Prueba Mercedes E 220 d Coupé

El Mercedes Clase E Coupé siempre ha destacado por su refinamiento y su saber estar. Saber estar en la carretera y saber estar en el aparcamiento del club de golf más “chic” de la ciudad. Tras desvincularse del apellido CLK, este modelo ganó en personalidad y en posicionamiento, alejándose de la familia C para ofrecer más espacio y calidad. La última generación mejora el concepto, con una estética muy elegante y unas terminaciones exquisitas. ¿Cumplirá en un repaso a fondo? Ponemos a prueba el Mercedes E 220 d Coupé, unidad que nos ha cedido Mercedes Automoción del Oeste, concesionario oficial en Extremadura.

Las berlinas deportivas de cinco puertas están de moda, no hay quien lo discuta. Y lo están porque gusta la deportividad, sí, pero también por necesidad. El SUV ha obligado a las berlinas clásicas a arriesgar, tanto que Peugeot, entre otras, ha lanzado un 508 sin marcos en las puertas y una luneta trasera de aires fastback. Pese a ello, las berlinas coupé puras, las de toda la vida, siguen luchando por sobrevivir. Mercedes, inconformista, no renuncia a ellas y sigue ofreciéndolas en la gama C, E y S. Dicen que el segundo hermano de tres nunca será el más mimado, ¿ha pasado eso en Mercedes?

Con más autoridad

La nueva edición del Mercedes Clase E Coupé cuenta con una carrocería que mide nada menos que 4,83 metros de largo, 1,86 metros de ancho y 1,43 metros de alto. Este nuevo cuerpo es 12,3 centímetros más largo, más de 7 centímetros más ancho y unos 3 centímetros más alto. Y las sumas no se quedan aquí. El ancho de vías crece unos 6,7 centímetros en el eje delantero y 6,8 centímetros en el trasero, y la batalla más de 10 centímetros. No puedes hablar de dinamismo sin poner en marcha el motor, aunque echando un ojo a estos números parece evidente que la dinámica ha subido de nivel.

Cautivador

La versión Coupé de la Clase E se inspira en la berlina, aunque nos deja rasgos diferenciadores. No es fácil encontrar diferencias si miramos a ambos de frente, siendo en esta vista similares. Destacan los pilotos, pero más aún lo hace la parrilla de grandes dimensiones y acabado diamante en esta versión. La estrella preside el frontal, lo hace con orgullo y fuerza animada por las grandes entradas de aire del paragolpes que afianzan su carácter deportivo.

Pero nunca deja de mantener la compostura. Ante todo es un caballero que viste elegante y no busca llamar la atención, o al menos no demasiado. El perfil deja ver una silueta de coupé con una línea de cintura alta y abundante cromado. Me enamora su aspecto fastback, con un voladizo delantero corto, un morro de importante longitud y una caída horizontal de la luneta trasera. Las llantas, de 19 pulgadas firmadas por AMG, ponen el alcohol en este café solo con hielo.

El perfil nos da la clave para diferenciar esta versión que ven nuestros ojos, exactamente lo mismo que hace la zaga. Estamos ante una parte trasera totalmente diferente a la del Clase E berlina pero similar a la de los C Coupé y S Coupé. Aquí no hay dudas, ni tiene un “culo extraño” ni se parece al del ya extinto Renault Laguna Coupé. La parte trasera está bien terminada y convence tanto como la delantera. Los pilotos son delgados y alargados, el paragolpes musculoso y con rasgos deportivos, y el difusor sencillo y con dos falsas salidas de escape trapezoidales en acabado cromado.

Todo en su sitio

El interior del Mercedes Clase E Coupé no improvisa tanto como su exterior. Todo en este habitáculo recuerda a su hermano berlina, con las misma sensación de calidad y refinamiento. A primera vista destaca la unión del cuadro de instrumentos con la consola central, una solución que en esta unidad es menos vistosa. El cuadro de instrumentos es tradicional y no recurre a la conocida pantalla digital. La consola central, por su parte, si muestra este recurso de nada menos que 12,3 pulgadas desde el que gestionamos el sistema de info-entretenimiento. El TouchPad nos ayudará en este control, aunque en mi caso sigue ayudándome solo para apoya la mano mientras manejo la rueda de selección.

La pantalla LCD que anima el salpicadero se sitúa justo por encima de las salidas de aire y de la escasa botonería que podemos encontrar en este habitáculo. El famoso negro piano, muy sucio pero muy llamativo, envuelve los botones del sistema de audio y del climatizador. El túnel de transmisión, alto y con detalles luminosos, esconde también un gran hueco portaobjetos. La ausencia de selector de cambios alivia el espacio, obviedad que debo aceptar aunque no me guste. La calidad percibida es destacada, la sensación es de limpieza y de lujo. Todo parece estar en su sitio, todo parece estar bien colocado; al estilo Audi.

Cuatro plazas practicables

El puesto de conducción te sitúa en una posición deportiva, con una correcta inclinación y buen ajuste de la altura. Los asientos, agradables al tacto y de diseño deportivo, consiguen fijar tu espalda sin llegar a incomodar. Las butacas, de buen mullido, ante todo quieren que estemos cómodos. No estamos ante un deportivo puro, hablamos de un coche con corazón aristócrata y cuerpo atlético. El volante, parte del acabado AMG line, tiene un grosor perfecto y está achatado en su parte inferior. El mismo esconde las levas y el selector de cambios, y pese a no ser tan bonito como el que vemos en los últimos modelos de la marca, en mi opinión es perfecto para conducir.

Las plazas delanteras son amplias, aunque eso no es difícil de adivinar. El problema viene cuando queremos ocupar las de la segunda fila. En este caso nos encontramos con dos plazas muy practicables, con gran espacio para las rodillas y una altura correcta. Solo si rondas los 1,85 metros de altura tendrás problemas, pues tu cabeza rozará con el techo y con el ancho pilar del lateral. Por su parte, el maletero nos deja 425 litros para guardar nuestro equipaje, unos 25 litros más grande que el del Mercedes Clase C Coupé y 35 litros más pequeño que el del BMW Serie 6 Coupé. No echarás en falta más espacio, pero sí unas formas más aprovechables, con una boca de entrada justa y ángulos incómodos.

El motor de acceso

La unidad que pasa revista en estas líneas esconde bajo su piel el motor 220 d, la opción de acceso a la gama del bonito coupé alemán. Hablamos de un motor diésel de cuatro cilindros y 2.0 litros de cubicaje, corazón que desarrolla 194 caballos de potencia y un par de 400 Nm. Anuncia una correcta aceleración, con 7,4 segundos en la prueba del 0-100 km/h. Además, declara unos consumos contenidos, quedándose en 4,2 l/100 km de media según palabras de la marca.

Pese a que llevamos bajo el pie derecho casi 200 caballos de potencia, el peso del modelo, de nada menos que 1.735 kg., pasa factura. Las reacciones de la mecánica no son en ningún caso radicales o contundentes, y es que debe empujar un cuerpo nada liviano. No es que no corra, por supuesto que no. Prueba a olvidarte del velocímetro por un rato, te llevarás más de un susto cuando lo vuelvas a mirar y tu cartera un buen hachazo. Pero es cierto que no conseguirá que te pegues al asiento como un miedoso en un cine de terror.

Dejando a un lado la emoción, este motor de 2.0 litros es bastante resolutivo en cualquier situación. A la hora de adelantar o salir de situaciones complicadas se comporta de manera ágil. De la misma manera destaca por las pocas vibraciones que transmite al habitáculo y por el sonido, el cual solo llegará a ser molesto si buscas la zona roja del cuentarrevoluciones. Como sabes, esta nueva mecánica sustituye al archiconocido 2.1 litros, mejorando en apartados como el peso gracias al empleo de aluminio y demás materiales ligeros.

Nueve velocidades

La caja de cambios automática de nueve velocidades 9G-Tronic, presente en todas las versiones del modelo, mejora la eficiencia de este modelo pero también el confort de marcha. Los consumos, al menos de manera oficial, se han reducido con ella, con una mejora en la lubricación y las desmultiplicaciones de la misma. Pesa lo mismo que la caja automática de siete velocidades, además de emitir menos ruidos desagradables.

La suavidad con la que engrana cada marcha es destacada, con un tacto siempre confortable y una sutileza notable en la manera de trabajar. Apenas notarás los cambios de marcha, siendo los de bajo régimen imperceptibles. En conducción deportiva, y con el modo Sport+ activado, es rápida, pero quizás no tanto como me hubiera gustado, o al menos su gestión. En ocasiones, en salidas rápidas de enlazadas con el pedal a fondo te deja esperando una reducción más. Siempre llega, como la Navidad, pero a veces esperas el regalo con más impaciencia.

Entre algodones

El tarado del Mercedes Clase E Coupé mima a los ocupantes. La suspensión, incluso en los modos de conducción más deportivos, no llega a ser nunca seca o dura. Comparado con sus hermanos mayores de similar enfoque, como el Mercedes CLS que probamos hace unas semanas, es algo más aplomado y deportivo, pero su tarado en ningún caso llega a ser molesto o poco cuidadoso con tu espalda.

El punto flaco de su chasis son los cambios de apoyo, pecando también en las frenadas contundentes. En entradas fuertes tiende a subvirar, y pese a ser una tracción trasera solo si eres muy brusco notarás un escaso sobreviraje. Con un alto peso, neumáticos de 275 de anchura y 194 caballos de potencia, poco margen hay para que el tren trasero vaya por libre. Y es que no es ese su cometido. El Mercedes Clase E Coupé quiere llevarte del punto A al B con refinamiento, estilo y confort, mucho confort. Podrás llevarlo a tu carretera de montaña favorita y disfrutar, pero él prefiere devorar contigo kilómetros y kilómetros como si de centímetros se tratara.

El equipo de frenos está a la altura, con discos ventilados y de buenas dimensiones en ambos ejes. La dirección también lo está, con un tacto directo y buenas reacciones. Será fácil que te acostumbres a ella, tienes filin en su manejo desde el primer momento. Además, con los diferentes modos de conducción su dureza se ajusta, buscando siempre adaptarse a cada situación.

Y en consumos… ¡sorpresa!

La compañía con sede en Stuttgart anuncia un consumo medio para su Mercedes E 220 d Coupé de 4,2 l/100 km, siendo de 3,8 l/100 km en carretera y de 4,7 l/100 km en entornos urbanos. Y en la práctica, y no siendo la primera vez que nos ocurre con motores diésel de Mercedes, la sorpresa ha sido mayúscula, al menos en el apartado extraurbano. En carretera nacional, a 100 km/h rigurosos el Mercedes E 200 d Coupé ha gastado 3,9 l/100 km, “clavando” por poco la cifra oficial. En ciudad, eso sí, ha rondado siempre los 7 l/100 km. De media en la prueba, tras más de 400 km con mucha ciudad y carreteras secundarias, el consumo ha sido de 6,5 l/100 km.

Equipamiento

El Mercedes Clase E Coupé no nos ofrece unos niveles de equipamiento definidos, encontrando el acabado de acceso y el AMG line. Este último, presente en nuestra unidad de pruebas, destaca por montar parrilla en efecto diamante, llantas AMG de 19 o 20 pulgadas y paragolpes trasero con aberturas laterales. En el interior, por su parte, contamos con pedalera deportiva, asientos en símil de cuero y alcántara, volante deportivo y alfombrillas AMG.

La marca también apuesta por la seguridad en su Coupé medio con un elenco de asistentes a la conducción que trabajan para hacer de la experiencia de conducción un trabajo más sencillo. El paquete Drive Pilot engloba la mayoría de ellos, contando con el sistema con función de detención y reanudación automática de la marcha durante los atascos, el sistema de mantenimiento en el carril que no necesitas líneas en la calzada, asistente de cambio de carril automático y los faros con tecnología LED de iluminación adaptativa.

Conclusión

La carrocería más deportiva del Mercedes Clase E sigue caracterizándose por su refinamiento y elegancia, siendo un coche que se distingue además por un gran confort de marcha. Puede llevar a cuatro adultos sin problema, pecando en altura en las plazas traseras como podía esperarse. Su nivel tecnológico está en consonancia con los nuevos productos de la compañía, destacando por sus asistentes a la conducción. En cuanto al diseño te lo pondré fácil, estamos ante una de las berlinas coupé más bonitas del mercado.

Este teutón no es el modelo más apto para disfrutar entre enlazadas. Para eso tenemos los Mercedes SLC, los SL, los AMG GT o incluso su hermano pequeño, el Clase C Coupé, más ligero y fácil de llevar. Su trabajo es llevarte entre algodones, y créeme que lo hace. En cuanto a la competencia cuesta encontrar rivales directos, siendo un coche más grande y exclusivo que los BMW Serie 4 Coupé y Audi A5 Coupé y menos lujoso que los Bentley Continental GT o Maserati Gran Turismo. El BMW Serie 6 sería su rival natural, aunque ya no está disponible en carrocería Coupé.

Precios Mercedes Clase E Coupé

Motor Cambio Tracción Precio
Motor Cambio Tracción Precio
E 220 d Coupé AT 9v Trasera 54.300€
E 220 d 4Matic Coupé AT 9v Total 59.300€
E 300 Coupé AT 9v Trasera 59.100€
E 400 4Matic Coupé AT 9v Total 74.900€
E 53 AMG 4Matic+ Coupé AT 9v Total 104.300€

Opinión del editor

Mercedes E 220 d Coupé
  • Valoración del editor
  • Puntuación 4.5 estrellas
54.300 a 104.300
  • 80%

  • Mercedes E 220 d Coupé
  • Reseña de:
  • Publicado el:
  • Última modificación: 29 de octubre de 2018
  • Diseño exterior
    Editor: 95%
  • Diseño habitáculo
    Editor: 90%
  • Plazas delanteras
    Editor: 90%
  • Plazas traseras
    Editor: 85%
  • Maletero
    Editor: 80%
  • Mecánica
    Editor: 85%
  • Consumos
    Editor: 95%
  • Confort
    Editor: 90%
  • Precio
    Editor: 80%

Pros

  • Confort
  • Diseño
  • Equipamiento

Contras

  • Maletero
  • Altura plazas traseras
  • Precio

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Extremeño enamorado del mundo del motor. Cuando aún no había aprendido a contar hasta diez, ya coleccionaba llaveros con las insignias de cada marca de automóviles. También, he sido jugador de baloncesto gran parte de mi vida. Quizás, por este motivo, estudié el Grado en Educación Física en la Universidad de Extremadura. Siempre he mirado a los coches con otros ojos: disfruto de su mirada, de sus líneas y por supuesto, del placer de conducirlos. ¿Un sueño? Recorrer "el infierno verde" subido en un Porsche 911 Turbo. Espero que te gusten mis artículos en donde podrás comentar y preguntar acerca de lo que desees, estaré encantado de tu colaboración. Me tenéis en Twitter y en la mayoría de las redes sociales. ¡Sígueme y compartamos la pasión por este maravilloso mundo!

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