercedes de cierto tamaño y siempre esperas un nivel supremo, más aún cuando te gastas unos 75.000 euros, que aproximadamente es lo que costaba nuestra unidad de pruebas. No, ese nivel de calidad perfecto y tan reconfortante al tacto no se ha logrado.

Las plazas traseras son bastante amplias para que cuatro adultos viajen con total confort. Creo que cuatro personas de 1,90 pueden ir desahogadas, pues el espacio para cabeza, piernas y pies es más que correcto. Y eso que nuestra unidad tiene techo panorámico. Eso sí, la plaza central trasera es muy poco práctica porque es muy estrecha, dura y el túnel central se deja notar.

El maletero del Mercedes GLC crece hasta los 600 litros

Prueba Mercedes GLC maletero

Pasando ya al maletero de este GLC, según la ficha técnica son 600 litros de capacidad. Sin embargo, al desplegar el portón automático no me ha parecido tal cantidad. Esto se debe a que los 600 litros de volumen se obtienen sumando el hueco convencional del maletero y el otro compartimento que tenemos bajo el piso, que a decir verdad es de gran tamaño y muy aprovechable.

Así, tenemos un volumen de 400 litros en el compartimento principal y 200 más en el doble fondo. Esto en el caso de las mecánicas convencionales, porque las variantes PHEV (híbridas enchufables) pierden ese doble fondo para colocar ahí la batería del sistema híbrido, homologando por tanto 400 litros en total.

Motores de 4 cilindros, todos electrificados

Prueba Mercedes GLC 220 d diésel

A nivel mecánico, el Mercedes GLC está disponible siempre con motorizaciones electrificadas. Además, todas ellas son de cuatro cilindros y se vinculan tanto a un cambio automático como a la tracción total 4Matic de la marca.

Las primeras versiones en llegar -las que ya están disponibles- son las microhíbridas. Son las variantes denominadas como GLC 200 y GLC 300 en gasolina, así como el GLC 220 d en diésel, rindiendo potencias de 204, 258 y 197 CV respectivamente. A ello hay que añadir el apoyo eléctrico de la red de 48 voltios, que es de 23 CV.

Dentro de unas semanas iniciarán su andadura comercial el diésel GLC 300 d, con 269 CV, así como las versiones híbridas enchufables. Estas últimas son una de gasolina y otra diésel, denominándose GLC 300 e y GLC 300 de, que ofrecen potencias de 313 y 333 CV. En el caso de estos Mercedes GLC PHEV, la batería es bastante grande, de 31,2 kWh de capacidad bruta, lo que les permite homologar autonomías eléctricas combinadas de entre 112 y 130 kilómetros.

En modo eléctrico pueden circular a velocidades de hasta 140 km/h.

Al volante del Mercedes GLC 220 d

Prueba Mercedes GLC conducción

Para esta primera toma de contacto hemos escogido un Mercedes-Benz GLC en su versión mecánica diésel 220 d. Desarrolla 197 CV, 440 Nm de par y homologa un 0 a 100 en 8 segundos además de una velocidad máxima de 219 km/h, con un consumo mixto declarado de 5,2 litros.

Aunque todavía tengo que probar el resto de variantes mecánicas, a priori esta opción es la ideal. La única pega que le he encontrado al motor en esta presentación es que en aceleraciones fuertes, especialmente desde baja velocidad, se deja notar su ruido en el habitáculo. Es decir, se aprecia cierta rumorosidad, pero desaparece a velocidades estabilizadas.

Tenemos cristales dobles en las ventanillas delanteras, lo que contribuye a aislar mejor el interior de ruidos de rodadura y aerodinámicos, mejorando así el confort de marcha y generando una mayor impresión de calidad.

A nivel dinámico, la suspensión se siente ligeramente firme. No la consideraría seca en absoluto, pero sí un tanto firme al sobrepasar resaltos. Luego, en carreteras reviradas sostiene bien las inercias y evita balanceos, mientras que en autovía y autopistas muestra un rodar confortable.

Prueba Mercedes GLC trasera

De todos modos, los clientes más exigentes en este aspecto deberán optar por la suspensión neumática, que aportará un plus de comodidad. Y dicho esto, el Mercedes GLC ofrece un paquete opcional en el que se introduce la citada suspensión neumática además de un eje trasero direccional, que puede orientar las ruedas posteriores en hasta 4,5 grados para reducir el radio de giro en 80 centímetros, que en maniobras de aparcamiento, en lugares estrechos o en curvas muy cerradas se nota mucho.

A diferencia de otros coches electrificados, Mercedes sí ha conseguido obtener un tacto de freno natural en este nuevo GLC, en el que es fácil modular la frenada.

Una breve prueba offroad

Prueba Mercedes GLC modo offroad

En esta presentación la marca de la estrella tenía preparada una pequeña ruta offroad. No era muy exigente para un todo terreno, pero sí tenía más dificultades de las que afrontará la inmensa mayoría de clientes del GLC con este coche. Como podéis ver en el vídeo del principio, consistía en algún que otro vadeo, en ascensos y descensos, pasos por zonas un tanto embarrados y circulación por pistas.

Seleccionamos el modo Offroad desde el selector de modos de conducción, ubicado en la zona inferior de la pantalla central, y la gestión electrónica suaviza la aceleración y el funcionamiento de la caja de cambios, despertando también el sistema de control de descensos.

Como digo, no eran pruebas muy complicadas, pero teniendo el tipo de coche que es y que llevamos llantas de 20 pulgadas con neumáticos de perfil bajo, no se defendió nada mal. Superó todas las pruebas sin ningún problema.

Un aspecto que me gustó mucho es que en la pantalla central tenemos el modo de visualización offroad que antes mencionábamos, que viene francamente bien para conocer aspectos importantes para la conducción fuera del asfalto.

Conclusiones

Prueba Mercedes GLC motor

La primera toma de contacto con el Mercedes GLC me ha dejado un buen sabor de boca, pero también con ganas de más, de probarlo más a fondo durante una semana para conocer a la perfección cada uno de sus detalles. Por si barajas este coche, debo decirte que sus principales rivales son el Audi Q5, el BMW X3 y el Volvo XC60. Además, el año que viene llegará el nuevo Mercedes GLC Coupé, con una caída del techo que incrementa su estética deportiva.

Pero antes de cerrar esta prueba es importante hablar de precios. El Mercedes GLC parte de los 58.150 euros, que es una cantidad bastante importante. Casi 10 millones de las antiguas pesetas, y 2.700 euros más si queremos dar el salto a esta variante diésel que probablemente sea la más acertada…

Equipamientos Mercedes GLC

Avantgarde

  • Faros LED High Permormance con luces de carretera automáticas
  • Suspensión Agility Control
  • Rejilla del radiador con una lama y contorno en cromado
  • Paragolpes delantero con defensa en cromado
  • Llantas de 18 pulgadas
  • Bordes de las ventanillas en aluminio pulido
  • Cristales posteriores oscurecidos
  • Portón trasero Easy Pack
  • Listón entre las luces en negro brillante
  • Parachoques posterior con protección inferior en cromo brillante
  • Salidas de escape simuladas
  • Techo interior de tela
  • Asientos confort calefactados
  • Volante de cuero deportivo
  • Iluminación ambiental
  • Pantalla central de alta resolución en 11,9 pulgadas

AMG Line

  • Faldón delantero AMG de estilo deportivo y adornos cromados
  • Parrilla específica diamantada con marco en negro
  • Suspensión deportiva
  • Discos de frenos delanteros más grandes
  • Pasos de rueda en color de la carrocería
  • Llantas de 19 pulgadas
  • Faldón trasero AMG con difusor en negro brillo
  • Asientos de cuero negro
  • Volante deportivo en cuero napa
  • Consola central en negro de alto brillo
  • Molduras metálicas

Precios Mercedes GLC

Prueba Mercedes GLC frontal

Motor Cambio Tracción Precio
Motor Cambio Tracción Precio
GLC 200 Automático 4Matic 58.150 €
GLC 220 d Automático 4Matic 60.850 €
GLC 300 Automático 4Matic 65.175 €
GLC 300 d Automático 4Matic 68.450 €
GLC 300 e Automático 4Matic 74.925 €

Galería Mercedes GLC


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