
El nombre Freelander vuelve con una interpretación muy distinta a la del compacto de Land Rover que muchos recuerdan. Ahora se convierte en una marca impulsada por JLR y el grupo Chery, y su primer modelo es el Freelander 8, un SUV de gran formato que se presentó en el Chery International User Summit de Wuhu y que está llamado a tener recorrido internacional.
No es un todoterreno puro al estilo clásico, aunque su imagen robusta y detalles cuadrados recuerden a la familia Land Rover. La firma lo presenta como un SUV premium con capacidades fuera del asfalto, pensado para mercados donde el espacio, la tecnología y el confort trasero pesan mucho. En Europa se espera, sobre todo, la variante híbrida enchufable.
Un tamaño por encima de lo habitual
El Freelander 8 mide 5,1 metros de largo, 2,1 de ancho y 1,9 de alto, lo que lo sitúa entre los SUV de gran formato. Puede configurarse para hasta seis ocupantes y, en algunas versiones, monta llantas de hasta 22 pulgadas. Su planteamiento familiar no renuncia a un aspecto contundente, con defensas prominentes, pasos de rueda oscuros, faros rectangulares y barras de techo.
La tercera fila no es un simple recurso de emergencia: según la marca, puede acomodar a adultos en trayectos normales, y la segunda fila es otra de las claves. En determinadas versiones incorpora butacas de tipo gravedad cero, orientadas a mejorar el descanso y el confort en viajes largos.
Interior digital y con aroma británico

El salpicadero está dominado por la llamada Surround View Gallery, una pantalla de 46,3 pulgadas y resolución 8K que se extiende 1,2 metros. A ella se suman un monitor central de 15,6 pulgadas y, en algunas configuraciones, una pantalla trasera suspendida de 17,3 pulgadas. El sistema está gestionado por el procesador Qualcomm SA8295P y combina información de conducción, navegación, asistencia, entorno y entretenimiento.
A pesar de la carga digital, se mantienen mandos físicos para climatización, cámaras, limpiaparabrisas y funciones programables. La dotación puede incluir iluminación ambiental de 256 colores y un equipo Harman Kardon de hasta 23 altavoces. En asistencia, se anuncia conducción autónoma de nivel L2+, más de 30 ayudas y el sistema SIVP de aparcamiento autónomo mediante aplicación en algunos mercados.
Mecánica híbrida enchufable de 620 CV
Para Europa se espera una versión híbrida enchufable que combina un motor de gasolina 2.0 turbo, batería LFP de 34 kWh y tracción total. La potencia conjunta anunciada es de 620 CV, con 662 Nm de par y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos. Son cifras preliminares y pendientes de homologación, por lo que podrían variar en la versión final.
La autonomía eléctrica declarada ronda los 110 kilómetros, mientras que la autonomía combinada con depósito y batería llega a 886 kilómetros. Admite carga rápida en corriente continua, con un paso del 20 al 80 % en menos de 20 minutos en condiciones óptimas. En China y otros mercados existen configuraciones distintas, incluida alguna de autonomía extendida, así que no conviene mezclar datos entre versiones.
Capacidad fuera del asfalto
El chasis recurre a una suspensión neumática de doble cámara que permite elevar la carrocería hasta dejar 266 milímetros de altura libre al suelo. El sistema i-ATS ofrece hasta nueve modos de funcionamiento para distintas superficies y escenarios, una solución en la que se nota la experiencia de Land Rover en sistemas de terreno.
En las tomas de contacto realizadas en China, el coche transmitió buen aislamiento y suspensiones trabajando con solvencia, aunque se trataba de unidades aún en desarrollo. No es un todoterreno de uso extremo: es un SUV grande y pesado, con cierta agilidad inicial, pero su enfoque real está más cerca del confort de viaje que del uso extremo.
Llegada a España y precios pendientes
Freelander confirma que el modelo tendrá alcance global y que Europa está en sus planes, pero todavía no hay fecha cerrada ni precios oficiales para España. Tampoco están confirmadas al detalle las versiones, el equipamiento definitivo ni la homologación final. La marca comunicará en los próximos meses los planes de comercialización para cada mercado.

Los precios chinos no sirven como referencia directa para Europa, y la tarifa española podría ser bastante superior por impuestos, logística y posicionamiento. La variante PHEV parece la candidata más lógica para el mercado europeo, pero cualquier dato de potencia, autonomía o consumo deberá confirmarse cuando llegue la versión homologada.
La propuesta del Freelander 8 se entiende como un SUV de seis plazas, 620 CV, 110 km eléctricos y un interior muy tecnológico, con capacidades todoterreno por encima de la media. Su éxito en España dependerá de cómo se adapten versiones y precios, y de que la marca logre transmitir una imagen premium sin despegarse de la herencia de Land Rover.



