La seguridad vial ha dejado de entenderse solo como un asunto de normas y sanciones. En distintos puntos de España, ayuntamientos, diputaciones y servicios de tráfico están combinando campañas de concienciación, formación en centros educativos y mejoras físicas en las calles para reducir los siniestros. La idea que se repite es sencilla: prevenir antes de lamentar y poner el foco en quienes más riesgo tienen, como peatones, ciclistas, usuarios de patinetes, escolares y personas mayores.
Las iniciativas revisadas comparten un mismo hilo conductor: proteger a los usuarios vulnerables y fomentar hábitos responsables. Desde Navarra hasta Canarias, pasando por Almería, El Puerto de Santa María, Zaragoza y Mieres, las administraciones insisten en que la seguridad vial en España no depende únicamente de las señales, sino también de la atención, el respeto y la empatía. No está de más recordar que pequeños gestos cotidianos pueden evitar sustos importantes.
Educación vial desde el colegio y para toda la vida
Una de las patas que más se repite es la formación. En Santa Cruz de Tenerife, más de 650 alumnos de los CEIP Chimisay y Chapatal participaron en el programa Impacto Seguridad Vial, impulsado por el Ayuntamiento y Aipsev. La concejala Evelyn Alonso explicó que el programa se desarrolla desde marzo en centros del municipio, con previsión de superar los 1.700 alumnos de once colegios y centros de Formación Profesional. Las actividades se adaptan a cada etapa y trabajan la prevención de siniestros y los hábitos seguros con juegos, dinámicas de grupo y contenidos sobre peatones, transporte público, bicicletas y patinetes.
En Mieres, la Policía Local lleva casi cuatro décadas sembrando esa conciencia vial. El parque de educación infantil de Figaredo, abierto en 1990, cuenta con un circuito que simula un trazado urbano con semáforos, señales de stop, ceda el paso y pasos de peatones. El año pasado la iniciativa llegó a 2.619 escolares y cerca de 750 pasaron por las instalaciones. Para este curso se busca recuperar prácticas de Infantil en los propios centros, ampliar la programación a toda la ESO y ofertar actividades a Formación Profesional Básica. También se incorporan seis karts a pedales, bicicletas y doce patinetes eléctricos para reforzar la normativa y el uso del casco.
Zaragoza ha lanzado la campaña ConVivencia Vial, centrada en el respeto, la atención, el cuidado y la empatía entre peatones, ciclistas, conductores y usuarios del tranvía y del autobús. El lema juega con el contraste entre el sin y el con: sin respeto, con respeto; sin calma, con calma; sin atención, con atención. A través del humor y de situaciones cotidianas, como cruzar por un paso de cebra o mantener la distancia de seguridad, se invita a reflexionar sobre gestos que marcan la diferencia. Habrá talleres para jóvenes y mayores, acciones de calle con actores, yincanas y un juego de retos para ordenador y móvil, con información en convivenciavial.com.
La campaña zaragozana se enmarca en el Plan de Seguridad Vial aprobado en 2024, que incluye análisis de entornos escolares y tramos viarios, auditorías de carriles bici, ampliación del tiempo de paso para peatones, nuevos pasos señalizados en la traza del tranvía, avisadores de voz, reducción de la velocidad del tranvía a 15 km/h en la entrada a la parada de Romareda, poda de árboles para mejorar la iluminación, balizas luminosas y más de 1.700 semáforos sonoros. Según la Policía Local, en 2024 se registraron en la ciudad 3.060 siniestros viales, con dos fallecidos, 132 heridos graves y 995 leves, cifras inferiores a las de décadas anteriores. La prevención y la educación se presentan, por tanto, como herramientas para seguir bajando esas cifras.
Medicamentos y conducción: una advertencia que pasa desapercibida

Navarra ha puesto en marcha la campaña «Antes de arrancar, revisa tu medicación», con el objetivo de que la población sepa si los fármacos que toma pueden afectar a la conducción. La consejera Inma Jurío, el director general de Salud, Antonio López, y el director del Servicio de Tráfico, José Javier Boulandier, presentaron una iniciativa que recuerda que desde hace dos décadas es obligatorio incluir en los envases un pictograma de advertencia: un triángulo rojo con un coche negro. No significa que esté prohibido conducir, pero sí que conviene leer el prospecto y consultar con profesionales sanitarios ante cualquier duda.
Los fármacos que más pueden influir son los que provocan sedación, pérdida de reflejos, menor coordinación o somnolencia: antihistamínicos, antidepresivos, antipsicóticos, analgésicos opioides, antiepilépticos, antiparkinsonianos, muchos antigripales y anticatarrales, y algunos colirios y tratamientos oftálmicos. La campaña se difundirá durante dos semanas en radios, televisión, revistas locales, marquesinas y medios digitales. Los datos toxicológicos también ayudan a dimensionar el problema: en 2025, el 17% de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico dio positivo en psicofármacos, y el 49,9% de los conductores fallecidos sometidos a autopsia y análisis dio positivo en alcohol, drogas o psicofármacos. La información y la responsabilidad individual son clave para no poner en riesgo la propia seguridad ni la de los demás.
Obras y señalización para ganar seguridad a pie de calle
La prevención también se escribe con asfalto, pintura y semáforos. En Cabo de Gata, la Diputación de Almería y el Ayuntamiento han iniciado una actuación en la carretera provincial AL-3115, en la intersección con la calle Posidonia, con un presupuesto de 95.000 euros y un plazo de ejecución de dos meses. El proyecto contempla un paso de peatones semaforizado, un semáforo de preaviso, pavimentación, reductores de velocidad, ampliación de acera, rebaje del paso y dispositivos acústicos para personas con discapacidad visual. El diputado Antonio J. Rodríguez y la concejala María del Mar García Lorca destacaron que la medida busca reducir la velocidad y proteger a los peatones en un cruce demandado.
En El Puerto de Santa María, los trabajos de mantenimiento y mejora de la señalización en la calle Valdés han permitido renovar marcas viales, mejorar la visibilidad de los pasos de peatones y reorganizar la zona de carga y descarga, la parada de autobús y el espacio para taxis. Las obras se desarrollaron durante la noche para minimizar molestias. El teniente de alcalde de Seguridad, Jesús Garay, subrayó que se trata de una vía muy transitada y que este tipo de actuaciones forman parte de un plan continuo de conservación. La mejora de la visibilidad y del orden del tráfico se suma así al objetivo de proteger a los peatones y hacer una ciudad más cómoda y accesible.
Todo este conjunto de actuaciones apunta a una misma dirección: combinar formación, campañas de concienciación, controles sanitarios y mejoras materiales para reducir la siniestralidad. La educación vial ayuda a interiorizar hábitos desde la infancia; las campañas recuerdan riesgos que a veces pasan desapercibidos, como los medicamentos; y las obras corrigen puntos negros o mejoran la visibilidad en calles concurridas. La coordinación entre administraciones y ciudadanía resulta fundamental para que esas medidas no queden en gestos aislados y se traduzcan en calles y carreteras más seguras para todos.