Hasta hace nada hablar de un coche eléctrico era casi sinónimo de presupuesto prohibitivo y tecnología lejana. Hoy el panorama es muy distinto: en los concesionarios españoles empiezan a verse eléctricos por precios que hace cuatro o cinco años habrían sonado a ciencia ficción, especialmente por debajo de la barrera psicológica de los 25.000 y los 30.000 euros.
La clave está en que cada vez más marcas, desde las generalistas europeas hasta las nuevas firmas chinas, han entendido que el volumen está en los coches eléctricos baratos y de uso diario, no solo en los modelos premium. Si tienes en mente gastar lo justo, moverte sobre todo por ciudad y contar con punto de recarga en casa o garaje comunitario, ahora sí hay cinco candidatos claros que conviene mirar con lupa.
Por qué ahora sí tiene sentido hablar de coches eléctricos baratos…

El contexto ha cambiado por completo: las baterías han bajado de precio, han llegado nuevos fabricantes asiáticos, con fábricas en España, los europeos han empezado a sacar urbanos y compactos eléctricos a precios razonables y la red de recarga pública crece poco a poco. Todo esto hace que hablar de coches eléctricos económicos ya no sea futurible, sino una realidad medible en catálogo y en la cuenta del banco.
Eso no significa que cualquier eléctrico barato encaje con todo el mundo. Un modelo de acceso puede ser perfecto para moverte por ciudad, pero quedarse muy corto si cada semana haces 300 km de autopista. También entra en juego si puedes instalar o no un cargador en tu plaza de garaje y qué ayudas públicas hay en el momento de comprar: la autonomía real que necesitas es clave.
Los 5 coches eléctricos más baratos en España (aproximadamente 25.000 €)
Si nos centramos en España y en precios de tarifa sin contar ayudas puntuales, hay cinco modelos que destacan por ofrecer la entrada más asequible a la movilidad 100% eléctrica, todos ellos pensados claramente para entornos urbanos y periurbanos.
1. Dacia Spring: el eléctrico que sigue marcando el suelo de precios…

El Dacia Spring lleva varias temporadas siendo, de facto, el coche eléctrico nuevo más barato del mercado español. Estamos ante un urbano de 3,70 metros, homologado para cuatro plazas y con un sorprendente maletero de unos 288 litros, cifras que lo convierten en un verdadero especialista del día a día en ciudad.
Su mecánica es sencilla hasta decir basta: motor eléctrico de 45 CV (33 kW) en la versión básica y una batería de 26,8 kWh (27,4 kWh en sus últimas iteraciones) que le permiten anunciar alrededor de 225-230 km de autonomía WLTP. En la práctica, en uso urbano y ritmos tranquilos es relativamente fácil acercarse a esos números.
¿Dónde están los compromisos? El Spring es muy justito en prestaciones, equipamiento y acabados. El empuje es suficiente para el tráfico urbano pero claramente limitado en autopista, su aislamiento acústico es mejorable y los materiales interiores son básicos. A cambio, su precio de acceso de unos 17.300-17.900 € lo coloca como el punto de partida lógico para quien solo quiere un coche sencillo para ir a trabajar, llevar a los niños al cole y moverse por la periferia.
2. Leapmotor T03: urbano chino bueno, bonito y con muy buena autonomía…
El Leapmotor T03 es la cabeza de lanza de la alianza entre la china Leapmotor y Stellantis para Europa, y se ha colado con fuerza en las listas de eléctricos urbanos asequibles con mejor relación precio/autonomía. Mide apenas 3,62 metros, declara un maletero de 210 litros y está pensado para el tráfico denso donde cada centímetro libre para aparcar es oro.
Donde realmente brilla es en la parte eléctrica: motor de 95 CV (70 kW) y batería de 37,3 kWh, una combinación que le otorga unos 265 km WLTP oficiales. Traducido: para uso diario en ciudad y alrededores, con algo de cinturones o vías rápidas, permite olvidarse de recargar durante varios días seguidos si no se abusa de la autovía.
Con un precio que se mueve en el entorno de los 18.000-19.000 € según acabado y ofertas, el T03 se coloca como una alternativa muy seria al Spring para quien quiere un extra de potencia y de autonomía sin disparar el presupuesto. La única duda razonable viene por la red de servicio y la incógnita de cómo envejecerá la marca, pero el respaldo industrial de Stellantis en Europa aporta bastante tranquilidad.
3. BYD Dolphin Surf: compacto pequeño, más empaque por muy poco más…

A nivel mecánico, se ofrecen dos combinaciones principales del BYD Dolphin Surf. Por un lado, un motor de 88-95 CV con batería de unos 30 kWh y unos 220 km homologados; por otro, una versión con batería en torno a 43-44 kWh que permite escalar hasta 310 km de autonomía WLTP, con más potencia disponible (en algunas variantes llega a rondar los 150 kW / 204 CV).
Su precio de partida, alrededor de 19.800-19.990 € para las variantes más contenidas, lo enfrenta directamente a urbanos europeos de menor tamaño. A cambio, el Dolphin Surf ofrece mejor espacio, mejores acabados de lo esperado, buena carga tecnológica y potencias muy sobradas para cualquier uso razonable. Si no te importa su diseño algo peculiar y sabes que lo vas a sacar esporádicamente de la ciudad, es uno de los chollos a vigilar.
4. Renault Twingo eléctrico: nostalgia bien aprovechada para la ciudad…

Renault ha recuperado la esencia de su Twingo con una versión 100% eléctrica que pisa fuerte en el segmento A. Con unos 3,79-3,80 metros de longitud, cuatro plazas reales y un maletero de unos 305 litros, hace un aprovechamiento del espacio realmente llamativo para su tamaño.
La receta mecánica es sencilla pero efectiva: motor de alrededor de 80-82 CV (unos 60 kW) y batería de 27,5 kWh. Sobre el papel, eso se traduce en unos 263 km de autonomía WLTP, aunque su terreno natural es la ciudad, donde resulta mucho más fácil acercarse a esa cifra gracias a la frenada regenerativa y las velocidades bajas.
El punto fuerte del Twingo es que combina un diseño simpático, buena maniobrabilidad y unas dimensiones perfectas para no sufrir aparcando. Su precio se mueve alrededor de los 18.300-19.800 €, con la ventaja de que, en algunas configuraciones, admite carga rápida en corriente continua de hasta 50 kW, algo nada trivial en este rango de precios. El punto débil es que, al sumar extras, el coste sube con relativa facilidad.
5. Citroën ë-C3: el ‘suprabarato’ que quiere ser superventas…

El nuevo Citroën ë-C3 se ha propuesto ser el eléctrico de acceso europeo por excelencia. Mide unos 4,01 metros, se presenta como un utilitario con cierto aire de crossover, ofrece cinco plazas y un maletero muy digno de 310 litros. Es decir, ya se sitúa como un coche perfectamente válido como único vehículo para muchos hogares que no hagan viajes largos constantes.
Citroën ha jugado fuerte con dos baterías: una de 30 kWh en la versión más básica y otra de 44 kWh en las versiones superiores. La primera se queda en unos 200-204 km WLTP, lo justo para ciudad amplia y área metropolitana. La segunda eleva el listón hasta unos 320 km, cifra que ya permite escapadas sin demasiada ansiedad de recarga. En todos los casos, el motor ronda los 113 CV (83 kW), más que suficiente para moverse con alegría.
Lo verdaderamente llamativo es que Citroën ha lanzado una versión de acceso en torno a los 16.950-16.950 € (batería pequeña y equipamiento muy justo) que se coloca de golpe como el eléctrico más barato del mercado, y otra variante más equilibrada, con batería de 44 kWh, en el entorno de los 21.000-23.000 €. Eso sí, en la versión más económica hay concesiones claras: equipamiento recortado, ausencia de pantalla multimedia y materiales interiores sencillos.
Más allá del ‘top 5’: otros eléctricos baratos a tener en el radar…
El escaparate de coches eléctricos asequibles no se acaba en estos cinco modelos; el mercado europeo ha cambiado y con descuentos y producción local aparecen alternativas muy competitivas. Si ampliamos el presupuesto hasta unos 30.000 € antes de ayudas, aparece una nómina muy interesante que va desde utilitarios hasta SUV compactos, todos con un denominador común: ofrecer la máxima autonomía y espacio posibles por cada euro invertido.
Utilitarios eléctricos baratos: ciudad por bandera…

En el segmento B abundan propuestas pensadas para quien quiere un coche polivalente pero sin salirse de presupuestos contenidos. Ahí encajan, por ejemplo, el Fiat 500e, el Peugeot e-208, o el Opel Corsa Electric en sus variadas configuraciones. Todos ellos se mueven en autonomías oficiales que van de 180-200 km en los más modestos hasta los 360-410 km WLTP en los más dotados.
Un patrón que se repite es el uso de baterías de entre 21 y 46 kWh, con potencias en la horquilla de 70-156 CV y capacidades de carga en alterna de 6,6 a 11 kW, y en continua entre 30 y 100 kW. La clave está en casar tu uso: si solo vas a hacer ciudad y alguna ronda, un utilitario eléctrico barato te permite tener un coche muy ágil, con consumos de 13-16 kWh/100 km y costes de uso ridículos.
Compactos eléctricos asequibles: MG4, el gran agitador…

Dentro de los compactos, el MG4 se ha ganado a pulso la fama de ser el eléctrico que más ofrece por lo que cuesta. Con 4,29 metros de longitud, maletero de 363 litros y versiones que van desde los 170 CV y batería de 51 kWh hasta configuraciones de más de 400 CV y packs de mayor capacidad, cubre desde el uso familiar razonable hasta quien quiere un eléctrico prestacional.
La versión Standard, con 51 kWh y 170 CV, homologa unos 350 km WLTP de autonomía y se puede encontrar en España en el rango de los 24.000-25.000 € con ofertas y financiación, lo que lo posiciona frente a compactos de combustión de precio similar. La impresión de calidad, el confort de marcha y el equipamiento tecnológico lo han convertido en uno de los compactos eléctricos económicos de referencia.
Otros nombres que asoman en este escalón, como el Citroën ë-C4, el Renault Mégane E-Tech, el Cupra Born o el Volkswagen ID.3, suelen moverse ya en precios algo superiores, pero con descuentos agresivos y ayudas públicas pueden quedar muy cerca de los 30.000 € efectivos.
SUV eléctricos baratos: cuando necesitas más espacio y postura alta…

Si lo tuyo son los SUV, también empiezan a aparecer alternativas relativamente contenidas de precio. El MG ZS EV, el BYD Atto 2, el Hyundai Kona Electric o el Kia e-Niro son buenos ejemplos de SUV que, sin ser ‘low cost’, se pueden llegar a configurar por debajo o en torno a los 30.000 € con promociones.
Hablamos de coches con potencias que arrancan en alrededor de 156-177 CV y baterías de 50-70 kWh, autonomías homologadas que van de los 320 a más de 500 km WLTP y capacidades reales de viajar, siempre que uno asuma planificar las paradas de carga. También en el radar aparecen modelos nuevos como el Skoda Elroq, el Jeep Avenger eléctrico o el futuro Toyota Urban SUV, que apuntan a autonomías de 400 km con enfoques muy familiares.
Berlinas eléctricas ‘relativamente’ baratas…

Aunque se sale un poco del concepto de “barato absoluto”, merece la pena mencionar que incluso el segmento de las berlinas eléctricas se ha democratizado algo. Modelos como el Citroën ë-C4 X, BYD Seal, Tesla Model 3, Polestar 2 o Volkswagen ID.7 se sitúan por encima del rango de precio de nuestros cinco protagonistas, pero con ayudas y renting pueden colocarse en un terreno mucho más accesible que hace unos años.
En todos los casos hablamos de potencias muy serias, baterías grandes, autonomías que superan con holgura los 400-500 km y capacidades de carga rápida elevadas. No son coches ‘baratos’, pero sí cada vez más competitivos frente a berlinas diésel o gasolina de gama media-alta.
Ayudas públicas y planes de apoyo: MOVES, Auto+ y Auto 2030…

El precio que ves en la web o en el configurador no siempre es el que pagarás al final. Programas como el antiguo Plan MOVES III, el nuevo Plan Auto+ o la estrategia Auto 2030 del Gobierno juegan un papel clave a la hora de hacer que estos eléctricos encajen o no en tu bolsillo.
Las ayudas se centran en turismos eléctricos puros o híbridos enchufables, con importes que pueden rondar los 4.500-7.000 € en función del tipo de vehículo, su precio y si se achatarra un coche viejo. Además, el nuevo enfoque busca primar vehículos fabricados o ensamblados en la Unión Europea, especialmente en España, con incentivos adicionales para modelos “made in Spain” y alianzas industriales.
En paralelo, la política fiscal también ayuda: se plantean deducciones en el IRPF de hasta el 15 % del coste de adquisición para particulares, amortización acelerada y ventajas fiscales específicas para empresas y autónomos. Todo ello, sumado a la obligación de aportar un descuento mínimo por parte de la marca o concesionario, puede rebajar muchísimo la factura final de un Dacia Spring, un ë-C3 o un MG4.
Coste total de propiedad, recarga y tarifas eléctricas…

Para determinar si un coche eléctrico barato es una inversión inteligente, debemos analizar el coste total de propiedad más allá del precio de venta. Este indicador incluye factores críticos como el consumo energético, las pólizas de seguros y la depreciación del vehículo a largo plazo. En este escenario, los modelos de cero emisiones demuestran una ventaja competitiva frente a los motores térmicos, permitiendo que el ahorro acumulado compense rápidamente la inversión inicial en infraestructura de carga doméstica.
En términos de eficiencia, un vehículo eléctrico urbano presenta consumos reales situados entre los 13 y 16 kWh por cada cien kilómetros. Al utilizar tarifas eléctricas de discriminación horaria, el coste operativo puede reducirse a menos de un euro por trayecto, una cifra inalcanzable para cualquier motor de combustión. Además, el mantenimiento del coche es significativamente más económico, ya que prescinde de elementos complejos como el embrague o el cambio de aceite, reduciendo las visitas al taller especializado en un 40%.
Finalmente, la infraestructura es un pilar clave que se beneficia de diversas ayudas públicas y deducciones fiscales vigentes para instalaciones en garajes comunitarios. Actualmente, existen soluciones «llave en mano» que simplifican la gestión de permisos y la colocación de puntos de carga privados o en farolas inteligentes urbanas. Esta facilidad de uso, sumada al ahorro mensual en combustible, convierte a la movilidad eléctrica en la opción más rentable para conductores que realizan un uso intensivo del vehículo en entornos metropolitanos.
Renting y compra: dos caminos para entrar en el mundo eléctrico barato…

El interés por el renting de coches eléctricos baratos ha crecido exponencialmente debido a la rápida evolución tecnológica del sector. Esta modalidad permite a autónomos y empresas disfrutar de una cuota fija mensual que integra el seguro, el mantenimiento y la asistencia en carretera. Al renovar el vehículo cada tres o cuatro años, los usuarios evitan la preocupación por la depreciación y la obsolescencia de las baterías, asegurando siempre el acceso a la última tecnología de propulsión y eficiencia energética disponible.
Optar por el renting facilita el acceso a modelos populares como el Citroën ë-C3 o el MG4 sin realizar un desembolso inicial elevado. Además de las ventajas operativas, esta opción ofrece beneficios fiscales significativos para profesionales, quienes pueden deducir las cuotas y optimizar sus balances financieros. Por otro lado, la compra de vehículo tradicional sigue siendo rentable para quienes planean mantener el coche a largo plazo, permitiendo aprovechar subvenciones estatales y descuentos estacionales para reducir el precio final de adquisición.
Actualmente, el mercado ofrece una amplia variedad de coches eléctricos económicos por debajo de los 30.000 euros, como el Dacia Spring o el BYD Dolphin. Cualquier conductor con un perfil de uso urbano puede encontrar un modelo que se ajuste a sus necesidades, siempre que analice la autonomía real y la infraestructura de carga disponible. La clave del éxito reside en estudiar las ayudas a la movilidad vigentes y elegir la forma de financiación más adecuada, transformando la transición eléctrica en una decisión financiera inteligente.
