Prueba BMW Serie 1 M Sport 118i 140 CV Steptronic 7v

BMW Serie 1 118i 140 CV M Sport

El BMW Serie 1 es uno de los compactos con tacto deportivo más querido por todos aquellos que disfrutamos de la conducción. Aterrizó por primera vez en el mercado mercado en 2004, mientras que en 2011 se renovó por completo. Entre las dos primeras generaciones se vendieron más de 1,3 millones de unidades. En 2019 BMW ha lanzado la tercera generación del BMW Serie 1.

Es cierto que este nuevo Serie 1 ha dado mucho que hablar. Los más puristas se “enfadaron” con la firma bávara porque renuncia a una de sus señas de identidad, que es la propulsión trasera. Era el único compacto “trasera”, pero ahora se ha pasado a la tracción delantera. ¿Es un error? Para comprobarlo hemos probado un BMW Serie 1 en versión 118i, que es el motor de gasolina con 140 CV, y acabado M Sport. ¿Nos acompañas?

Antes de subirme al coche, reconozco que a mí tampoco me gustó que el Serie 1 se pasara a la tracción delantera. El comportamiento de las generaciones anteriores era muy dinámico. Pero claro, hay que ponerse en la piel de BMW. La mayoría de los clientes de este modelo ni siquiera sabían que su coche era de propulsión, pero sí se quejaban de otros aspectos, como la reducida habitabilidad y maletero respecto a la competencia.

El paso de la propulsión trasera a la tracción delantera del BMW F40, como se conoce internamente, permite a la firma bávara que su compacto sea más espacioso. En las plazas delanteras pueden utilizar un salpicadero menos intrusivo gracias a que ahora usan motores transversales (antes longitudinales), mientras que el túnel de transmisión afecta menos a las plazas traseras. La ausencia de un diferencial trasero también mejora la capacidad del maletero. Además de lo anterior, al tener menos piezas móviles, el consumo de combustible se reduce y también se puede ajustar más el precio del coche por contar con menos componentes mecánicos. Es decir, es más económico.

El exterior cambia por completo. ¿A mejor?

Prueba BMW 118i M Sport

Empezamos este repaso del BMW Serie 1 con su exterior, y con la parte que menos me ha gustado a nivel estético, que es el diseño de su frontal. El diseño exterior cambia por completo, utilizando ahora unas formas y proporciones de coche de tracción delantera. Esta unidad lleva el nivel de acabado M Sport, el más dinámico por debajo del M135i. Le sienta bien, muy bien, pero el diseño general de la parte delantera no termina de convencerme. De todos modos, esto es cuestión de gustos y, lógicamente, los míos pueden ser muy distintos a los de cualquier otra persona.

La carrocería de tres puertas no está disponible en el BMW Serie 1 F40. Solo se ofrece en cinco puertas.

Como es norma en los últimos lanzamientos de la marca, todo el protagonismo del frontal recae sobre la enorme parrilla delantera dividida, los tradicionales riñones de BMW. No sé muy bien la razón por la que los hacen tan grandes. Personalmente creo que no se ven muy proporcionados. Por cierto, esta parrilla es activa cuenta con unas trampillas que dejan o no pasar el aire hacia el sistema de refrigeración dependiendo de las necesidades de cada momento.

A los lados aparecen las ópticas delanteras, que son de LED. Ahora no tienen tanto carácter y no se integran completamente en el frontal, sino que se “escurren” hacia las aletas delanteras y ligeramente hacia arriba. Sí, es cuestión de gustos, pero… ¿no os recuerda un poco al BMW Serie 2 Active Tourer, el modelo monovolumen? Bajo mi opinión, las dos anteriores generaciones transmitían bastante más deportividad que esta última.

Prueba BMW Serie 1 M Sport perfil trasero

Mientras tanto, el paquete M Sport pone su toque de diferenciación visual. Los paragolpes son específicos, contando con formas más rectas y marcadas, incluyendo entradas de aire laterales y labios inferiores más contundentes. Las taloneras también ganan presencia mientras que el paragolpes posterior adopta una zona inferior en negro brillante -que se ensucia mucho, todo hay que decirlo- y deja asomar una salida de escape circular en el lado izquierdo. No nos olvidamos del spoiler superior, que aporta carácter a la retaguardia.

Las dimensiones exteriores del nuevo BMW Serie 1 son 4.319 mm de longitud, 1.799 de anchura y 1.434 de altura. La batalla es de 2.670 mm. Por tanto, si lo comparamos con el modelo anterior, es más corto (5 mm), más ancho (34 mm) y más alto (13 mm), habiendo visto recortada también su batalla (20 mm).

Pero también quiero que os fijéis en su vista lateral. Es aquí donde se nota el cambio de proporciones y de líneas. Gracias al uso de motores transversales, ha podido recortar ligeramente su carrocería manteniendo unos cortos voladizos. Dos líneas ascendentes nacen del paso de rueda delantero, una superior más elegante y otra inferior más agresiva con curva hacia la parte alta del paso de rueda trasero. La línea de cintura, como es habitual, es ascendente. Estas llantas de 18 pulgadas son opcionales.

En la parte trasera se han utilizado formas rectas y un diseño de los pilotos de luces totalmente nuevo, con iluminación de LED. Ahora son finos y alargados, simulando una forma de L tumbada. Muy poco tienen que ver con los de las generaciones predecesoras. Por su parte, las caderas siguen estando muy marcadas, aportando ese toque dinámico en la retaguardia que, a mi forma de ver, también le hubiera venido fenomenal en el frontal.

Ni punto de comparación en el habitáculo del BMW Serie 1

Interior BMW Serie 1 M Sport

Y pasamos al interior, encontrando un habitáculo donde no queda prácticamente ni rastro del anterior Serie 1. Todo ha cambiado, y lo ha hecho a mejor. Considero que es muy importante destacar el salto en calidad que ha dado BMW con sus últimos lanzamientos, que también se ha visto reflejado en el modelo compacto.

Es cierto que esta unidad viene cargada de extras, lo que siempre nos puede cambiar la percepción, pero la verdad es que probablemente estamos en el interior de más calidad de todo el segmento C. Se respira mucha calidad en todos los rincones. No hay un solo material poco agradable o que llame la atención negativamente. Las piezas que conforman el salpicadero son de muy buen tacto, mientras que su diseño está bien estructurado. Todo sigue un orden lógico, y eso me gusta.

El volante deportivo tiene muy buen tacto y grosor, aunque no es menos cierto que debería incluir levas para gestionar la transmisión automática de forma manual sin soltarlo.

Menos me gusta el cuadro de instrumentos. Es el cuadro digital de BMW que está llegando a todos los nuevos modelos. Y no es que no me guste por estética, sino porque creo que no aporta demasiado. No es tan personalizable como los del grupo Volkswagen y las indicaciones del navegador que se muestran en el centro tampoco ayudan demasiado. Creo que, en este sentido, tienen que mejorar.

Un punto muy positivo es que contamos con un completo Head-Up Display, el cual nos evita tener que desviar la vista de la carretera mostrándonos las informaciones principales. Se ve francamente bien, es de un tamaño generoso y, la verdad, ayuda. Eso sí, cuesta 1.025 euros, por lo que no es un extra barato.

BMW iDrive Serie 1

En el centro del salpicadero nos recibe una pantalla digital y táctil para el sistema de infoentretenimiento. Tiene 10,25 pulgadas, mucha calidad de imagen y manejo, así como orientación hacia el conductor. También se puede gestionar desde el mando iDrive, junto a la palanca de cambios, permitiendo la introducción de caracteres en su superficie para, por ejemplo, introducir un destino de navegación.

Otro aspecto a destacar es que esta unidad viene con los asientos deportivos M para conductor y acompañante en color rojo, a juego con los tapizados de las puertas y reposabrazos. Traen el reposacabezas integrado y, en este caso, regulación eléctrica para ambos con función de memoria en el del conductor. Los asientos deportivos más el extra de la regulación eléctrica superan los 1.600 euros. Tampoco es calderilla.

Un bonito detalle es el de los cinturones de seguridad con los colores de M, aunque nuevamente toca tirar de tarjeta y desembolsar otros 342 euros. Sí, es algo prescindible, pero un detalle de esos que “molan”.

Más espacio, pero con cuidado en las plazas traseras…

Al inicio del artículo os comentaba algunas de las ventajas del paso a la tracción delantera. Una de ellas es la habitabilidad, y esto se nota desde el momento en que abrimos la puerta. El motivo es que el salpicadero no roba tanto espacio a las plazas delanteras, dejando una mayor sensación de amplitud y permitiendo a los diseñadores utilizar un diseño distinto. Dos adultos de talla medianamente grande pueden viajar en las plazas delanteras bien acomodados. La posición de conducción es buena y para todos los gustos, aunque BMW sigue sin ofrecer regulación en altura del cinturón de seguridad…

Si nos vamos a las plazas traseras, tendremos que tener algo de cuidado con el marco superior de la carrocería si no queremos darnos un coscorrón. Es decir, hay que bajar un poco el torso para acceder. Una vez dentro, el espacio para dos ocupantes de talla media, entre 1,75 y 1,80 de altura, por ejemplo, es correcto. Y digo correcto porque no es de lo mejor del segmento, pues aunque no llegamos a rozar con la cabeza o las rodillas, tampoco es que sobre mucha distancia. Como ocurre con todos los compactos, no es ideal realizar un viaje ocupando las tres plazas traseras, aunque es verdad que el túnel de transmisión ahora molesta mucho menos.

Por lo demás, tenemos un reposabrazos central con portabebidas, un túnel de transmisión que -aunque no es tan amplio como antes- sigue estando presente, dos tomas USB tipo C y, justo encima de ellas, salidas de aire sin regulación de temperatura.

Su maletero ahora está a la altura

Prueba BMW Serie 1 maletero

El maletero tiene 380 litros, que son 20 más que en el modelo anterior. Ahora se sitúa en la media del segmento -idéntico a un Volkswagen Golf o un Seat Léon, por ejemplo-, siendo bastante más aprovechable y obteniendo un doble fondo de gran volumen. Se pueden tumbar los asientos posteriores para ampliar el espacio de carga a los 1.200 litros. Ni que decir tiene que los acabados del maletero, como en el habitáculo, son de muy buena calidad. También puede contar con portón automático, aunque no es el caso de nuestra unidad.

Gama mecánica del BMW Serie 1

Llega el momento de echar un vistazo al apartado mecánico, a las opciones que podemos elegir en esta tercera generación del BMW Serie 1. Es un coche que no lleva demasiado tiempo en el mercado y, muy probablemente, todavía se ampliará más su oferta de propulsores. Por el momento hay opciones de gasolina y diésel, aunque no híbridos o de combustibles alternativos.

Prueba BMW 118i F40

La gama de mecánicas de gasolina arranca con el BMW 118i. Se trata de un motor de tres cilindros con 1.500 cc y sobrealimentación por turbo que desarrolla 140 CV. Probablemente sea la opción más lógica y la más demandada. Está disponible con cambio manual de 6 marchas y la transmisión doble embrague Steptronic de 7. El tope de gama es el BMW M135i xDrive, que es la versión deportiva de M Performance, dando 306 CV y recurriendo a la tracción integral.

Mientras tanto, en diésel aparece un 116d de 116 CV como versión de acceso, utilizando un bloque de tres cilindros y 1.5 litros de cilindrada. El escalón intermedio es un 118d, que ya recurre a un motor de 2 litros y desarrolla 150 CV, pudiendo escogerse tanto con cambio manual como con el Steptronic opcional en 8 velocidades. Si vas a recorrer muchos kilómetros al año, el 118d puede ser muy interesante. Por último, el tope de gama diésel es el BMW 120d xDrive, que da 190 CV y se asocia obligatoriamente con la tracción integral xDrive y el cambio Steptronic de 8 marchas.

Versión Combustible Nº cilindros Cilindrada Potencia Par Motor
Versión Combustible Nº cilindros Cilindrada Potencia Par Motor
118i Gasolina 3 cilindros 1.5 litros 140 CV 220 Nm
M135i Gasolina 4 cilindros 2.0 litros 306 CV 450 Nm
116d Diésel 3 cilindros 1.5 litros 116 CV 270 Nm
118d Diésel 4 cilindros 2.0 litros 150 CV 350 Nm
120d Diésel 4 cilindros 2.0 litros 190 CV 400 Nm

Al volante: Pierde diversión, pero sigue siendo de los mejores

Prueba BMW 118i motor 1.5 gasolina 140 CV

¡A conducir! La unidad de pruebas lleva la versión mecánica 118i. Es un motor de gasolina con tres cilindros y 1.500 cc. Desarrolla 140 CV entre 4.600 y 6.500 rpm, así como 220 Nm de par entre 1.480 y 4.200 rpm. Entre sus prestaciones aparece un 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y una velocidad máxima de 213 km/h. El consumo combinado en ciclo WLTP es de 5,7 l/100 km. En nuestro caso, se vincula a la caja de cambios Steptronic de doble embrague con 7 marchas.

Lo primero a destacar de esta mecánica es que no se percibe en absoluto que sea un motor de tres cilindros. Gira muy redondo y, solo si prestamos mucha atención, tal vez apreciemos “algo raro” en el momento de arrancar. De todos modos, como digo, cuesta diferenciarlo de cualquier cuatro cilindros turbo e inyección directa. Sí, el BMW 118i empieza muy bien nuestra prueba de conducción, pese a ser un tres cilindros.

Siguiendo con la sociedad entre este 1.5 litros y el cambio Steptronic, la verdad es que el resultado es muy satisfactorio. La caja de cambios de doble embrague gestiona muy bien las marchas y no echamos en falta un cambio manual y el pedal de embrague. Además, es suave al maniobrar y lo suficientemente veloz a la hora de subir o bajar marchas. También muy inteligente a la hora de escoger una relación u otra. Todo, como digo, con mucha suavidad. Eso sí, unas levas en el volante no vendrían nada mal para ciertos momentos.

Prueba BMW Serie 1 gasolina

La caja de cambios tiene un funcionamiento perfecto. No suele fallar a la hora de escoger una marcha, bien estemos en ciudad, en carretera de montaña o en autopista. No recurre a marchas cortas habitualmente, pero tampoco le hace falta porque los 220 Nm de par motor máximo están disponibles desde muy abajo. Por tanto, me parece muy acertada su configuración. Intachable su funcionamiento, sinceramente.

Bajo mi punto de vista, es una configuración muy interesante y, probablemente, si estuviera pensando en comprarme un Serie 1 iría a por este 118i con cambio automático. No es una versión emocional, pero sí muy lógica. Tiene un funcionamiento dulce y nos olvidamos de tener que utilizar una transmisión manual, sobre todo en los atascos. Y sí, por si te lo preguntas, me he “comido” más de una retención importante en esta semana de pruebas.

En cuanto al motor en sí, resulta un propulsor solvente para la mayoría de situaciones cotidianas. No es una mecánica pensada para disfrutar a ritmo de vértigo en una carretera de montaña, para eso está el M135i, sino para un uso diario y normal. Te permitirá incorporarte con suficiente facilidad a una vía rápida y tampoco deberías tener problemas al adelantar -siempre y cuando midas bien, claro-.

Otro de los aspectos donde el BMW Serie 1 ha mejorado con creces es en el aislamiento acústico. El motor solo hace un ruido llamativo al arrancar y cuando aceleramos a fondo y lo subimos demasiado de vueltas; algo que no ocurrirá todos los días por la gran reserva de par. Los ruidos de rodadura y los aerodinámicos quedan perfectamente camuflados. Tiene un interior realmente silencioso, lo que siempre es de agradecer. Eso sí, debes consultar habitualmente el velocímetro, ya que puedes ir a una velocidad elevada sin darte cuenta…

BMW Serie 1 parrilla frontal activa

Si hablamos de su suspensión, la verdad es que tiene un tarado firme y algunas ondulaciones provocan movimientos a los ocupantes; al menos en esta unidad con el acabado M Sport. Por mis gustos, en este tipo de coche, un tarado ligeramente más blando sería perfecto, aunque nunca catalogaría a esta configuración como incómoda.

El lado positivo es que, si practicamos una conducción más decidida, los balanceos y cabeceos de la carrocería quedan muy controlados. El chasis es rígido y esto permite que las cuatro ruedas pisen con pies de plomo, tanto en carreteras ratoneras como en una autopista a alta velocidad. La sensación de control es total en cualquier momento, con un alto nivel de seguridad y confianza. Destacar que tampoco pierde la trayectoria cuando encontramos un bache en plena curva.

¿Es tan divertido como el anterior BMW Serie 1?

Sinceramente, he querido comprobar si el Serie 1 ha perdido mucha deportividad. Para ello, un buen tramo de curvas despejado de tráfico es la mejor opción. Modo de conducción Sport, cambio en posición secuencial y a divertirse…, ¿o no?

Prueba BMW Serie 1 parte trasera

Este BMW 118i se ha mostrado muy estable y con reacciones seguras en todo momento, transmitiendo mucha confianza al ir rápido por zonas viradas y con un comportamiento muy neutro. Además, las ayudas electrónicas no nos “cortan el rollo”, y cuando entran en funcionamiento apenas se perciben (a no ser que vayamos muy pasados). El agarre lateral también ha sido muy alto, y eso que el frío tampoco facilitaba que los Bridgestone tomaran temperatura.

¿Es tan divertido como el anterior? No os miento: no, no es tan divertido cuando buscamos los límites. Era de esperar. De todos modos, me atrevería a decir que su comportamiento es mejor que el de cualquier otro compacto del mercado. Tal vez el Mazda3 sea su rival más directo en ese sentido.

El BMW Serie 1 es un coche dinámico cuando se le pide, con un comportamiento muy ágil. Pero claro, ya no se pueden redondear las curvas a base de acelerador; algo que reconozco he echado un poquito de menos en mi tramo de montaña favorito. Mi miedo era que se hubiera vuelto un coche subvirador y, por suerte para mí (y muchos de vosotros), no ha sido así.

Puesto de conducción del BMW Serie 1 M Sport

El Serie 1 tiene que dar gracias a la suspensión trasera, que es multibrazo en todas las versiones. También a los sistemas electrónicos de serie, con el ARB y el BMW Performance Control. Estos sistemas tratan de emular a un diferencial autoblocante realizando una suave frenada en la rueda interior de la curva para así mejorar el giro, reduciendo el subviraje.

Volviendo a una conducción moralmente más adecuada, me ha sorprendido especialmente en autopista. En vías rápidas podemos viajar a buen ritmo sin nada que temer -salvo a los radares-. Es un coche que se siente muy aplomado y, gracias a su gran aislamiento, otorga muchísima confianza. Se siente muy estable en todo momento y, gracias a su séptima velocidad larga y a la reserva de par, no tenemos la sensación de ir forzando el motor. Por tanto, es un vehículo con el que se pueden realizar largos viajes con toda seguridad.

Consumos más que satisfactorios

Tras una semana de pruebas en la que he recorrido más de 700 kilómetros entre recorridos urbanos, tramos de autopista y algún tramo de montaña a ritmo alegre, el consumo de combustible registrado por el ordenador de viaje se ha quedado en 6,7 l/100 km. Dicha conducción se ha realizado sin miramientos de consumo en ningún momento y buscando algo de diversión en muchos momentos, por lo que en una conducción más calmada no será complicado bajar en algunas décimas este registro. No es un consumo elevado, pero tampoco es de lo mejor de la categoría.

Conclusiones

Prueba BMW 118i perfil trasero

Es cierto que el BMW Serie 1 ha perdido un poco de carácter dinámico en comparación con las dos primeras generaciones. El cambio de la propulsión trasera a la tracción delantera se nota si eres un amante de la diversión al volante, pero los chicos de BMW han trabajado duro y el resultado ha dejado buen sabor de boca. Además, en una conducción tranquila, no se aprecia si es delantera o trasera.

El compacto pierde un poco la esencia BMW, pero compensa por todo lo que ha ganado. Ahora es más espacioso en todos los sentidos, tiene un maletero considerablemente más grande, ha mejorado muchísimo en calidad interior y, aunque no es tan dinámico como antes, sigue estando entre los coches con mejor tacto deportivo del segmento C.

Como decía más arriba, el comportamiento del BMW 118i con el cambio Steptronic de doble embrague y 7 marchas es francamente bueno. Hay que tener en cuenta que no estamos comprando una versión deportiva, sino que es una variante racional para el uso diario. Hay potencia suficiente y los consumos son muy buenos. Si quieres algo más aspiracional, hay que irse al BMW M135i, que no es precisamente barato (desde 51.700 euros). Por cierto, nuestra unidad lleva varios miles de euros en extras, con un precio final que según el configurador supera los 46.000 euros.

Para rematar, hablemos de sus rivales. Obviamente, el BMW Serie 1 lucha contra compactos de buena calidad, por encima de modelos generalistas. Y aquí, en esta guerra, encontramos modelos como el Audi A3 (que en apenas unas semanas desvelará su relevo generacional), el Mercedes-Benz Clase A de cuarta generación y el Volkswagen Golf, que ha presentado recientemente su octava generación. También puede ser una alternativa, por segmento, calidad y dinámica de conducción, el nuevo Mazda3.

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Principales equipamientos BMW Serie 1

Llantas opcionales 18 pulgadas BMW Serie 1 M Sport

De serie

  • Faros principales y antinieblas de LED
  • Servicios BMW ConnectedDrive
  • BMW Live Cockpit con asistente personal
  • Active Guard Plus con indicación velocidad límite
  • Sensor de lluvia
  • Garantía de reparación extendida
  • Alfombrillas velours
  • Reposabrazos delantero
  • Tela Grid Anthrazit Schwarz
  • Llantas de aleación
  • Volante de cuero multifunción
  • Indicación de presión de neumáticos
  • Kit de reparación de pinchazos

Advantage (añade)

  • Paquete de compartimentos
  • Control de crucero con función de freno
  • Sensores de aparcamiento PDC
  • Regulación en altura del asiento del acompañante
  • Climatizador

Sport (añade a Advantage)

  • Asientos deportivos para conductor y acompañante
  • Paquete de iluminación
  • Tornillos antirrobo para las llantas
  • Molduras interiores Illuminated Berlin
  • Llantas de 17 pulgadas
  • Volante deportivo en cuero
  • Acabado exterior Shadow Line Individual
  • Tapicería tela/Sensatec

M Sport (añade a Sport)

  • Volante deportivo de cuero M
  • Dirección deportiva M
  • Suspensión deportiva M
  • Paquete aerodinámico M
  • Llantas específicas de 17 pulgadas
  • Techo interior en color anthrazit
  • Molduras interiores Illuminated Boston

M135i xDrive

  • Llantas M de 18 pulgadas
  • Tapicería Trigon/Sensatec específica
  • Paquete exterior e interior específico

Precios BMW Serie 1

Motor Cambio Tracción Acabado Precio
Motor Cambio Tracción Acabado Precio
118i 140 CV Manual 6v Delantera Serie 28.800 €
118i 140 CV Manual 6v Delantera Advantage 30.100 €
118i 140 CV Manual 6v Delantera Sport 31.700 €
118i 140 CV Manual 6v Delantera M Sport 32.200 €
118i 140 CV Steptronic Delantera Serie 30.247 €
118i 140 CV Steptronic Delantera Advantage 31.498 €
118i 140 CV Steptronic Delantera Sport 33.037 €
118i 140 CV Steptronic Delantera M Sport 33.148 €
M135i 306 CV Steptronic xDrive M 51.700 €
116d 116 CV Manual 6v Delantera Advantage 30.450 €
116d 116 CV Manual 6v Delantera Sport 32.421 €
116d 116 CV Manual 6v Delantera M Sport 32.550 €
116d 116 CV Steptronic Delantera Advantage 32.985 €
116d 116 CV Steptronic Delantera Sport 34.585 €
116d 116 CV Steptronic Delantera M Sport 34.714 €
118d 150 CV Manual 6v Delantera Advantage 32.721 €
118d 150 CV Manual 6v Delantera Sport 34.321 €
118d 150 CV Manual 6v Delantera M Sport 34.450 €
118d 150 CV Steptronic Delantera Advantage 34.999 €
118d 150 CV Steptronic Delantera Sport 36.599 €
118d 150 CV Steptronic Delantera M Sport 36.728 €
120d 190 CV Steptronic xDrive Advantage 42.477 €
120d 190 CV Steptronic xDrive Sport 44.047 €
120d 190 CV Steptronic xDrive M Sport 44.176 €

Opinión del editor

BMW Serie 1 118i M Sport 140 CV
  • Valoración del editor
  • Puntuación 4 estrellas
28.800 a 51.700
  • 80%

  • BMW Serie 1 118i M Sport 140 CV
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación:
  • Diseño exterior
    Editor: 65%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 90%
  • Plazas delanteras
    Editor: 80%
  • Plazas traseras
    Editor: 75%
  • Maletero
    Editor: 75%
  • Mecánica
    Editor: 85%
  • Consumos
    Editor: 75%
  • Confort
    Editor: 70%
  • Precio
    Editor: 65%

Pros

  • Calidad de rodadura
  • Acabados interiores
  • Suavidad del motor y consumos

Contras

  • Precio de algunos opcionales
  • Suspensión demasiado firme en M Sport
  • Diseño de la parte frontal

Galería BMW Serie 1 118i M Sport


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